MADRES SOLTERAS


El otro día compré un portátil que costaba 1300€ por 400€. Obviamente de segunda mano y con tara. Cuando hablamos del mercado de las relaciones. Cuando lo reducimos todo a precio de mercado, una mujer con hijos sería como ese portátil que me compré de 400€. Mi liga económica no me permite comprármelo nuevo por 1300 pero sí por 400.


Un artículo de Daniel Díez

Oigo mucho el término “luchona”. Se utiliza en Latinoamérica para designar a una mujer soltera con hijos. Se utiliza de forma despectiva. Refiriéndose a ellas como mujeres que no valen nada pero que a la vez están a la búsqueda desesperada de varón. Para ello salen de noche “encalamándole” los niños a la abuela y siendo muy ligeritas de cascos.



Obviamente, se nota el machismo. Un machismo que ofende. Es como si esas mujeres no tuviesen derecho a tener vida. O que esa situación es culpa suya y se la han buscado a pulso gracias a su “zorrerío”. Hablamos de Latinoamérica donde en muchos países, las mujeres son tratadas aún como seres de segunda.

Pero ¿Y que pasa en España? España es uno de los países del mundo donde mejor se puede vivir si eres mujer.

¿Cómo tratan los hombres a las mujeres solteras con hijos?

Primero vamos a dejar claras algunas cosas. Cuando eres padre, tus prioridades cambian. Y las prioridades a la hora de asignar como ocupar tu tiempo también cambian. A la fuerza. Verás que dejas de tener tiempo para muchas de las cosas que hacías antes. Por ejemplo, pregúntale a un padre hace cuanto tiempo no va al cine a ver alguna película que no sea infantil.

Todos sabemos que tener hijos es una responsabilidad y consume muchos recursos. De tiempo y económicos.

Vale. Ahora vamos a stalkear el Instagram de algunas mujeres que estén de buen ver y a la vez que sean madres. Después de un rato, en muchos de los casos te constará saber si están solteras o con pareja. Porque quizá aparezcan con algún hombre, pero a partir del nacimiento de los hijos, las fotos cambian de temática y de protagonistas. Y el padre aparece muy poco o nada en absoluto.


No son pocos los hombres casados que se dan cuenta que, a partir del nacimiento de sus hijos, pasan a un segundo plano. Y a nivel sexual empiezan a aparecer telarañas.

¿TE QUIERE REALMENTE? ¿O ERAS SU MEJOR OPCIÓN?

Vale. Pues ahora imagínate a una mujer soltera con hijos. ¿Vas a ser su prioridad? Obviamente no. Y el amor incondicional no va a ser para ti. Y si tiene que elegir ya sabes a quien va a elegir.

Una vida en pareja conlleva gastos a medias. El dinero que entra es para los dos. O para los 3 o para los 4. Cuando los hijos no son tuyos, no vas a sacar un Excel, enseñárselo y decirle que a ti te corresponde una menor aportación porque el gasto para sus hijos lo tiene que hacer solamente ella. O si quieres prueba a hacerlo y verás lo que pasa.

Como hemos dicho, una casa con hijos lleva mucha responsabilidad y sacrificios de tiempo y económicos. Si los hijos no son tuyos no importa. Hace falta ese compromiso por tu parte. Porque como no lo haya, ella te dará la patada y se buscará otra cosa. Lo primero es el bienestar de sus hijos. Y el hombre que esté con ella ha de aceptarla con lo que hay y con lo que quiere que siga habiendo.
Pero claro. A los niños se los quiere. Sean tuyos o no. No hay que hacer un esfuerzo para esto. Lo tenemos en el ADN. Pero los hijos que no son tuyos, aunque los quieras, si ella decide cortar contigo, no tendrás ningún derecho sobre ellos. Nunca más los volverás a ver.

Viendo todo esto. No parece ningún chollo. Y ya te digo yo que no lo es.
Y mira que lo siento. Todo el mundo se merece su oportunidad. Pero si eres hombre y te arrejuntas con una mujer con hijos, el amor que pueda existir saldrá mucho más de tu parte que de la otra. Tú darás 10 y recibirás 1. Y si tienes suerte, quizá recibas más. Pero parece que es lo que hay.
No se si sentir más pena por ellas porque se las rechaza por el hecho de ser madres o sentir la pena por ellos porque van a dar mucho más de lo que van a recibir. Esto en el mejor de los casos.

No, una mujer con hijos no es una “luchona”. Es una persona como todos nosotros. Pero antes de darte amor, sopesará muchas cosas y te exigirá ciertos sacrificios. Y claro, amor con condiciones es poco seductor de entrada. Sobre todo, porque las condiciones son a cambio de todo.

Una mujer soltera con un precio de mercado de 90 sobre 100 tiene un precio de mercado de 60 sobre 100 cuando se queda soltera con hijos. El número lo digo por decir. Es muy subjetivo. Pero creo que se me entiende.

El otro día compré un portátil que costaba 1300€ por 400€. Obviamente de segunda mano y con tara. Cuando hablamos del mercado de las relaciones. Cuando lo reducimos todo a precio de mercado, una mujer con hijos sería como ese portátil que me compré de 400€. Mi liga económica no me permite comprármelo nuevo por 1300 pero sí por 400.
Una mujer bella con hijos tiene su oportunidad de encontrar a otro hombre. La que no lo es tendrá que conformarse con un hombre de un valor de mercado muy inferior al suyo. Al menos al suyo cuando era soltera.

Lo mismo me pasa a mi. Si hay mujeres que no me puedo permitir, quizá sí pueda acceder a esa liga si la busco con hijos.

¿Todo esto suena muy horrible? ¿Comparar a una mujer con hijos con un portátil? A ver, es un símil para que se me entienda. En realidad, es tan feo comparar a una mujer con un portátil de segunda mano como ser elegido y querido por tu capacidad de dar y aportar recursos.
Cada sexo tenemos nuestros problemas. Y sí, somos demasiado a menudo reducidos a meros instrumentos para otras personas.

Solo deseo que no trates a nadie como tal. Y espero que seas capaz de evitar que te traten así. Y quizá, para evitar esto último, hayas de hacer lo primero.


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