NO SE PEDE SORBER Y SOPLAR A LA VEZ

Este 8 de marzo, hay convocada una huelga general. Bueno, corrijo, no es una huelga general porque solo la van a realizar mujeres. Los hombres, para este caso en particular, son la parte que ha de sufrir. Pero es un sufrimiento necesario si con ello llegamos a concienciarnos de lo injusto que es el mundo de la mujer occidental. 



Un artículo de Daniel Diez


La huelga se realiza para hacer visible ante la sociedad, y más concreto, ante el varón, la importancia de la mujer en la sociedad. Que sin ella esta se para. Y obviamente, todos sabemos que, en las civilizaciones modernas, se ha llegado a tal nivel de especialización, que la desaparición repentina de todos los integrantes de algún sector podría hacer parar todo sistema económico. Así que imagínate si se para el 50% de la población.


Como es una manifestación muy politizada, en la lista de problemas que quieren visibilizar han metido temas de capitalismo, al heteropatriarcado y todo lo que sea necesario para que algunos automáticamente se excluyan y así se pueda sacar redito electoral.

Uno de los temas que toca dicha huelga, es hacer visible ante la sociedad la brecha salarial. Esto quiere decir que las mujeres cobran menos que los hombres. Obviamente, si no entras a analizar en profundidad dicho aspecto, nunca llegarás a saber si es cierto o porque lo es.

Cuando se entrevista a algún portavoz sobre las causas de dicha huelga, comentan que las mujeres hacen de media 2 horas y cuarto más que los hombres en tareas de casa y cuidado de los niños. Obviamente, así expresado parece injusto.

Vuelvo a repetir que no hay verdadera intención de analizar estos datos. Desagregarlos, buscar causas y soluciones si las hay. En realidad, no está claro que se quiere hacer más allá de “visibilizar”. Entiendo, que como ha pasado con otras leyes anteriores promovidas por feministas, todo pasará por asignar recursos económicos y crear alguna ley asimétrica respecto a varones y mujeres que de alguna forma palíe o equilibre la balanza. Una de las consecuencias, es que quien pague impuestos, pagará más. Y si no termina pagando más por eso de que hay que cuadrar las cuentas ante Europa, pues lo perderá en forma de servicios. Al menos, si se es varón.

¿DE VERDAD LO QUIERES?

¿Por qué las mujeres (de ser cierto) dedicarían más de dos horas al día en tareas de casa?
Vamos a hacer hipótesis:

1.   Porque son más limpias y ordenadas y no les gusta ver las cosas sucias y descolocadas. El hombre quizá le de igual ver pelos por todos los lados y un montón de ropa sucia.
2.   Porque es a ellas a las que se les da la custodia de los hijos y obviamente hay que atenderlos.

¿Lo solucionamos? Si es porque ellas son más ordenadas ¿Acaso es mi problema? ¿Tengo que comerme una huelga por eso? ¿Pagar más impuestos para qué? ¿Para que el estado les ponga un ayudante?

Si el tema es porque es a ellas a las que mayoritariamente se les da la custodia de los hijos la solución es bien fácil. Hay millones de hombres deseosos de que se cambie ese criterio.¿Apostamos a que no lo cambian? ¿Apostamos a que ninguna de las manifestantes del 8 de marzo va a pedir eso?
No se puede sorber y soplar a la vez.

Sí, lo se. Habrá quien me diga que en matrimonios no separados es ella la que más tareas realiza. ¿Dos horas al día más? Aquí si desagregamos los datos veremos que en los matrimonios no son dos horas, y en la mayoría de los casos, el hombre compensa trabajando de media también ese tiempo. Luego, ese dinero se gasta en el núcleo familiar. ¿Entonces? Pues resulta que la mujer no trabaja dos horas más que el hombre. O dicho de otra forma: la mujer trabaja más en la casa y el hombre más en el lugar de trabajo.

Otra de las reivindicaciones que se expondrán en 8 de marzo es el famoso techo de cristal. Me imagino que sabes a que se están refiriendo. Si no, te lo digo:
Es la aparente dificultad que tienen las mujeres por el hecho de ser mujeres, de llegar a puestos de alta responsabilidad y salario.
Existe otra cosa que es el contrario de este término, que es el “sótano de cartón” que es una expresión que se refiere a que más de 8 de cada 10 personas que viven en la calle son varones. Este término no lo conocías. A que no. ¿A quién le importa? ¿Verdad?

Una de las cosas de la que eres consciente cuando tratas con personas con mucho dinero o responsabilidad es que se levantan trabajando y se acuestan trabajando. Si toman vacaciones es porque la pareja les obliga y aun así no se despegan del móvil. La caricatura del rico engominado que no la marca subido en su deportivo es solo un cliché. Los trabajos de mucha responsabilidad son así. ¿Quién quería estar todo el día trabajando? ¿Meterse 80 horas a la semana? Pues parece, al menos las estadísticas así lo demuestran, que las mujeres de a partir de 30 años no lo quieren y son más inteligentes. Prefieren que esa vida la tengan otros. Al fin de cuentas se trabaja para vivir. No al revés.

Conclusión ¿No será que si en agregado los hombres copan los puestos de alta responsabilidad y por ende, mejor remunerados, es porque ellas verdaderamente no lo quieren? ¿No sería un contrasentido exigir algo para las mujeres, pero no para una misma?

Por ejemplo, en USA, las mujeres de menos de 30 años cobran más dinero que los varones de esa edad. Pero a partir de los 30 la tendencia cambia. Y cambia, porque las mujeres quieren ser madres y eso les limita en la vida laboral. Un niño requiere mucho tiempo. Y no creo que veas a muchas madres perdiendo el culo por trabajar 60 u 80 horas a la semana estando con un niño en casa. ¿Eso es culpa de alguien? Yo creo que no. Son decisiones que se toman en la vida. No todo es dinero. Y el dinero es tiempo. Soy de la opinión de que las mujeres saben vivir mejor que el hombre. Eso sí, no se a donde nos quiere llevar esa tendencia a verlo como algo negativo. O sí lo sé.

Al final no deja de ser una causa que instrumentaliza la política poniendo en la palestra y como voceras a algunas mujeres que no representan a todas. Las contaminan con sus mentiras y crean la bola de nieve. En realidad, lo triste es que los políticos son los primeros que no se creen lo que dicen. Pero les da igual. Su guerra es otra. Su guerra es llegar al gobierno y mantenerse en él. Mientras, los de abajo, de una forma u otra lo pagan. Ahora hay menos sangre que en tiempos pasados, pero en esencia nada cambia.
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