CORRE A CASARTE ¿A QUÉ ESPERAS?

Hay un prototipo de persona que es a la que se le ha negado la “suerte en el amor”. Hablo de esos que tienen dificultad para encontrar pareja. Pueden sentir atracción por alguien. Atracción, que gracias a la predominante visión romántico burguesa de las relaciones entre hombres y mujeres es traducido como “amor”. Y claro, las películas nos dicen que ese sentimiento de atracción es algo maravilloso. Los protas de las películas sonríen, hacen locuras por su objeto de amor y, o viven felices para siempre, o sufren el desamor. Y estas personas, el único contacto con el amor y las parejas ha sido a través de las películas. No tienen con que comparar. El cine nos cuenta que es algo increíble.

Un artículo de Daniel Díez

 Entonces, cuando a esa persona tan poco afortunada en estos temas, recibe la flecha de cupido, suele pasar que no es correspondido. Y ese deseo animal de atracción que quiere ser consumada en unión no es posible, la madre naturaleza te lo hace pasar mal. Canutas. Es un sistema de motivación como el hambre o la sed. Te obliga a que hagas algo para que te unas a esa persona con genética o posición privilegiada. Y si no lo consigues, lo vas a pasar mal. Y esa intensidad en el dolor, te lleva a la conclusión de que si es tan fuerte, la consecución de tu objetivo de ser correspondido te va a llevar a un sentimiento igual de intenso y tenaz, pero en el sentido contrario. Y será maravilloso. Y mientras más lo desees, mientras más síndrome de abstinencia de tu droga de pasión experimentes, más fuerte percibes que será la recompensa si la conquista tiene lugar.

EL VIRUS OCCIDENTAL DE LAS LIBERTADES INDIVIDUALES

En Occidente nos creemos demasiado importantes. Nos han enseñado a creer que nosotros vamos primero, nos han dicho que somos únicos, irrepetibles, valiosos, privilegiados por vivir dentro de esta burbuja. Hemos crecido con la idea en la cabeza, de que algún día seríamos alguien importante, o que haríamos algo grande. No sabemos pensar en la mayoría, solo sabemos que nuestras ideas, o que nuestro "YO" han de prevalecer, porque para eso hemos sido programados. De hecho, dudo que cualquiera de nosotros, no haya fantaseado al menos una vez con la idea del triunfo, con llegar al podio, o con ser el protagonista de una victoria, de un acto heroico, del clamor del público, de un amor verdadero…

Un artículo de Miguel Lázaro 

Ni que decir tiene, que hay personas con mucha más experiencia que yo, con mucho más mundo, más viajes, más cultura, más conocimiento y más relaciones a sus espaldas; pero dentro de mis más que modestas posibilidades, sí he aprendido algo importante dentro de esta burbuja occidental, en la que deambulamos como animales de granja:

DE MAYOR QUIERO SER AMO DE CASA

Las mujeres están hartas de muchas cosas. No quieren los roles que la sociedad les ha obligado a aceptar históricamente. Y protestan, por muchas cosas, para ellas. Si miras atrás veras que protestan y mucho: a nivel particular, en colectivo, en representación de… Podemos empezar hablando del físico, que es algo que parece que ambos sexos le damos mucha importancia. Porque sí, se la damos. No es algo que me haya inventado yo. ¿Bellas para quién? ¿Para nosotros? ¿Para ellas mismas? ¿Para competir con otras mujeres? o para ¿prosperar profesionalmente? No lo tengo claro, pero están hartas. Y siguen protestando.

Un artículo de Daniel Díez

 Vemos posar a personajes públicos sin depilarse. O enseñando sus cicatrices, o revelándose al uso de tacones. O por tener que ser delgadas o de tetas grandes. Y es que hay mucha presión sobre las mujeres para que sean bellas. O eso dicen. También es cierto que pueden no depilarse. Pueden no ser flacas. Incluso pueden tener pechos pequeños. ¿Pasa algo? No sé, yo creo que pueden hacerlo y no pasa nada. Vale, igual si no te depilas no follas, o follas menos. ¿Es ese el problema? O quizás protestan porque no nos gustan las mujeres sin depilar, o porque consideran una imposición social depilarse. ¿Deberían gustarnos? Lo desconozco.

YA TENEMOS UN ROBOT, NO ERES NECESARIO

El Crack del 29, La burbuja de las punto Com (2001), La Crisis en el Sudeste Asiático (1997), Los Tulipanes en Holanda (1634), El Lunes negro (1987), La crisis petrolera (1973), La Hiperinflación Alemana (1921), El Efecto Tequila (1994), La Crisis Española que empezó en 2008 o El Corralito Argentino de los noventa, y seguro que me dejo más de una por citar.

Un artículo de Miguel Lázaro

 El hombre es un animal que prefiere mirar hacia otro lado, si lo que está por venir no le conviene. En este sentido, está demostrado que evolutivamente somos bastante estúpidos y cada vez menos previsores. Se supone que en Occidente se vive bien ¿no? En cambio, China puede pasarnos por encima como un rodillo, aun estando en crisis o recesión… y nosotros tan tranquilos. Si no lo han hecho ya, debe ser porque o no se quieren mezclar culturalmente, o no les hace falta, o directamente rechazan el ideario occidental.

RECUERDA: SI NO SON MICROMACHINES... ¡NO SON LOS AUTÉNTICOS!

Algunos ni si quiera habríais nacido, o eráis tan pequeños que ni lo recordaréis: existía un anuncio en los años 90 donde la empresa que luego fue HASBRO, les decía a los niños que, si compraban un coche diminuto, pero no era un MicroMachines, no era el auténtico. En realidad, era solo una estrategia para defender una marca, que no podían mediante patente. Vestido con un mono de taller, una gorra y acompañado por dos niños muy repipis como comparsa, el hombre MicroMachines, les vendía estas miniaturas a los niños y no tan niños. Al más puro estilo vendedor de coches americano, charlatán y casposo hablando a toda velocidad, estos anuncios tuvieron mucho éxito en su época.
 
Un artículo de Daniel Díez

 El slogan era: Y recuerda, si no son MicroMachines no son los auténticos. Léelo despacio en castellano: MicroMachines ¿a qué te suena? A un macho en pequeñito. Curioso, y claro, cuando leo en la prensa que una política ha denunciado por lo penal, a un señor que la había abordado y dado un beso en la boca con mano de por medio y sin consentimiento previo, me ha venido a la mente de nuevo el concepto de micromachismo.