POR QUÉ HEMOS DEJADO DE DECIR “TE QUIERO”

Me temo que dejar de decir “te quiero” tiene consecuencias nocivas para la salud, la imagen, el ánimo y básicamente la felicidad. Claro, tampoco lo vas a regalar, ni decirlo gratuitamente porque sí, en plan loco o tonto del pueblo… pero el problema más que no decirlo, es por qué no lo decimos, o mejor dicho ¿por qué hemos dejado de decirlo?


Un artículo de Miguel Lázaro
 La escasez sexual dispara los niveles de romanticismo… y también las parafilias ¿lo sabías? Mirado así, se puede decir, que el romanticismo puede ser considerada una parafilia. Suena duro decirlo, pero si estamos abiertos a tantas cosas hoy en día, que no suenan del todo lógicas, o que no resultan intuitivas en un primer tanteo, tenemos que estar abiertos también a esta reflexión. Porque quizás lo que entendamos por amor, sea algo que deseamos, pero no sea saludable porque nos incapacite a disfrutar de la realidad tal y como es.

NO ES TU HIJO, NI TU NOVIO: ES UN PERRO

Dicen que las mascotas son mejores que las personas. Más fieles, que dan menos problemas. Más cariñosas. En fin. Que quien no tenga una es porque no puede o porque es idiota. Ahora ya no se les pone un nombre de animal. Tipo Bobby o Rufus.  Se les pone un nombre de persona. Se les compra ropita y todo tipo de lujos. Además, se les llama hijos. Y a sus dueñas madres. Una chica dueña de un perro, es “madre” de un perro. Sí, es patológico. Y esto, va a más…


Un artículo de Daniel Díez
 El otro día estaba comprando colágeno de tipo II para mi madre. Lo hacía por internet por eso de que es complicado de comprar en la botica y además sale más barato. Lo miraba y dudaba entre comprarlo o no. Era muy caro. Casi 30€. Me puse a mirar los comentarios. A ver si me convencían o qué. Bueno, pues una señora decía que se lo daba a sus dos mascotas y que les iba genial. Fue un shock. El bote son 30€ para 30 pastillas. Por lo que para dos chuchos son 60€ al mes. Y yo… diciendo que era muy caro.