ÉRASE UNA VEZ… SI VOLVIERAS A NACER COMO EL PUTO AMO

Imagínate que vuelves a nacer. Imagina que estás en tu veintena. Que eres apuesto, que tu familia tiene mucho capital. Tu puesto de trabajo es el de director de una de las multinacionales que pertenecen a tu familia. Imagínate que te puedes permitir comprar todo lo que se te antoje o casi.


Un artículo de Daniel Díez
 Me imagino que es algo bastante alejado de lo que somos ahora mismo ¿me equivoco?. Al menos respecto a la posición privilegiada. ¿Dirías que ligarías más o menos que ahora? La respuesta parece sencilla. Y lo es. Vale. Por muy gañan que seas, las mujeres irán a ti y no tendrás que ir tú por ellas. ¿Tendrías pareja estable? Porque claro, al tener tantas donde elegir ¿Por qué quedarte sólo con una? A todos nos gusta la variedad. Sobre todo, si esa variedad es de calidad. Yo lo tengo claro:

No me echaría pareja.

Y es que podemos pensar que el amor es maravilloso. Que uno puede enamorarse y encontrar todo lo que busca de las mujeres condensado en una única mujer especial. No digo que no existan mujeres maravillosas muy por encima de la media. Incluso, maravillosas por dentro y por fuera. Pero ¿Sabrías diferenciar la que lo es de la que lo simula?

Cuidado porque eso se las trae. Cuando una mujer tiene que competir por ti contra decenas de otras mujeres, si no da la talla en algo, tiene dos opciones: retirarse o fingir tenerlo. Y salvo que la diferencia con sus rivales sea abismal. Va a maquillar todo lo que necesite mejorar antes que abandonar a las primeras de cambio.

Si eres muy cotizado, tendrás el listón muy alto. Así que tendrá que compensar. Y mucho. Pero no será tan complicado como piensas. Porque tú sabrás mucho de muchas cosas. Pero seguro que poco de manipular, de falsear la realidad o de adaptarse a los otros dejando dentro a tu verdadero tú. Dentro, muy dentro durante mucho tiempo. Quizá durante un rato todos sepamos. Pero que no se nos note durante mucho tiempo eso ya es un arte. Pues quizá tú no sepas. Pero en el mundo hay verdaderos maestros. Y estos, van a ir a por lo bueno de cabecita. En este caso, a por ti porque eres un chollo.

COMO HOMBRE... ¿QUÉ HARÍAS 
SABIENDO TODO LO QUE SABES AHORA?
 Si la mujer es muy mandona o posesiva, tendrá que parecer tan dócil como esas otras dóciles mujeres que se te acercan a diario.

Si es egoísta, tendrá que aparentar ser la una mujer sacrificada y preocupada por las grandes causas.

Y así, cuando a ti te entre por los ojos, verás a una mujer perfecta por fuera y perfecta por dentro.

Y entonces querrás casarte. O será ella la que te lo proponga sutilmente. Pero boda tradicional, nada de eso de contratos prematrimoniales donde puedas especificar que se queda cada cual en un hipotético divorcio.

Y digo que querrás porque es lo que siempre pasa. Al menos solo tienes que fijarte en todos esos hombres poderosos con decenas de mujeres interesadas en ellos. Se terminan casando con una pudiendo tener un harén.

Y te casas. Y pasará que seguirás teniendo muchas opciones. Y propuestas. Y si estabas enamorado, ese enamoramiento se irá diluyendo poco a poco. Porque así es la naturaleza humana. Y vale. Será una mujer a la que querrás con locura. O no. Porque quizá termines viendo a la mujer que realmente era, y te llevarás un chasco.

Sea como sea, el hecho de tener muchas opciones con mujeres bellas e interesantes y tener que renunciar a ello porque tienes una relación, seguramente se te hará cada vez más cuesta arriba. Quizá al principio no, pero ya te digo yo que sí. Si no, mira a los actores de Hollywood y dime lo que les dura el “amor”.

Muy bien. Pero estas cosas no nos pasan a nosotros. Son problemas de gente afortunada con pasta y ciertos privilegios físicos. ¿No? Bueno, pues a nuestra escala también pasa.

VOLVAMOS A LA REALIDAD
¿TE QUIEREN A TI O A LO QUE TIENES?
Tú te casas y renuncias a tener sexo con otras mujeres de por vida. Y cuando te casas no te importa. Y cuando eres más adulto ya da igual porque ninguna que esté mejor que tu mujer quiere contigo. Pero… Y es la pregunta que debería de hacerse el rico y deberías hacerte tú: ¿De verdad mi mujer me quiere o me quiere porque la vida conmigo le es más fácil?

¿Qué es que te quieran? El rico no lo sabe porque de verdad le quieren. O por lo menos el comportamiento de ellas hacia él es así. Perfecto. Ya sea fingido o no. Al menos durante un tiempo le quieren al 100%. Sin matices ni peros. ¿Y a ti?

Quizá no te quieran gran cosa y te adaptes a lo que hay pensando que el amor es esa rutina de tareas diarias y ocio cuando se puede. O quizá no has vivido el que te quieran de verdad y no tienes con que comparar. O peor, sea lo que sea que tengas, ya sea mucho amor de pareja o una mujer que está contigo por mutuo (o propio) beneficio, romper la unión te saldrá muy caro. Y por eso aguantas la vida que hay. La vida que tienes. Una vida que como esté carente de amor, y carente de sexo de calidad, será como la vida gris de tanta gente en este mundo.

No, no hay una asignatura en los colegios que te enseñe a detectar que es el buen amor. Que es que te quieran de verdad o que es que te quieran por interés. Y seguramente todos creamos que lo sabemos. Pero luego vemos como terminan tantas parejas y nos encontramos con odio y rencor. Pues no, mucho amor no había.

Quizá te hayan enseñado las capitales de Europa. Pero no sabrás nada de lo más importante que hay en la vida. De lo que te dará calidad a tu existencia: El amor.

Ya lo decía Erich Fromm: “el amor es un fenómeno raro, […] La práctica del amor es una experiencia personal, que requiere disciplina, paciencia, preocupación”. Justo lo que no verás por ningún sitio. El amor, es muy raro. El enamoramiento es muy común, un gran error es confundirlos.

El otro día me decía un amigo que hay una en el Tinder que está buena y le hace caso. Va a quedar con ella solo para follar… Y sí, eso ya lo he oído. Y de ahí a los churumbeles y la boda, solo hay cuestión de meses o pocos años. ¿El amor? Bueno, como todos sabemos muy poco del amor, con que nos den buen sexo y no nos hagan la existencia imposible nos sirve. Bueno, a mi no.

Yo de momento sigo sin pareja. No tengo ganas de todo eso. Cuando vea a ese fenómeno raro del amor, cuando lo vea de verdad en alguna, entonces sí. Entonces pasaré de ser ese “inmaduro” que no se compromete a ser ese inteligente que sabe vivir acompañado. Los papeles no los necesito. Ella tampoco. Eso si, por favor, que esté buena, porque sí no, de amor tampoco se come. Ella SEGURO, te podrá decir lo mismo.
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