TENGO UN AMIGO QUE… SE CASÓ CON LA PRIMERA QUE LE HIZO CASO

Los solteros que hemos elegido serlo voluntariamente, o por vocación, hemos vivido mucho situaciones como estas:

-“Oye tio, no seas muermo, vamos a tomar unas cervezas”. Acabas de llegar de currar y estás cansado, objetivamente cansado; pero bueno… todo sea por hacer equipo.

-Whatsapp cada diez minutos, meme por aquí, chiste por allá. Y el que hasta hace nada era un colega se convierte en un amigo con el que haces muchas cosas. Fiestas, escursiones, deporte, salidas, vacaciones. Y es que, tiene mucho tiempo libre, porque todavía no tiene novia.

-El amigo salido. Se apunta al Tinder, se folla a una, se folla a otra. Fiesta por aquí, fiesta por allá. Por supuesto, cuenta contigo para ser participe de todas las aventuras y salidas de caza.

Un artículo de Daniel Díez
 Mi amigo suele ser poco selectivo. Necesita sexo. O necesita una novia porque se encapricha por la primera que le hace un poco de caso. Y si no la consigue rápido, baja el listón lo que haga falta. Si ella quiere follar y salir con él: sirve.

Raro es que entre en una etapa de conocimiento mútuo donde decida si ambos coinciden o comparten la misma forma de ser o de ver la vida. Si comparten valores o metas futuras. Eso no pasa por su cabeza. Si ha de darle toda la vuelta a su vida para adaptarse a la de ella, se hace. Y es que si le da el sexo que él necesita, todo lo demás es lo de menos.

¿Qué ella quiere tener hjos? Pues se tienen. ¿Que quiere casarse por la iglesia y él es un ateo confeso? Pues se habla con el cura y se bautiza, se hace la comunión y se confirma todo de una tacada.

Y sucede que el chico que te llamaba todas las semanas para irse de timba. El que te recordaba lo aburrido que eras si no querías fiesta, el que te whastapeaba cada diez minutos, este que veías más que a tu madre, pasa a dejarte con los dos check en gris durante horas. Por no decir días. Ya no quiere salir. Ya no puede irse de excursión. Y si lo hace, se la lleva. Y las salidas a hacer deporte o al campo, pasan de ser algo divertido a un coñazo por tenerte que morder la lengua cada vez que hablas. Y es que ella no puede saber que somos unos degenerados. No puedes contar nada que teje mal a tu amigo, no puedes empezar una conversación de las muchas que teníamos porque a ella no la puedes la integrar en esos temas tan nuestros.

O te saca de quicio llegando una hora tarde a todo, cuando antes era el primero. Es que ahora viene con ella.

¿DÓNDE ESTÁ MI AMIGO?

 Pero sobre todo, las cosas en común que antes hacíamos, poco a poco se espacian en el tiempo. Si antes te llamaba todas las semanas, ahora ya no lo hace. O si lo hace, es una vez al mes. Luego una vez cada tres meses. Si lo haces tú, suele haber alguna cosa que impide el poder quedar. O ha de hablarlo con ella que será lo mismo que darte largas o decirte que no. Y terminas no haciéndolo. Sabes que el 90% de las veces serán todo problemas. Te das cuenta de que no hay verdadero interés. Y así para qué.

La fiesta ya no le interesa. El Tinder ya no le interesa. Quedar con los amigos ya no le interesa o no hay tiempo. Y vuelve todo a la normalidad. A como era antes de “no seas muermo, vamos de cañas”. A aquella época en la que érais colegas con vidas separadas.

Entras a las redes sociales y haces un repaso a las fotos de tu desaparecido amigo. Son fotos de fiesta, alegria y diversión. Se supone que a eso se salía. Y eso parecía, nos divertíamos. ¿Por qué ya no quiere salir a divertirse? ¿A hacer cosas juntos?

Las fotos nuevas son con la parienta. En plan “amor”. Tú ya me entiendes. La sensación que se percibe, es que la vida de este hombre, y cuando digo hombre, puedo decir mujer perfectamente, porque no hay direfencias entre sexos. Al menos en esto. Quizás la única diferencia pueda ser la abdución familiar, que suele ser siempre hacia la familia de ella.

Pues la sensación que me da, es que la vida de estas personas es como si fuesen etapas. Primero eres soltero, toca divertirse mientras estudias. Y cuando terminas los estudios, sigues divirtiendote con los amigos mientras te sacas la oposición. Oposición a novia. Una vez aprovada, se entra en otra etapa donde las fiestas y actividades con los amigos quedan relegadas a un segundo plano. Salvo que la novia le abandone y se vuelva de nuevo a la etapa de amigos y timba.

Las escapadas, las vacaciones en común de juergas inolvidables es para los solteros. Etapas de la vida que recordarás por siempre. Etapas que por otra, todo el mundo lucha por dejar atrás. Parece que hay algo mejor: Echarse pareja.

Pero pasan los años. Y resulta que echan de menos la fiesta y los amigotes. El tener tiempo libre. Las obligaciones y la novia que le ata en corto convierten la opción de salir con los amigos en algo imposible. Entonces se entra en la etapa de las escusas para poder hacerlo. Es entrar al gimnasio y escuchar “bueno, habrá que hacer una cena entre todos no?”

En el trabajo lo mismo. Cualquier escusa es buena para organizar una cena. El volver a salir con los colegas. El beber alcohol por encima de la cantidad recomendada y echarse unas risas. Porque la vida se ha convertido en gris. En monótona. Normalmente en infeliz. Sin vitalidad. La vida de pareja e hijos les roba la energía interior. Y se echa de menos la vida de soltero. Las juergas de antes. Las vacaciones en Conil por cuatro duros con decenas de anécdotas para contar cada vez que uno consigue reunirse con los amigos. Una vez al año. Si eso.

Y digo yo ¿A tanto hay que renunciar por tener sexo? ¿A tanto te obliga a renunciar tu pareja?

¿Es ella? ¿Es él? 

¿Es un poco los dos?

Supongo que podemos tirar de tópicos: “No tiene que ver…” “Tener pareja no tiene por qué quitarte de hacer lo que hacías antes”

Frases que he escuchado mucho. Pero la realidad es tozuda. Y el resto solo palabras. Al final, las únicas parejas que no dejan atrás todo la vida anterior son las parejas libres. Parejas que normalmente no necesitan casarse, no necesitan transformarse en otro yo disfrazado para gustar. Ni necesitan estar siempre juntos para evitar el miedo de que vaya por ahí y descubra mejores opciones. Parejas que sabían lo que querían. Y lo buscaron. Pusieron sus líneas rojas. Y sufrieron rupturas, desengaños, sufrimientos. Pero siempre fueron fieles a una idea de lo que es la buena vida. Y eso es lo que persiguieron. Esas parejas son muy raras. Hay muy pocas. Y te lo deseo.

Si estás leyendo esto, te diré que cuando el sexo se convierta en rutina. Cuando el sexo ni siquiera sea posible porque a ella o a ti no os apetezca, espero que quede algo más que eso. Que no hayas renunciado a demasiadas cosas. Si ya lo has hecho, quizá sea tarde. Si aun estás en una fase temprana de todo esto. Si he podido ayudarte a que pienes un poco sobre esto, me daré por satisfecho. Ahora, toca no perder esa imagen de la buena vida que quieres para ti y esforzarte en alcanzarla. Cueste lo que cueste. Aunque te quedes sin sexo. Al final, casi todo el mundo, tarde o temprano se queda sin buen sexo. Al menos, que sea sin solo eso.
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