M.G.T.O.W. MEN GOING THEIR OWN WAY ¿SABES? NO ESTÁS SOLO

Trainspotting, nos mostraba a unos jóvenes adictos a la droga. Escapaban de un mundo que no les gustaba y encontraban su refugio en la heroína. Seguro que te suena este speech:


“Ahora voy a reformarme y dejar esto atrás, ir por el buen camino y elegir la vida. Estoy deseándolo, voy a ser igual que vosotros. El trabajo, la familia, el televisor grande que te cagas, la lavadora, el coche, el equipo de compact disc y el abrelatas eléctrico, buena salud, colesterol bajo, seguro dental, hipoteca, piso piloto, ropa deportiva, traje de marca, bricolaje, tele-concursos, comida basura, niños, paseos por el parque, jornada de nueve a cinco, jugar bien al golf, lavar el coche, jerseys elegantes, navidades en familia, planes de pensiones, desgravación fiscal... Ir tirando, mirando hacia delante, hasta el día en que la palmes.”

Un artículo de Daniel Díez

Uno suma años y ve como sus amigos de la infancia queman etapas. Da la sensación que su vida son unos checkpoints que van marcando al cumplirlos. Se ennovian, se casan, tienen familia. Viven una rutina de macho proveedor o se divorcian. Divorciados siguen siendo proveedores, pero malviviendo, en conflicto con la ex por los niños y siendo una caricatura de lo que en su día fueron.

Ya sean aun casados o ya divorciados, pasan mucha hambre sexual. Quizá porque su mujer no quiere, o porque ya no les atrae, lo cierto es que les gustaría tener mucho más sexo. Quizá el sexo de su época universitaria que ya no volverá. Y resulta que, en silencio, envidian tu vida de soltero. Es un sinsentido muy jodido de procesar, porque no lo pueden expresar en voz alta: ello les haría reconocer su fracaso y enfrentarse a sus propias contradicciones. Ellos lo saben y tú lo sabes.

Ya sea porque lo ves como espectador, o porque lo has sufrido en carnes propias… Pero sientes que analizando coste/beneficio o el riesgo/beneficio de la vida en pareja, has comprobado que no te compensa.

La sociedad te exige ser un proveedor. Se te valora por la capacidad que tienes de generar valor que normalmente se traduce en dinero. El sistema está cargado de injusticias legales, de discriminaciones positivas. De movimientos de lobbies que consiguen leyes a favor de colectivos, que poco tienen que ver contigo o con tu vida. Pero que de rebote te dejan cada vez peor.

Y es que, legalmente el matrimonio es un contrato de mierda. Jamás firmarías una hipoteca con las cláusulas y las implicaciones legales que tiene un matrimonio. Firmas un contrato de macho proveedor. A partir de ese día vas a ser un paga-facturas. Y quizá lo hagas feliz. Al menos al principio. Porque la vida ha de tener un sentido. Y el de dar por amor y cuidar es un gran sentido para la vida. Pero por norma general, lo que tú pensabas que era amor tenía más que ver con la entrepierna. O peor, el tuyo era real. Pero el de ella no. Sea como sea, todo hombre casado echa de menos su época de soltería. Y ellas, incentivadas por unas ventajas legales, es fácil que tarde o temprano te pidan el divorcio y te salga muy caro. Mucho.

Si en su día hubo sueños y aspiraciones, hobbies e ilusiones quedan relegados a la vida en familia, a los deseos de ella, de los niños y por el papel que te exige la sociedad. Luego, si hay ruptura, pasas a ser un ser gris. Invisible para el mundo. Pero con muchas obligaciones. Y si no se rompe el matrimonio… bueno. Conocerás la frase de “follas menos que un casado ¿No?”. Bien que te reías cuando en la despedida te decían “Te casaste, la cagaste”.

Una mierda todo ¿No? ¿Soy muy pesimista? ¿O solo describo una realidad? La realidad de miles de hombres. La situación de un porcentaje de la sociedad demasiado alto como para dejarlo pasar.

The only winning move is not to play

Existe un movimiento llamado MGTOW, Son las siglas en inglés de Men Going Their Own Way, en español Hombres Siguiendo Su Propio Camino. Es un movimiento y una comunidad en Internet apoyado por sitios web y medios sociales. Es fácil de encontrar si lo googleas.

Son hombres que desincentivados para la vida en pareja se centran en su vida. En cuidarse, en aceptar de buen grado los hobbies y distracciones que les aporta la vida moderna. Y las mujeres… pues estas quedan para la satisfacción sexual y a corto plazo. Descartando las relaciones a largo plazo y el compromiso. O directamente, eliminando a las mujeres de la ecuación y sustituyéndolas por una masturbación de calidad.

Es un nuevo hombre. Un hombre del siglo XXI que piensa con la cabeza y no con la polla. ¿No te suena? Ya hemos hablado de ello muchas veces.

La filosofía MGTOW busca hacer consciente al hombre de que ellas llevan décadas pidiendo igualdad. Y ya va siendo hora de que la tengan plenamente.

Ellas se bastan y se sobran para mantenerse solas. No han de buscar a un hombre por lo que sea capaz de ofrecer. El hombre no ha de ser un recurso. No ha de establecerse su valor por lo que sea capaz de ofrecer. Ni ser utilizado para ello. El hombre moderno ha de dominar su sexualidad y no permitir que sus deseos dominen su raciocinio.

Para seguir la filosofía MGTOW, se ha de pasar necesariamente por varias fases:
  •   Fase cero: Darse cuenta de que el mundo es injusto con el hombre. Que no existe eso del patriarcado. Que es quizá al revés.
  •   Fase uno: Eliminar el compromiso en tu vida. Nunca componerse a largo plazo. Menos el tener en mente el matrimonio.
  •   Fase dos: Esta ya es para avanzados. Es “abandonar la plantación”. Que quiere decir, prescindir del sexo ocasional. Dedicarse a sus cosas y quitar de su vida todo lo que tenga que ver con citas, seducir y posibles discusiones y malos rollos.

 Y es que el hombre está pasando por problemas sexo-afectivos muy importantes y nadie se ocupa de ello. Quizá debas de empoderarte y coger el timón de tu vida. Quizá la filosofía MGTOW sea para ti. O no, pero quizá debas de plantearte si la vida que se supone que es para ti te va a hacer feliz, o, por el contrario, un desgraciado más.
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