CORRE A CASARTE ¿A QUÉ ESPERAS?

Hay un prototipo de persona que es a la que se le ha negado la “suerte en el amor”. Hablo de esos que tienen dificultad para encontrar pareja. Pueden sentir atracción por alguien. Atracción, que gracias a la predominante visión romántico burguesa de las relaciones entre hombres y mujeres es traducido como “amor”. Y claro, las películas nos dicen que ese sentimiento de atracción es algo maravilloso. Los protas de las películas sonríen, hacen locuras por su objeto de amor y, o viven felices para siempre, o sufren el desamor. Y estas personas, el único contacto con el amor y las parejas ha sido a través de las películas. No tienen con que comparar. El cine nos cuenta que es algo increíble.

Un artículo de Daniel Díez

 Entonces, cuando a esa persona tan poco afortunada en estos temas, recibe la flecha de cupido, suele pasar que no es correspondido. Y ese deseo animal de atracción que quiere ser consumada en unión no es posible, la madre naturaleza te lo hace pasar mal. Canutas. Es un sistema de motivación como el hambre o la sed. Te obliga a que hagas algo para que te unas a esa persona con genética o posición privilegiada. Y si no lo consigues, lo vas a pasar mal. Y esa intensidad en el dolor, te lleva a la conclusión de que si es tan fuerte, la consecución de tu objetivo de ser correspondido te va a llevar a un sentimiento igual de intenso y tenaz, pero en el sentido contrario. Y será maravilloso. Y mientras más lo desees, mientras más síndrome de abstinencia de tu droga de pasión experimentes, más fuerte percibes que será la recompensa si la conquista tiene lugar.

Y suele pasar, que esas personas, que por norma general tienen poco valor de mercado, al final, adaptando sus pretensiones al mundo de oferta y demanda que se ajustan a su nivel, consiguen al roto de su descosido. Por fin, las cosas les parece ir bien. Y nos describen a los demás, lo buena persona que es su nueva pareja… o lo lista… o lo maja y simpática, bla bla bla… Claro, no nos va a decir que es guapo o guapa. Salta a la vista que no lo es. Hablamos de un mercado donde el atractivo físico no aparece por ningún lado. Hablamos de tercera regional.

Y quien ha estado en primera o jugando Champions, no es garantía de que se mantenga ahí. Lo digo, por si tú, lector, ves todo esto como algo ajeno a ti. Mañana igual te quedas cojo, o desfigurado. O peor, te haces viejo y pobre. Y ves como el adonis que te saludaba al otro lado del espejo, deja de ser lo que era. Y pasa a ser un compendio de michelines y arrugas, con deudas y pensiones de manutención. Solo te quieren fichar en tercera regional en la liga Tinder.

Pues resulta que cuando estas personas con escaso bagaje emocional, experiencia con parejas y escasas muescas en la pared, consiguen pareja, parece que se tienen que casar mañana mismo. Al mes de conocerse. No sé, quizá sea porque necesitan la falsa ilusión de seguridad. De que algo más allá de ellos les confirme que eso es real y va a durar.

PARA SIEMPRE ¡QUÉ BONITO! ¿VERDAD?

Y llegan las justificaciones. Para ellos nada puede ir mal. Se conocen como si hubiesen compartido juntos niñez y adolescencia. Para ellos no hay margen para la sorpresa. Sorpresa negativa, quiero decir. No les quieras hacer cambiar de idea no sea que a la defensiva te suelten que quizá estés proyectando en ellos tu fracaso como persona. Y es que lo suyo es amor puro.

Y es que incluso, puede que algo de razón tengan. Porque es muy posible que tengan más probabilidades que otros de que lo suyo dure mucho tiempo y no se rompa. Está más que demostrado que la carencia de opciones hace que la gente se sienta más satisfecha con lo que “ha elegido”. Y es que los más maduritos aun recordamos lo felices que nos tragábamos los cutre-programas de la TV pública. Y es que solo había dos canales. En cambio, ahora tenemos 50 canales y no estamos a gusto en ninguno ni un solo minuto.

Pero claro, tú imagínate que ante tanta justificación, locura y enajenación transitoria, les salgo con un: Lamento ser yo el que os diga, que si tuvieses una posición social alta, un atractivo muy por encima de la media, o fueses una estrella mediática, no estarías con esta persona. Y si lo estás es porque no tienes más opciones. Todo son justificaciones ad-hoc. Porque como diga semejante frase, voy a ser el resentido. El cínico y el fracasado del amor que proyecta su frustración. Así que callo. Digo que me alegro y a otra cosa mariposa.

Para eso tengo el blog, para decirte, que si eres poco afortunado en el amor, quizá algún día encuentres pareja y seas feliz. E incluso tengas suerte al ser poco deseado por los demás y tener las opciones limitadas. Porque te sentirás más a gusto con tu decisión. Y no frustrado.

Pero también te digo, que quizá hayas tenido que bajar demasiado el listón. Y que esa “bella persona” no sea tan bella. Que tengas que aguantar cosas que nadie desearía aguantar. Y que será eso o quedarse solo. Solo. Eso que parece ser tan horrible. No sé si te envidio. Solo sé que vives engañado. Una mentira que quizá te funcione y te ayude a ser feliz. Y en parte te envidio, Lo que pasa, es que yo me tomé la pastilla roja. Y ahora tengo que vivir viendo el mundo desde fuera. Y sí, para mí es todo muy diferente.
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