TU MUJER TE REPROCHA A DIARIO QUE NO SEAS RYAN GOSLING

Quizás más de una vez te hayas preguntado qué has podido hacer mal, o por qué ella se enfada por nada, o te haya reprochado un rosario de carencias a la velocidad de una metralleta, sin saber muy bien el por qué. Posteriormente hayas intentado compensar de alguna forma su malestar, o darle en la medida de tus posibilidades aquello que te estuviera reclamando ¿resultado? Ella toma carrerilla y el reproche recobra unas dimensiones que hasta ahora desconocías. Tranquilo, no depende de ti: simplemente no eres Ryan Goslin.

Un artículo de Daniel Díez

 Tu mujer está contigo, porque no puede estar con otro mejor, ya lo hemos dicho muchas veces. Si tu mujer hubiese podido estar con Ryan Gosling (por ejemplo) no estaría contigo. Todos tenemos prioridades. Y al final, estamos con el mejor de todos los que nos hacen caso. O con el primero que lo hace. Sea como sea, imagínate esta escena:

Chica de atractivo medio/bajo paseando por la calle con su marido Ryan Gosling del brazo. Sí, es lo bueno de imaginarnos cosas, que podemos imaginar cosas tan inverosímiles como estas. Pues imagínate la escena. Y ahora de repente ella le echa una bronca de campeonato por cualquier chorrada. Por chorrada imagínate que el susodicho actor, se ha dejado la bolsa del supermercado en casa y ahora tienen que pagar 5 céntimos por una.

¿Te lo crees? Yo creo que no. O sea, no me creo lo primero, que una chica normalita pudiese estar con alguien como Ryan Goslin, pero poniéndonos a imaginar que es posible, tal mujer, estaría tan ensimismada y entusiasmada con la posibilidad, que ni de lejos le echaría una bronca por nada. Y menos por una chorrada.

Vale, entonces vamos a otro supuesto. Uno más común: una mujer cualquiera le eche la bronca a su hombre. Ya sea en público o en privado. Algo, mucho más común de lo que pudieses imaginar. O sea, que si las voces de los distintos pisos que puedas cruzarte en un simple paseo por la ciudad se pudiesen captar como tu móvil capta sus wifis, ibas a oír conversaciones subidas de volumen y con tonos de desprecio, desdén y reproche. E ibas a oír muchas de este tipo.

SIMPLE: NO ERAS LO QUE ELLA QUERÍA...

Y SE TUVO QUE CONFORMAR
Y es que, si algún día eres el receptor de este tipo de situaciones se dará uno de estos factores:

1 – Ella te va a dejar e internamente busca razones para hacerlo y no sentirse mal. Si se autoconvence de que eres un desastre u objetivamente ve que es así, estará más que justificado que te de la patada. Y se sentirá mal lo justo o nada.
2 – Ella maldice lo lejos que está de su relación ideal la relación que tiene contigo. Y por ende, lo lejos que estás de ser su hombre ideal. Entonces añadimos, que está frustrada porque nada puede hacer para mejorarlo. Que sería cambiarte por otro mejor.

En este punto habría que decirte, que si tienes un poco de amor propio. Cuando veas que las broncas, reproches injustificados y escenitas varias se hacen frecuentes. Y digo frecuentes siendo generoso. Porque igual no habría que aguantar ni una. Bueno, pues cuando se diese esto, tendrías que dejar la relación. Mira, no lo voy a decir porque creo que ya lo sabes. Pero luego te toca vivirlo y muy pocos tienen valor para hacerlo.

En fin, tú sabrás si quieres ser el pelele de alguien. Por mi parte, creo que debo decírtelo. Si una mujer te abronca y comportamientos similares, que sepas que la razón no es lo que hiciste o dejaste de hacer. Es que eres su pelele. Estas a años luz de lo que le gustaría follarse. Y créeme si te digo, que se follará a todo lo que pueda si se considera un pelín por encima de tu nivel. Por suerte, mientras más frustrada esté, más improbable sea que lo esté haciendo. Eso, o que te va a dejar en breve.

Y añado para empeorarlo: Si las broncas y reproches constantes desaparecen durante un tiempo, pues igual no es que está en un ciclo hormonal favorecedor de carácter. Es que se lo están suavizando en horizontal y en posturas varias. Pero nada oye, tú a lo tuyo con tu vida llena de amor verdadero, porque así da gusto pagar facturas. Te deseo suerte, o mejor dicho: te deseo el valor suficiente para abandonar una relación, en la que por más que te esfuerces, jamás llegarás a ser lo que ella creía estar a su nivel. No pierdas el tiempo culpándote, ni intentando apagar sus reproches: lárgate y haz por llevar una vida digna.
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