LA RELIGIÓN PAVOFRÍO Y SUS ASIMETRÍAS DE GÉNERO

¿Sabías que Napoleón medía 1’68m de estatura? Vistos los resultados y la historia, dudo mucho que esto le supusiera un problema. Claro que por aquella época, no había #meetic. Pensándolo dos veces antes de escribir, aunque no demasiado para no perder el sentido de lo que quiero comunicar, hoy hablaremos de “la Religión Pavofrío” y sus asimetrías de género.

Un artículo de Daniel Díez.

 Las faltas de educación que poco a poco vemos como normales pueden ir a más por eso mismo. Por verlas como algo normal. Lo que antes veíamos como de mal gusto, ahora es normal. Por lo tanto, la evolución social en las relaciones personales, podría ir en ese sentido: a que te falten el respeto o se pierdan las formas y lo tengas que tragar como algo normal. Que seas visto como un tipo raro, si te da por sugerir un comportamiento diferente.

Pero quizá exista una asimetría en función al sentido en el que se manifieste. O sea, que no es visto igual si es de hombre a mujer que de mujer a hombre. Por ejemplo: A nadie le gusta que le dejen en visto.

Bueno, pues los hombres, eso ya lo tenemos asumido como las hemorroides, el NO y la próstata. En cambio, sus quejas nos sugieren que nosotros no deberíamos hacerlo. Ellas no lo tienen asumido y protestarán si les dejas un micrófono donde hacerlo. Es más, se fomenta y se incentiva una actitud pasivo-reclamante pública y privada, ya que según el feminismo de salón, la causa de todos los males los genera el cromosoma y.

Y si analizamos esto, puedo poner algunos ejemplos de la asimetría que existe. El hombre traga con todo y en cambio, ellas protestan si algo está mal.

Por ejemplo, en webs como #AdoptaUnTio o aplicaciones de citas como #Tinder o #happn y similares, es fácil encontrar descripciones de chicas de este palo:

“1,75cm abogada y buena gente”. Lo que dice esa descripción, o al menos lo deja implícito para alguien con un poco de experiencia, es que ella ve importante el tema de la estatura. Que como no midas al menos 1,75 (aunque en la práctica, es más) mejor te olvides de ella. Vale. Para gustos colores. Pero imagínate un perfil de un hombre tal que así:

“Musculoso y deportista. Abstenerse gordas” ¿A que no? ¿A que no verás nada así? Y si alguno se atrave a ponerlo le funden el perfil al minuto por la censura moderadora. Bueno, pues la descripción de ella la podríamos traducir tal que así:

“Abogada, buena gente. Me gustan los hombres más altos que yo. Abstenerse por debajo de 1.80”.

ANTES COMER FIAMBRE DE PAVO, 

NO ERA CUESTIÓN DE GÉNERO

Resumiendo: está bien visto discriminar por estatura. Algo que te impone la biología, pero no por el peso, algo que lo puedes cambiar con la dieta. A ver, en la practica la discriminación existe. Pero una se puede nombrar y la otra, si no quieres herir sentimientos y ser tachado de insensible, troglodita o machista, lo mejor es que te alejes de que te asocien a ella. Pavofrío en sus campañas, ya ha despreciado a cualquier cliente varón y lo hace abiertamente: está bien visto. No ha ido nadie a cerrarles la fábrica con un precinto policial.

En fin, que deberíamos tratar las cosas como son. A quien le falta educación, ha de faltarle tu compañía. Es la única forma de que las personas sientan que se han de adaptar y mejorar. Mientras tengamos un ejército de hombres sin voluntad ni criterio, que venderían su alma con tal de tener sexo, el mundo no mejorará. Faltará ese incentivo.

O mejor, venga, ¿No te gustan los hombres bajitos? Pues a mí no me gustan las gordas. Si yo pierdo estatura, me dejas, si tu engordas te dejo. ¿Ves? Sencillo. Si va a existir discriminación que no sea asimétrica. ¿Digo chorradas? ¿Es comprar peras con manzanas?

Ellas, cuando algo no les gusta, lo critican hasta que la sociedad hace un esfuerzo por cambiar. De hecho, raro es no ver a un hombre avergonzarse de mirar el trasero de una adolescente. Algo que es biológicamente normal, la presión social ha hecho que se de esta paradoja. Hombres avergonzándose por no poder expresar su deseo sexual o sus pensamientos. Bajando la cabeza y guardando silencio. Eso sí, cuando llegue a su casa, ese mismo hombre se masturbará con un video de una actriz con faldas de colegiala y coletas.

Si yo digo esto, me queman vivo… si esto mismo lo dice Lucía Extebarría, la invitan a un programa de TV a hablar de ello.

Pues nada. Todos callados y permitiendo que las reglas las dicte otro. Y siempre reglas que irán contra tu libertad. Y sobre todo, en contra de la igualdad. Esa por la que tanto parece que se lucha. Si tienes pene te toca bajar la cabeza. Si no tienes pene, puedes poner todas las normas que quieras. E incluso ir en contra de la biología. El mundo lo ha de aceptar, porque tú lo vales.

Acepto mi papel de mártir de una causa... de momento más que perdida.
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