TE DA MIEDO ADMITIR QUE NO ES AMOR, por DANIEL DÍEZ

 No te quieren y no lo sabes, o no te quieres enterar porque temes ver la realidad y que se te desmonte el invento de foto perfecta, que se tragan tu familia y amigos. Te da mucho miedo quedarte OUT y por eso miras hacia otro lado: el que se mueva, no sale en la foto.

“¡Me tienes hasta los huevos, que te vayas de casa!!!!”
“¡Eres un borracho, mal marido, no aguanto más!!!!”
“¡Que te vayas a la mierda, que he hecho más cosas que tú ahí sentado en el sofá!!!!”
“¿Me vas a decir tú como tengo que educar a mi hijo?” (dicho a su padre)

Casi que me he acostumbrado a caminar por casa con los cascos y la música. Consejo: No seas pobre. En mi zulo de pladur, es común escuchar gritos como los de arriba. Vienen de abajo o vienen del tabique de la derecha o de la izquierda. Da igual. No he tenido vecinos que no se hayan hablado así. Y siempre digo lo mismo: “Qué bien estoy solo”. Eso y el “me tenía que haber comprado un chalet

¿Acaso a una persona a la que quieres le hablas así?
 Soy famoso en el gimnasio por “meterle ficha” a todas. Fama inmerecida porque lo que hago es hablar con todo el mundo. Con señoras, con señores, con jovencitas y jovencitos. No discrimino. Soy social. Soy de la opinión de que la gente está tan poco acostumbrada a que la traten con educación, que lo confunden con ligar. O sea, que si alguien te habla educadamente es porque quiere algo.  Eso debe pensar la gente. Y ahí está el problema.

El ver el buen trato como una argucia para conseguir algo. Como una situación anómala y que se sale de lo común. Me da la sensación, y seguramente acierte, que el común de los mortales ha aceptado como normal que le traten como en las frases de más arriba. Que si quieren un buen trato la solución es comprarse un perro. De hecho, la gente sabe tan poco del amor que confunden las actitudes pedigüeñas de los perros con amor. No, el perro no te quiere. Estamos hablando de cosas muy diferentes. ¿Discrepas conmigo? Lamento decirte que no has visto mucho amor. Si no, sabrías la diferencia. De verdad que lo siento. Me quedo pasmado de como corre la gente. A los 6 meses ya se ponen a vivir juntos. Por no decir que ya se han casado. Es que ni siquiera veo bien que lo hagan a los dos años.

¿Cuánto se tarda en conocer a una persona? O ¿Cuánto tarda una persona en mostrar su verdadera cara? Dependerá. Pero hasta que no se llega a conocer en profundidad a una persona, no se puede tomar una decisión respecto a ella. Esa es la conducta responsable. El problema es que la naturaleza nos ha creado con unos instintos reproductivos que nos incitan a hacer las cosas ya. A no esperar. Al igual que te da hambre cuando aún no necesitas más calorías. Tenemos el diseño que tenemos. Pero también podemos trascender la biología e ir más allá. E igual que podemos aguantarnos las ganas de comer entre horas, también deberíamos aguantarnos las ganas de irnos a vivir o casarnos con una persona así a las primeras de cambio. Y malo si te hacen chantaje para consumar lo antes posible. ¿Intereses ocultos?

Siempre digo que no me quiero casar. En realidad, es una respuesta simplificada. La gente procesa muy mal los grises. Necesita o un blanco o un negro. No le sirve un quizá. ¿Quizá qué? Bueno, pues podría casarme, pero quizá después de diez años de convivencia. Cuando la otra persona forme parte de mi vida como una extensión. Cuando el margen para que te sorprendan a mal sea pequeño. Y es que, aunque todos cambiamos, la esencia cambia menos. Y luego está el saber entender lo que es amor. El verdadero ejercicio. Quizá deberían de ponerlo como asignatura en el colegio. Porque es que veo que ni idea. Ni puta idea.

“Si me pone los cuernos, la dejo” 
Es una frase que oigo mucho. Vale. Déjale. Pero igual llevaba sin quererte 2 años y no te enteraste. O sea, no sabes nada del amor. Porque esa es una infidelidad mayor. Y te daba igual. Porque la gente no sabe exigir unos mínimos para vivir en pareja. En la pareja tiene que existir amor. No solo convivencia medianamente bien llevaba con sexo cada cierto tiempo. No. Va siendo hora de que nos espabilemos y entendamos que si alguien te trata con desprecio es que no te quiere. Que no te mereces que te hablen con desdén. Ni que te manipulen. Ni que te hablen como si fueses tontito o que te utilicen como billetero. Por no decir que la otra persona elija para sí el rol más cómodo de la relación, mientras tú te partes la espalda trabajando. Va siendo hora de observar el cómo te tratan y cortar una relación cuando ese trato no sea aceptable. Y cortar una relación con un piso y patrimonio a medias es más complicado. No. Lo mejor es alargar la etapa de noviazgo mucho más. Cada uno con su casa, aunque la convivencia sea en el piso de uno de los dos. Que siempre exista la opción de marcharte con lo puesto si la otra parte no sabe lo que es respeto y amor.

Y las ataduras más adelante. Mucho más. Por no decir que no son necesarias. Si alguien te quiere de verdad no necesita que un abogado o un cura lo certifique. Le servirá con tenerte a su lado. Tampoco necesitará que tu patrimonio sea su patrimonio. Y sobre todo, si alguien te quiere, te tratará bien. Lo siento por vosotros si aún no sabéis que cosas son amor y que cosas son opuestas al amor. Espero lo aprendáis pronto. Y sobre todo, espero seáis capaces de correr en sentido contrario de todas esas mujeres que no saben dar amor. Ese es lo complicado. Porque por interés se puede fingir amor durante cierto tiempo. Pero la que finja, no va a estar dispuesta a fingirlo durante mucho tiempo sin sacar “algo” a cambio a corto plazo. Y ahí está el truco. Pospón los planes de convivencia y las firmas de documentos todo lo que puedas. Si no hay amor, no querrán esperar. Y te librarás de una buena. Eso, o haz como el resto. Tú eliges.
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