SI TE DEJAN "EN VISTO" EN WHATSAPP ¿A QUE JODE? por DANIEL DÍEZ

 La netiqueta es algo que para los que vivimos el nacimiento de internet, no nos resulta desconocido. Quizá la gente más joven desconoce de que hablo. Para los despistados o para los que esto se les queda como que muy de otra época, no sé si lo sabrás, pero existen unas reglas. Sí, existen… aunque no lo creas existen unas pautas que reglan la comunicación en Internet. Mira, para que lo sepas te pongo un extracto de Wikipedia:

Netiquette se utiliza para referirse al conjunto de normas de comportamiento general en Internet. La netiqueta no es más que una adaptación de las reglas de etiqueta del mundo real al virtual. Aunque normalmente las tendencias de etiqueta han evolucionado hasta llegar a formar incluso parte de las reglas de ciertos sistemas, es bastante común que las reglas de etiqueta se basen en un sistema de “honor”; es decir, que el infractor no recibe siquiera una reprimenda. […] Fue así como en 1995 se elaboró un documento por el IETF que intentaba regular las comunicaciones en la red. Este documento fue llamado RFC1855 (Request for Comments 1855)

·         Regla 1: Nunca olvide que la persona que lee el mensaje es otro ser humano con sentimientos que pueden ser lastimados.
·         Regla 2: Adhiérase a los mismos estándares de comportamiento en línea que usted sigue en la vida real.
·         Regla 3: Escribir todo en mayúsculas se considera como gritar y, además, dificulta la lectura.
·         Regla 4: Respete el tiempo y el ancho de banda de otras personas.
·         Regla 5: Muestre el lado bueno de sí mismo mientras se mantenga en línea.
·         Regla 6: Comparta sus conocimientos con la comunidad.
·         Regla 7: Ayude a mantener los debates en un ambiente sano y educativo.
·         Regla 8: Respete la privacidad de terceras personas.
·         Regla 9: No abuse de su poder o de las ventajas que pueda usted tener.
·         Regla 10: Excuse los errores de otros. Comprende los errores de los demás igual que esperas que los demás comprendan los tuyos.

Estos imperativos, o mandamientos, se pueden sintetizar en dos: Ponerse en el lugar del otro siempre que utilicemos la red y pensar que el otro no es siempre como yo.

Internet como medio de comunicación ha evolucionado desde entonces. La irrupción de herramientas como el Whatsapp o Facebook han cambiado el escenario y el contexto donde ocurren las comunicaciones humanas. La netiqueta ha pasado un poco al olvido. De ser algo que todos cumplíamos a ser unas reglas que quedan como documento en algún libro de texto sobre los orígenes de internet y una entrada en la Wikipedia.

Porque, por ejemplo. Si quieres decirle a alguien si viene contigo al cine el viernes. ¿Cómo lo harías en un email? Sería algo así como:

-Hola, este viernes echan la última de Tarantino. ¿Vienes conmigo a verla el viernes?
-Venga. Me dices. Un saludo

Pero ¿Cómo te lo dicen por WhatsApp? Suele ser del tipo:

“Ola”
“oye tío”
“Que echan la última de Tarantino”
“Vienes conmigo a verla?”
“Yo prefiero el viernes”

La diferencia principal es que es más coloquial y el mail algo más formal. Aunque podríamos escribir un mail de forma mucho más coloquial. El problema que le veo al mensaje de WhatsApp respecto al mail son los retornos de carro. 5 retornos de carro con 5 soniditos de pus en el móvil del receptor. Y digo 5, porque es común recibir mensajes en 20 líneas. Mensajes que hacen que tu móvil no pare de chillar en un buen rato.

A mí me molesta bastante que mi móvil no deje de chillar. Y por lo tanto, siempre intento escribir todo en una línea. Así cumplo la regla de ponerme en la piel de la otra parte. Pero vale. Digamos que soy un cascarrabias y son manías mías. Que soy muy raro y no pasa nada por escribir los mensajes con un par de palabras por línea.

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Pero ¿Y cuándo te dejan en visto? Si eres un ermitaño o sigues con un Nokia, te explico. Que te dejen en visto significa que alguien te lee un mensaje que claramente espera respuesta y la otra parte pasa olímpicamente de contestarte.  Existe una submodalidad del que te dejen en visto. Y es que te contesten después de varias horas (o días) cuando claramente el destinatario ha leído el mensaje e incluso ha contestado otros durante el periodo en el que a ti ha estado ignorándote.

¿A alguien le gusta que le dejen en visto? Estoy casi seguro, que salvo que tengas una vida llena de preocupaciones serias y abundantes, y por lo tanto, esto sean cosas banales, el resto de los mortales nos da bastante por el saco que nos dejen en visto. Escuchaba en un vídeo de YouTube que unas chicas adolescentes se quejaban de que lo que más les fastidiaba era que les dejaran en visto.

Vale. Podemos deducir que es algo que en mayor o menor medida nos fastidia a todos y que es una falta de educación. Incluso podríamos proponer que se añadiese otro punto más a las reglas de la netiqueta que incluyera esto de no dejar a nadie en visto. Que lo educado es contestar. Entonces ¿Por qué lo hace la gente? Es lago, que salvo que seas de las personas más populares del mundo, en mayor o menor medida nos ha pasado a todos.

Bueno. Pues en realidad, el dejar en visto, salvo casos raros de despiste crónico, es una forma de dejar claro a la otra persona que te importa una puta mierda. A tu madre no la dejas en visto. A tu jefe tampoco. ¿A quién le suelen dejar en visto? Pues a las personas poco populares y sobre todo en entornos de ligue o cuando has conocido a una persona y esta necesita dejarte claro que no quiere que avances en la relación con ella. Es una forma de poner freno y darle un contexto a lo que hay entre los dos.

Y es que en eso se ha convertido el ligar. Ya no sacas a bailar a la chica o la llamas a casa para pedirle de salir. No, ahora simplemente le das conversación por privado en las redes sociales o mensajería. Y si ella te hace caso, pues significa que puedes empezar a proponer planes para veros. Y así, poco a poco, quedar en plan romántico.

En cambio. Si la chica no quiere nada contigo. Pues te ignora (te deja en visto). Por lo que el ligar, o mejor dicho, el rechazar a alguien, en vez de ser todo un arte y un alarde de buena (o mala) educación por parte del desinteresad@, donde debía de tener consideración de no herir tus sentimientos o donde debía de hacer un alarde de imaginación a la hora de buscar excusas, hemos pasado a algo más sencillo y carente de clase y estilo: Ignorarte.

Cambian los tiempos y las formas. Y no a mejor. Y lo peor, es que ya hablo como un señor mayor.
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