CÓMO EVITAR QUE TE IMPONGAN EL MATRIMONIO: TUTORIAL PARA EL VARÓN [parte I] por DANIEL DÍEZ

 Solo de pensar en organizar una boda se me ponen los pelos de punta. Por no hablar del divorcio. Cosa que parece casi un obligado en los tiempos modernos.  Todo es dinero y tiempo. ¿Y para qué? ¿En que cambia el que me case a hacer vida de pareja, pero sin contrato y ceremonia? ¿Qué gano yo? Cuando una mujer me habla de estas cosas me queda claro que las distancias entre ella y yo son muchas. En cambio, si es de las que dicen que no son de boda ni hijos yo me froto las manos. Ha ganado mil puntos así de golpe.

Aunque también es verdad que no me lo creo mucho. Al menos sé que la llamada de la selva puede llegarles y donde dije digo, digo Diego. Pero así de entrada mola. Por no decir que si me cambian las reglas a mitad de partida es un problema que crean ellas, no yo.

A mí una boda me parece un tema estético nada más. La foto de blanco y todo eso. ¿Si le digo que no me quiero casar? ¿Estaría dispuesta a renunciar al sueño del “día más importante de su vida”? ¿Sería justo que le negase ese día? ¿O debería pensar si es justo para mi hacer algo que no quiero? Por no decir que el tema del matrimonio, en temas legales, te puede dar más que un dolor de cabeza si todo se tuerce. Y se tuercen la mayoría. ¿El legalmente el matrimonio igual para un hombre que para una mujer? ¿Y le divorcio y sus consecuencias? De no serlo ¿Sería justo que te intenten convencer de que hagas algo que objetivamente te perjudica?

Vamos a intentar darle un enfoque en la línea en las que abordamos las cosas en este espacio.


VAMOS A ENTRAR EN TINDER, 

A VER QUÉ PASA…

 Para ilustrar lo que quiero plantear vamos a hacerlo a través de una aplicación de ligue mecánico. De esta forma evitamos el edulcorar las historias del origen de las parejas con relatos románticos que en la mayoría de las ocasiones son constructos fabricados ad-hoc con más elementos inventados o exagerados que de realidad misma.

¿Conoces Tinder? Si lo conoces no tengo nada que explicarte. Si no lo conoces decirte que es una aplicación que te permite ligar. Con ella, tanto hombres como mujeres buscan conocerse y quedar. Luego lo que pase dependerá de los dos. Se piensa que la mayoría de los hombres la utilizan como una forma fácil de conocer chicas para tener sexo. Pero ya hablaré en otra ocasión de Tinder en la profundidad que se merece. De momento nos vamos a ceñir a una descripción superficial.

La aplicación es simple. Si eres hombre buscando mujeres, en la pantalla te aparecerán las mujeres que hayan instalado la aplicación y estén cerca de ti. Lo mismo ellas con hombres. Si él indica que le gusta una chica y dicha mujer también indica que ese chico le gusta, la aplicación te permite iniciar una conversación.

Ellas, tienen más donde elegir porque de cada 4 mujeres con la aplicación instalada hay 6 hombres. Pero también son más selectivas. Según las estadísticas, ellas seleccionan positivamente a un 14% de hombres respecto a un cerca de 50% por parte de los hombres. Pero en contra de la fama de la aplicación, en Tinder el 80% de los usuarios, busca una relación a largo plazo.

Así que nos encontramos con una aplicación donde cuando una mujer le da el OK a un pretendiente, tiene un 50% de probabilidades de que el hombre también le haya dado el OK y puedan establecer una conversación. El sentido común nos hace pensar qué si ella es atractiva, ese 50% se incrementará directamente proporcional a su atractivo y a la inversa si la naturaleza no fue tan benévola con ella. Guiándonos de las estadísticas. Aunque las hay para todos los gustos. Parece ser que la media de utilización al día supera los 8 minutos. En ese tiempo da para seleccionar o descartar bastantes decenas de pretendientes. Y también para chatear con ellos. Aunque sea a base de monosílabos. Cosa que cualquier varón que haya utilizado la plataforma, sabe a lo que me refiero.

Imagínate que eres un pretendiente y tienes la suerte de poder quedar físicamente con una chica. Ella habrá hecho “un duro trabajo” de filtrado entre todos sus pretendientes y habrá decidido quedar contigo. Teniendo en cuenta que tendrá decenas de posibles parejas con las que quedar, el que lo haga contigo es todo un “logro”. Por no decir que muchas usuarias lo utilizan como mero entretenimiento sin deseo real de quedar con nadie. Salvo que aparezca un chollazo de mil.

Tinder es como la vida real, con la diferencia de que puede acortar el tiempo necesario para conocer gente nueva. Pero a la hora de seleccionar o descartar, los criterios no tienen por qué ser diferentes a lo que haría una persona en la vida real.


¿QUÉ ME VOY A ENCONTRAR 

EN UNA PRIMERA CITA?

Bueno, pues cuando quedes con ella, se dará el típico proceso de conocimiento mutuo. Seguramente, si eres un varón medio, tú con el simple hecho de quedar con ella, significa que ya tiene el visto bueno y salvo sorpresa de última hora, en la que puedas comprobar que las fotos engañaban demasiado o tenga algún tipo de tara severa, te gustaría pasar a la cama lo antes posible. Ella seguramente te pasará algún test más para darte un aprobado o suspenso. Da por hecho que lo hará.

Dichos test no serán los mismos si se busca un encuentro casual con fin sexual que si se busca una relación a largo plazo. Pero imaginémonos que los dos no descartáis una relación a largo plazo. Ella buscará a un hombre con intereses alineados con los suyos y con una buena base económica. Si ella tiene en mente la posibilidad de largo plazo, te preguntará en qué trabajas, mirará tu coche, tus prendas de vestir, querrá saber si vives de alquiler o tienes casa propia, y llegada ya una edad, es probable que te pregunte si has estado casado. Todo para saber cuál es tu estatus disponible y potencial económico.

Ahora imagínate que dices que no te quieres casar. Y tampoco quieres hijos. Y esta conversación no la sacas tú. Si no, que la saca ella ya sea de forma disimulada o dejándolo caer como si no quiere la cosa. Pero ella sí se quiere casar. Y le gustaría tener hijos. ¿Tendrías el aprobado? ¿Querría seguir saliendo contigo? Pues teniendo en la recámara al menos a varias docenas de pretendientes, y más que podrán aparecer a medida que siga utilizando la aplicación, la lógica me hace pensar que no la volverás a ver.

Teniendo en cuenta que lo habitual, es que un porcentaje muy grande de mujeres tengan en mente el matrimonio y la maternidad, tu forma de plantearte la vida te puede restar posibilidades. Si eres de los que les cuesta tener citas, el hecho de “cagarla” diciendo la verdad de que no estás dispuesto al plan “boda e hijos”, el incentivo es a mentir o a tragar con los deseos de la otra parte en contraposición a los tuyos. Es eso, o pasar tiempo sin pareja. En muchos casos, demasiado tiempo. Y no muchos hombres son capaces de soportar temporadas largas de abstinencia. Si eres coherente y dices la verdad, es el precio que pagas.

Estamos ante un escenario donde ellas tienen mucho donde elegir y donde el descartar no les penaliza. Más allá de que pudiesen sentir que han perdido el tiempo, quedando con un hombre con un plan de vida no alineado con el suyo. El cambio, tenemos al hombre que siente que o pone en segundo plano sus deseos respecto a los de ella, o lo va a pasar mal para encontrar compañera sentimental.

Continuará en [parte II] Establece tus propias normas.
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