¿QUÉ PASA SI UN HOMBRE CUALQUIERA NO ESTÁ DISPUESTO A RENUNCIAR A SUS INTERESES INDIVIDUALES?

 No sé si alguna vez te has visto forzado a frenar en seco y decir aquello de “Me planto, se acabó”. Si por el contrario te cuesta decir que no, o tiendes a hacer el esfuerzo porque las cosas funcionen, estoy seguro de que pondrás siempre de tu parte para construir. Pero espera un momento, quiero que me respondas a esto ¿te compensa? ¿te aporta algo a ti ese esfuerzo y ese sacrificio que estás haciendo para que la maquinaria siga funcionando?

No creo en las víctimas por condición, nadie nace siendo una. Por eso jamás me oirás decir que “esto es culpa de…”. Quizás lo piense, cosa que me reservo, pero normalmente las culpas van asociadas a quienes hacen o dejan de hacer. Por esto mismo, te he hecho esa pregunta ¿te compensa? Y si no es así ¿a quién culpas más que a ti mismo por las decisiones que has tomado? No basta con decir que aquí hay sexismo aunque lo haya. Esa es una realidad posible, pero no la realidad. Tu voluntad es tuya.

Pero ¿por qué digo que hay sexismo? Simplemente porque si un hombre persigue sus objetivos individuales, de forma perpendicular sin hacer concesiones, se le tacha de egoísta es la escala social. Es algo que por ejemplo, me han soltado más de una vez, cuando he tenido que priorizar mi tiempo y mis recursos personales en pro de mi trabajo y opciones. En cambio, si es una mujer la que adopta esta actitud, se la anima a que avance y a que siga luchando por hacerse un hueco. Curioso ¿verdad? Pantalla de fondo rosa y mujeres reunidas por el progreso: todo el mundo lo aplaude.

Los partidos políticos se han quedado con la copla: si no hacen de vez en cuando algún evento en un stage similar, aunque solo sea por lavado de imagen, el resto puede señalarles con el dedo y llamarles aquello de “machista” a modo de mantra. Una vez más pretenden encajonarnos por lo que llevamos puesto entre las piernas. Se nos está pidiendo que nos estemos quietos, que renunciemos a nuestros planes, para que todo siga funcionando. Si lo hago yo soy un egoísta, si lo hacen ellas son “mujeres abriéndose camino” y todos cantan la canción de alabanza.

¿QUÉ PASARÍA A TU ALREDEDOR SI DEJARAS DE HACER RENUNCIAS?
Plantéate por un momento, qué pasaría a tu alrededor si dejas de hacer renuncias y comprometieras tu tiempo, tu voluntad y tu esfuerzo, solamente a tus metas personales. A las que tú eligieras, a tu vocación ¿qué crees que ocurriría? ¿te lo pondrían fácil? Te voy a decir algo de lo que quizás no seas consciente: nadie más que tú se ha obligado a sí mismo a adquirir los compromisos que ahora mismo estás abordando, o “padeciendo”.

Probablemente, no te permitirían al menos “por las buenas” hacer tu vida a tu manera: piensa en tu mujer, en tu trabajo, en tus deudas si las tienes… estoy seguro de que tienes más cosas colgando aparte de tus testículos, de las que puedes recordar. El tema es, que si te plantas y piensas por y para ti, se te va a echar encima gran parte de tu pequeño o gran mundo conocido, empezando además por quienes más te pesan y te importan. Y si lo hicieras, no te iba a salir gratis.

Aun así, estoy seguro que más de una vez esta idea te ha pasado por la cabeza. Especialmente en una situación de estrés, o cuando no te hayas sentido querido en tu propia casa, cuando no te hayan dado “el premio” por quienes te estés sacrificando, y que son situaciones en las que cualquier hombre se enfrenta todos los días, salvo raras excepciones. Si pones la TV, da la sensación de que hoy en día, el hombre no existe y que la mujer es multi-tarea ¿a eso lo quieren llamar conciliación? O todos, o ninguno.

Se acabó lo que se daba: se acabó la tontería, la estupidez, la feria, el auto-engaño, la sugestión y la piedad contigo mismo. No te voy a decir lo que tienes que hacer, aunque lo estés deseando como un febril borrego. Ahora sabes más que antes, porque lo que acabas de leer aquí es verdad. ¿Qué no te gusta? No te preocupes, siempre te quedarán las comedias románticas. Vamos ¿por qué no te largas? ¿todavía sigues aquí? Ya estás tardando…
Publicar un comentario en la entrada