CUANDO TE DICEN ESO DE “NO SE PUEDE GENERALIZAR”

 … Y de pronto y por un momento, el mundo se vuelve un lugar mejor y todo es perfecto. Empiezas a escuchar eso de “es que depende de la persona” y aquello de “no todas las personas somos iguales” y eso otro de “hay que mirar caso por caso” y mucho más blablablá. Ya… claro, que cerrados y estrechos de mente somos algunos ¿verdad?

CÓMO DEBERÍA APOYAR UNA MUJER A UN HOMBRE

 Aquí tampoco hablaremos de madres a hijos, ni de hermanas a hermanos, ni de amigas a “amigos”… vamos, lo mismo de siempre pero al revés. ¿Amigos? Me parto. Verás de igual forma que en el anterior capítulo cómo debería apoyar un hombre a una mujer, el secreto de todo está más en el no hacer, que en el hacer. Básicamente se trata de no cagarla. Por adelantar, te diré que el mejor apoyo que una mujer puede darle a un hombre en un momento de dificultad pasa sobre todo por “dejarle tranquilo”.

CÓMO DEBERÍA APOYAR UN HOMBRE A UNA MUJER

 Ni de padres a hijas, ni de hermanos a hermanas, ni de amigo a amiga… porque básicamente este último parentesco es artificial ¿o qué esperabas? Entre un hombre y una mujer ¿cómo debería apoyarle él a ella ante una dificultad? Partiendo de que lo normal es que no sepamos cómo hacerlo bien, o quizás creamos que debemos hacerlo tal y cómo nos gustaría que nos apoyaran o amaran a nosotros, querer a alguien como te guste que te quieran, en ningún caso es garantía de acierto, entonces ¿qué hacer?