EN LO BUENO Y EN LO MALO: ESTO ES UN SINDIOS

 Estaba haciendo una ronda en #Tinder a ver si me salía plan, pero… espera ¿Tú miras el horóscopo? Te vas a descojonar, porque lo que siempre miro primero, es el amor. Pues sí ¿y sabes por qué? No es que las demás facetas: salud y trabajo las de por supuestas, pero son cosas en las que más o menos siempre me he manejado bien o al menos tengo casi siempre bajo control. No me puedo quejar. Pero el puto amor… y sí, digo puto amor. Buscando “amor” en una aplicación para Android ¿a que suena raro de cojones?

Cuando quieres a alguien, quieres que no le falte de nada. Te sabes poner en su lugar, o al menos lo intentas. Cuando estás mirando un perfil tras otro en #Tinder, en #AdoptaUnTio, en #Meetic, etc. estás pensando en ti. Todas las personas que tenemos un perfil en cualquiera de estos sitios, estamos pensando en nosotras mismas, nunca en el otro. Mezclo churras con merinas porque me da la gana, pero todo tiene su razón de ser.

No creo que encuentres una sola persona que te diga que no quiere que la quieran. Cuando nos mostramos en un escaparate, de alguna forma es lo que vamos buscando: que nos quieran, que nos admiren, que nos elijan, que nos den un “Me gusta” a nosotros antes que a nadie. Pues bueno, esto no es amor, es egoísmo puro y duro. Hasta aquí todavía no hemos pensado en nadie más que en nosotros mismos. ¿Te das cuenta? Mujeres buscando validación y adoración, y hombres buscando sexo rápido. Nadie se plantea la situación de nadie, más que de sí mismo. 

¿EN LA RIQUEZA Y EN LA POBREZA?
 Si no te luces mucho con la foto y ciertos datos claves de ocupación y coche, puedes pasar absolutamente desapercibido. Te lo digo yo. Muchas mujeres se quejan de que los hombres mienten mucho por estos lares, por lo menos mienten la mitad de lo que ellas, pero ¿sabes por qué? Porque si no ponen una foto con cochazo, o haciendo alarde y ostentación, ellas ni lo miran. Ni lo miran, pero después se quejan de que mienten. Si las pintan un perfil auténtico y real, lo dicho…

Últimamente, aparte de cochazos y yates de fondo, veo que se está empezando a poner de moda, el tema de la hípica. Me da risa. Y después entre exigencias, todos queremos que nos amen y nos quieran. Pero eso sí, con el escaparate por delante, con la apariencia por bandera y con un anuncio prometedor de estatus. Debo corregirme: no queremos que nos quieran, queremos que nos compren. Queremos especular con nuestro tiempo y con el tiempo ajeno, salir de la soledad, follar más, queremos abundancia por encima de lo que estamos dispuestos a dar. 

¿HASTA QUE LA MUERTE NOS SEPARE?
¿Seguridad? Solamente si foto tras foto, podemos llevarnos un chollo mejor que el anterior. Aunque lo de encontrar un chollo, no es hasta que la muerte nos separe y más si hablamos de ellas. Hoy en día quien tiene más miedo a envejecer solo, es el varón, de forma absolutamente indiscutible. La mujer busca ofertas, fotos de hombres dispuestos a adorarla y a compensarla, de forma pasiva y exigente. Si te das cuenta, sigue sin aparecer la búsqueda de amor en el otro.

Autosatisfacción y egoísmo por ambas partes, detrás de cada imagen y cada perfil, parece que los votos ya no tienen sentido alguno. Dudo mucho que cualquiera de vosotros se plantee todas estas cosas por el mero hecho de entrar a seleccionar en una ruleta de perfiles ¿y sabes por qué? Porque hace tiempo que perseguimos que nos quieran, que nos compren, pero olvidamos si es que alguna vez lo supimos, lo que es amar al otro. Por cierto, al final me salió plan ¿cuántas veces te he dicho aquello de esto es un sindios? Pues en efecto lo es.

Se acabó lo que se daba: se acabó la tontería, la estupidez, la feria, el auto-engaño, la sugestión y la piedad contigo mismo. No te voy a decir lo que tienes que hacer, aunque lo estés deseando como un febril borrego. Ahora sabes más que antes, porque lo que acabas de leer aquí es verdad. ¿Qué no te gusta? No te preocupes, siempre te quedarán las comedias románticas. Vamos ¿por qué no te largas? ¿todavía sigues aquí? Ya estás tardando…
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