LAS CARTAS DE AMOR SON DE COBARDES: VENGANZA IV, EL VENGADOR FOXYADOR

 Así ha sido, una auténtica cobardía. Un parche escrito y enviado para no dar la cara y no tener que afrontarlo como un hombre. Si en su momento no hice nada, escribirla para destapar todo lo que llevaba por dentro, no podía más que crear un problema. No había necesidad de poner más palabras de las que sentía, ni si quiera había necesidad de escribir esa maldita puta carta que no serviría nada más que para seguir escondido tras una cortina de cobardía.

Solamente sabía que tenía que soltarlo de alguna forma para que ese veneno dejara de quemarme por dentro. Demasiadas noches sin dormir, demasiado tiempo pensando en ella sin poder estar con ella, demasiados sentimientos a los que no podía darles salida. Era lo único que podía hacer: si desde el principio había sido un cobarde con ella, debía terminar de la misma forma.

¡Maldito cobarde! Es lo único que me venía a la cabeza al darle al botón “enviar”. Tirar la piedra, esconder la mano y quitarme de en medio para siempre. Solo puedo decir que mientras la escribía recordé todos aquellos momentos que a mí sí me sirvieron para algo. Los pequeños ratos que me dieron fuerza para seguir adelante a sabiendas que no podría pasar de un simple café. Todo a la mierda, todo eso no me servía para nada… solo para revolverme las tripas y llorar a solas.

Al final siempre ganan los planes, los típicos planes de seguridad hipotecaria que no hacen más que encubrir una gran verdad: no hay amor en este mundo por el que merezca la pena luchar. Yo no quise firmar, y como no quise firmar me dieron bien dado. Pero lo peor de todo es que nunca sabré si alguna vez tuve una oportunidad de verdad con ella, porque la amaba y la amo. Solo espero que con esta carta salga por fin de mi cabeza, de mi corazón y de todo lo que me rodea y me recuerda a ella.

EL VENGADOR FOXYADOR

Miguel Lázaro Caballero, año 2015
Edita: Luhu Alcoi S.L.
I.S.B.N.13: 978-84-943492-0-1

Manolo García es un tipo corriente que estaba en el lugar equivocado, en el momento equivocado. Cuando hay cámaras delante y lo que está ocurriendo no le importa a nadie, hay que actuar. Manolo no es un héroe, pero tarde o temprano deberá elegir entre su causa o sí mismo. Puedes adquirir la novela en edición impresa en la librería de Editorial Luhu y la edición digital en la biblioteca online.
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