ELLA TE TIENE COGIDO POR LOS HUEVOS: VENGANZA III, EL VENGADOR FOXYADOR

[...] –Entendido, jefa.
–No me llames jefa, que parece que estemos en un taller.
–Ok, Mercedes ¿alguna sorpresa más?
–No, eso es todo. Recuerda: no des detalles.
–Recibido y entendido.
–Ya verás cómo lo haces bien
–Sí… por la cuenta que me trae.
–Exacto, tú lo has dicho.

Mercedes no era tonta. Había tocado una tecla que sabía me dolía y contra la que no podía luchar: confío en ti. Cuando alguien me habla así, no sé negarme. Me lo tomé como una misión, como un objetivo. Si una persona pone su confianza en mí, no puedo defraudarla. No podía decepcionarla, no es que fuera mi jefa… es que ya era algo personal para mí, que ponía a prueba mi valía [...]

Demasiado fácil: tan fácil que no he tenido que hacer nada. Ella ha puesto la trampa desde su posición de poder y simplemente no he podido negarme. Tampoco me he atrevido a hacerlo. Tampoco he querido hacerlo. Simplemente me dejé llevar y lo disfruté. Me ha gustado, además nunca imaginé que una tía como ella se me pondría en bandeja de una forma tan insultante y complaciente… ni en el mejor de mis sueños. Lo único que me mosquea, es que me da la sensación de que esto no es gratis.

No puede serlo, mi abuelo Manolo me ha dicho siempre que nada es gratis en esta vida aunque lo parezca. Más sabe el diablo por viejo que por diablo y mi abuelo nunca se equivoca. Tengo la sensación de no controlar nada ahora mismo, de que ella está haciendo conmigo lo que quiere, de que me maneja a su antojo. No me disgusta: llena mi cama y mi tiempo, pero temo que utilice su poder contra mí, en cuanto haga algo que la desagrade.

Por otra parte me lo pone fácil: Si haces todo lo que te digo no tendrás ningún problema. Puede llegar a sonar amenazante, no puedo negarle nada… podría quedarme en la calle y no puedo permitirme ese lujo. No entiendo por qué lo hace, si para ella seré solamente un capricho, si se habrá encoñado, si seré uno más en su lista del que se canse tarde o temprano y termine desechándome por tenerme siempre a mano.

Parece que le gusta cómo se lo hago, no me sale decir NO porque está muy buena y me da lo que quiero, pero… ¿y si le dijera que no? ¿qué me pasaría? Me siento como la secretaria en una película porno: le llevo los cafés y lo que haga falta. Le encanta susurrarme al oído que no lleva bragas, sabe que eso me excita. Después actúa como si nada, como cualquier día, sabiendo que me ha puesto como un animal, segura de que en cuanto nos metamos en el coche pasará de todo.

Me he metido en una jaula yo solito, me he dejado querer… mentira, no es querer, me trata como si fuera de su propiedad y no he hecho anda por evitarlo. Podría irme del trabajo, entonces ella no tendría ningún poder sobre mí: sabe demasiadas cosas que podría utilizar en mi contra. Todas esas cosas que me machacan la conciencia una y otra vez mientras estamos follando en mi sofá o en su coche. No sé cuánto durará, pero prefiero esta cárcel a la de verdad.

EL VENGADOR FOXYADOR

Miguel Lázaro Caballero, año 2015
Edita: Luhu Alcoi S.L.
I.S.B.N.13: 978-84-943492-0-1

Manolo García es un tipo corriente que estaba en el lugar equivocado, en el momento equivocado. Cuando hay cámaras delante y lo que está ocurriendo no le importa a nadie, hay que actuar. Manolo no es un héroe, pero tarde o temprano deberá elegir entre su causa o sí mismo. Puedes adquirir la novela en edición impresa en la librería de Editorial Luhu y la edición digital en la biblioteca online.
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