REPITE CONMIGO: MIS NECESIDADES NO SON NEGOCIABLES

 Esto aunque lo parezca, no es un artículo para hombres. No, no lo es. Es más bien un artículo para niños en edad de crecimiento y en los que todavía pueda albergar por juventud, alguna clase o atisbo de esperanza en la especie humana, pero sobre todo en el género masculino. Para que lo veas claro, te voy a poner un ejemplo de niños: quiero que recuerdes cuando eras pequeño y te preguntaba tu madre –A ver Manolito ¿cuánto quieres a mamá?- Y como niño inocente, estirabas los brazos para decir que mucho para agradar a mamá. A tu madre que le parecía poco, y quería quedar bien con las vecinas o con las amigas, te volvía a decir continuando con el juego –¿Tan poco? ¿solo eso? ¿solo eso quieres a mamá? ¡Uy uy uy!… A ver, otra vez que no lo he visto ¿cuánto quieres a mamá?- y el niño entonces agranda, agranda, agranda… hasta que tiene que pegar un salto para hacer mayor alarde de que quiere a su mamá con todo su corazón. La madre le coge, le abraza llenándole la cara de besos mofletudos y sonoros y Manolito se siente feliz, porque sabe que su madre también le quiere más que a nada en el mundo. Ahora vamos contigo:

TE QUIERO HASTA QUE TERMINE LA PELÍCULA

 Si fueras Nicolas Cage y esto fuera una de sus películas, os conoceríais de casualidad, habría una misión de por medio, una trama, un secuestro, un malo de la película, un rescate, un revés, un momento en el que todo estuviera perdido, lo seguiría otro momento heroico y al final como siempre, te quedarías con la chica. Cansado, con la cara sucia y hecho un cristo después de haber matado al malo, pero al final entre coches de policía, ambulancias y una música triunfal, entre todo el barullo os veríais entre la multitud y os daríais un beso espectacular que cortaría la película. Ahora pregunto ¿Eres Nicolas Cage? […] Yo tampoco. ¿Es esto una película? Desde luego que no. Entonces ¿cómo son los principios y los finales entre un hombre y una mujer en la vida real?

¿QUÉ TIENEN LAS MUJERES EN LA CABEZA? ELLAS PREGUNTAN, NOSOTROS RESPONDEMOS para Ell@sSaben

 Habíamos quedado en un céntrico Irlandés justo detrás de la Puerta del Sol, ella se llamaba Gloria y me dijo que quería hacerme unas preguntas –Tu no me reconocerás, pero yo a ti sí. Así será más divertido ¿no crees?- Me pareció bien, nunca he dicho que no cuando de jugar se trata, y más siendo el juego de la verdad –Búscame al fondo del todo, en la planta de arriba donde los sillones. Allí estaré- Llegué diez minutos antes, me senté en un lugar visible del reservado y pedí una Paulaner a la camarera. Estaba algo nervioso porque no sabía lo que me iba a encontrar ¿y si era una broma? ¿una trampa? ¿una encerrona? Pero no, no lo era. A las 20:00H puntual como un reloj, una mujer morena de pelo negro, largo y bien cuidado, elegantemente vestida y luciendo una sonrisa se presentó como Gloria. Pidió un tinto de verano y puso una grabadora sobre la mesa. Me dio una hoja con las preguntas –¿Estás preparado?- En ese momento, como en el guión de una película, comenzó a sonar en el local Gloria de Umberto Tozzi –¿Te das cuenta? ¿crees en las casualidades?- parecía una señal.

SIN ROMANTICISMOS II ¿CUÁL ES EL ESTADO ÓPTIMO PARA UNA MUJER EN UNA RELACIÓN?

 Paula acaba de colgarle el teléfono a David, que la ha avisado que otro día más va a tener que quedarse un par de horas más en el curro. Esto ya no es una novedad y ella ha terminado por resignarse a verle hecho polvo y de mal humor en cuanto entra por la puerta de casa. Están casados, pero no han tenido hijos (de momento) y Paula lleva ya un tiempo preguntándose para qué narices tiene un marido con el que apenas está, y cuando está no queda casi nada de él para poder hacer cosas juntos. Ella estudió ciencias ambientales en la Autónoma, pero trabaja por las mañanas en la parafarmacia de unos reconocidos grandes almacenes y su turno termina a las 16:00H. Es lo que hay, no ha podido trabajar de lo suyo. Hasta las 21:00 o casi 22:00H que vuelve David del trabajo muchos días (más de los que ella quisiera), Paula tiene su vida. Hoy por ejemplo, ha ido a “hacerse la cera”. Pero espera ¿qué está pasando aquí? ¿por qué pongo hacerse la cera entre comillas?

SIN ROMANTICISMOS I ¿CUÁL ES EL ESTADO ÓPTIMO PARA UN HOMBRE EN UNA RELACIÓN?

 David acaba de salir del trabajo. Está cansado y exprimido, hoy ha tenido que quedarse dos horas más. Cuando ha llamado a Paula para decirle que tenía que quedarse más tiempo, ella se ha puesto seca al teléfono. Se la notaba aguantándose el enfado, decepcionada –¿Otra vez? ¿pero qué pasa, que vas a heredar la empresa? ¿te lo van a pagar?- A David no le ha quedado más remedio que tragar, en su empresa han despedido a mucha gente en los últimos dos años y después le metieron en un ERTE. Cobra un 25% y tiene que trabajar el doble o lo que le echen: ese fue el precio que tuvo que pagar para no quedarse en la calle y poder seguir haciendo frente a la hipoteca. David y Paula no han tenido hijos (de momento). Cuando llega a casa está hecho polvo y siempre tiene que tragar algún reproche. Traga en el trabajo y traga en casa –Bueno David, voy a hacerme la cera- le dijo Paula antes de colgar.

SI ESTO FUERA REALMENTE UN “MUNDO DE HOMBRES”

 Estoy echándome un café solo con hielo en una terraza de Fuencarral, que está pegada a un parquecito infantil donde juegan los niños. Hoy no tengo prisas y estoy tranquilo. Hoy necesito descansar, pero enseguida pasa algo que llama poderosamente mi atención: Hay un grupo de niños que están jugando al fútbol improvisando la portería con un columpio, no deben tener más de 7 u 8 años. Cerca de “la portería”, hay dos niñas de la misma edad que sentadas en un banco con sus madres, están hablando entre ellas… más que hablando cuchicheando en voz baja. No me preguntes por qué, pero sé que están tramando algo. Lo sé. Las dos se miran y asienten en algo ¿Y qué es lo que ocurre?