¿QUÉ PREGUNTAN LOS HOMBRES EN UN CONSULTORIO?

 Madrugada del sábado noche, estoy en una habitación de hotel después de haber llegado machacado de una boda. Compruebo que ya no emiten por TV ninguna película y me he llevado por delante tres cuartas partes del minibar. Estoy haciendo zapping por si pillo Paramount Channel que nunca me falla, pero  la antena del hotel no lo coge. Me jode. Me gusta quedarme dormido viendo una peli. Mientras paso los canales, lo de siempre a esas horas: líneas eróticas, concursos de sopas de letras imposibles con presentadoras de escotes astronómicos y consultorios de tarot. Elijo uno ¿cuál? el único consultorio que tiene una presentadora que no va vestida de lagarterana. Llamada tras llamada me doy cuenta de algo:

COSAS QUE PARECEN OLVIDAR LAS MUJERES, PERO QUE TE RECUERDAN A LA PRIMERA DE CAMBIO

 Empezaré con una verdad como un templo: las personas no cambian. Si parece que cambian con el tiempo, preocúpate y mucho porque algo no marcha bien. Si te paras a pensarlo, entonces te das cuenta que los matrimonios dan miedo y mucho ¿alguien puede decirme que su pareja se comporta igual que antes de vivir juntos o casarse? Alguno habrá, pero si es así esa relación no durará mucho. No es normal. Y si dura, es solo porque una de las dos personas se calla y no reacciona prefiriendo que sea la otra quien marque el ritmo. Vaya, sin darme cuenta he definido lo que es establecer una pareja estable ¿qué te parece? Ha sido pura casualidad. ¿Cuáles son las cosas que ellas parecen olvidar pero que tarde o temprano salen a relucir?

LOS HOMBRES NO SUFREN POR AMOR, PERO POR TODO LO DEMÁS SÍ

 Si hay algo que todavía le queda por aprender a la mujer (la de antes, la de ahora y la del futuro cuando lo haya, si lo hay), es que somos fáciles. Más que aprenderlo, deberían aceptarlo. A una mujer occidental actual, le cuesta aceptar que no lo sabe todo, porque ha sido preparada y formada para comerse el mundo, de ahí que el feminismo sea exclusivo y no inclusivo: mejor me repito mis propias ideas y prejuicios entre mis amigas y colegas feministas, así ninguna entramos en cortocircuito. ¿Qué pasa? Pues que cuando viene una versión masculina que se aleja de su axioma feminista, no la aceptan, ni la conciben, ni la toleran, ni la respetan.

HOMBRE HONRADO, CARIÑOSO Y DEL MONTÓN BUSCA MUJER PARA RELACIÓN SERIA O LO QUE SURJA

 Hola campeón ¿a qué no sabes cuántas mujeres responderán a este hipotético anuncio de la sección clasificados? NINGUNA, cero, KO, nulo,  desierto, ni de coña, jamás, vacío, etc. Bueno, igual responde alguna, pero con la más que posible intención de desplumarte económicamente en poco tiempo. Cuando de mujeres se trata, lo que no consigas por admiración o estatus, no lo vas a conseguir con ternura y honradez ¿quieres saber por qué a los que nunca hemos sabido ligar nos gusta tanto aquello de ser nosotros mismos, los cariños y las ternuras empáticas hacia las mujeres que nos gustan? Te diré por qué: porque es la actitud más cómoda y la que nunca te pone en riesgo de afrontar el rechazo. Pues anda que no sé yo, lo que es pecar de esta maldita cobardía. De otra cosa no será, pero de cagarla… tengo mil historias para contar. O mejor dicho: de no querer cagarla, por miedo al rechazo. Pero espera, que esto solo es el principio:

HOMBRES DE USAR Y TIRAR, por DANIEL DÍEZ

 Como hombre, y ya lo decía Eben W. Pagan alias David DeAngelo, en uno de sus discursos más populares: los hombres tenemos suerte de ser hombres porque nuestro valor de mercado no necesariamente ha de decrecer con la edad. El 99,99% de las mujeres del planeta pierden valor de mercado cuando suman años. Porque el ser jóvenes, sanas y simétricas va a disparar el número de hombres interesados en ellas. El hombre por su parte puede elegir dos caminos:

QUERÍA TENER NOVIA HASTA QUE LA TUVE… Y ENTONCES SE ME QUITARON LAS GANAS

 Diciembre de 2002: un frío que pelaba y tres cuartos de hora de autobús de línea ¿a dónde iba? Un estudiante de ingeniería súper formalito, quería darle una sorpresa a su novia. Era la primera vez que iba a esperarla a la salida del trabajo llevando una flor en mano. Cuando ella salió se le iluminó la cara, se quedó que no se lo creía. Él vivía notablemente lejos, no valía la excusa de “es que pasaba por aquí y quería darte una sorpresa”. Pues no, este pincel de niño tenía la intención clara en mente de alegrarle el final de la jornada a su novia, la que salía muy tarde del trabajo, a la chica que amaba y lo consiguió. Ambos se dieron un beso, un abrazo de los de verdad, se cogieron de la mano y fueron caminando dando un paseo, a pesar del frío y del incómodo viento, hasta su casa. El estudiante perdería el autobús de vuelta y tendría que buscarse la vida para volver a casa de madrugada, pero le daba igual porque había merecido la pena.

HIJA, TÚ SÉ SIEMPRE INDEPENDIENTE, por DANIEL DÍEZ

 Era el año 92, una tarde de mayo Carolina volvía del instituto. Estaba haciendo 1º de B.U.P. y siempre lo aprobaba todo con nota. Era una chica de notables y “sobres”, súper buena estudiante. Serían las 17:00H de la tarde. Fue directa a su habitación a dejar la mochila y a encender el ordenador. Mientras éste tardaba en arrancar, fue a buscar a Toñi, su madre, para darle un beso y hacerle un breve resumen del día, como siempre hacía cuando llegaba a casa. Cuando entró en la salita, encontró a su madre sentada en el sillón con la cara descompuesta y los ojos como tomates de haber llorado largo y tendido. Carolina fue corriendo a ver qué pasaba, se abrazó a su madre y con preocupación le preguntó –¿Qué te pasa mamá?- Aguantando el llanto, Toñi le dijo lo siguiente: –Hija, ten tu trabajo, tu independencia. Jamás de los jamases dependas de un hombre-. Acabamos de asistir a la génesis de la futura ministra de Igualdad. Pero espera, que esto no ha hecho más que empezar: