JUSTICIA MEDIÁTICA TELEVISADA #PanYCirco

Es inútil pedirle responsabilidad a un irresponsable: o se es, o no se es. Es algo de lo que no se termina de enterar el pueblo, que lo único que quiere es que le tengan entretenido. Justicia mediática televisada, es la última moda, para que los televidentes crean que se está haciendo en algo desde las instituciones en su favor y representación. No es que no me lo crea, no es que esté mal, no es que no quiera que pillen a todos los delincuentes… lo que ocurre, es que esta justicia televisada solamente responde a una demanda mediática. Ni nos va, ni nos viene ¿Por qué? ¿Acaso creen los televidentes que se les va a compensar económicamente de alguna manera porque pillen a estos delincuentes a los que hemos votado entre todos?

La respuesta no. Ni un euro, ni un puto euro pero ¿por qué te digo esto? En estos tiempos en los que vivimos, hace ya tiempo que el patrón de justicia es el dinero. La igualdad entre individuos, se mide por lo que ingresan unos o ingresan otros, si ingresas mucho eres clase alta, si ingresas lo justo eres clase media trabajadora, si ingresas poco o nada eres clase baja. No va por apellidos, ni por categoría profesional, ni por ocupación: el tema va por el dinero que se tiene o que se gana. Si crees que hay otro patrón de medida que no sea éste, explícamelo porque yo no lo veo.

Muchos traducen que se ha hecho justicia cuando reciben una compensación económica ante un agravio más o menos procedente. Cuando el pueblo se manifiesta, lo hace por dos razones: una es porque hay algo que les va a costar más dinero que antes (tasas universitarias, sanidad, etc.) y otra es porque se les va a quitar un colchón económico con el que contaban (reformas laborales). Nadie se manifiesta para pedir justicia. El tema es que la lección de la indignación y la reclamación está bien aprendido, tanto que si cada uno de los que protestan recibieran en su cuenta una compensación al agravio sufrido, se quedarían en su casa.

¿JUSTICIA ES ECHAR MANO 

A LA CAJA? #YaHePillado 

Nos satisface ver como meten a un político en la cárcel, nos satisface ver que “le ha pillado porque ha robado” creyendo que de alguna manera eso va a revertir en la sociedad. Incautos, borregos, ganado apacentado por los medios de comunicación ¿pero de verdad creemos que eso sirve para algo? No conozco una sola persona que renuncie a un bien o servicio, o a una cantidad económica si tiene la oportunidad de conseguirla. No conozco a una sola persona que si tiene la ocasión de ganar más dinero se lo piense dos veces, y si se lo piensa, el primer turno es para ganarlo, y el segundo turno es para que no le pillen.
                    
Lo único que vemos en las instituciones en cuanto a la corrupción no es más que el reflejo de nosotros mismos. Después están los que señalan con el dedo, apuntan y disparan ¿por qué lo hacen? ¿por justicia? No, lo hacen porque a ellos todavía no “les ha tocado” y lo que denuncian es el agravio. Dejarán de señalar con el dedo al culpable (cómo gusta esa palabra al pueblo borrego, porque implica que es otro quien paga, no ellos) cuando ellos sean partícipes. Señalar para que no te pillen, señalar para que sea otro quien asuma la responsabilidad, porque el que señala se siente exonerado de ese concepto: responsabilidad y por eso mismo lo hace, mientras asalta la caja cuando el foco de atención no le apunta haciendo exactamente lo mismo que su antecesor en el puesto.

Detesto las palabras compensación, indemnización y recompensa. Las detesto porque implican que se puede comprar a una persona con dinero, que puedes conseguir que alguien se calle dándole una cantidad, sin necesidad de haber solucionado nada de lo que ha provocado ese agravio. Lo grave, es que se puede conseguir y que el que recibe ese dinero queda conforme, y si no queda conforme, es porque quiere más dinero, no porque se haya solucionado el problema de raíz. Debo ser gilipollas, nunca he perseguido una compensación por nada, creo que lo que me corresponde me lo tengo que ganar yo sin reclamárselo a nadie. Insisto, debo ser gilipollas.

Pero lo que más me preocupa, es que esta filosofía del reclamo, ha quedado grabada a fuego en la conciencia y en la actitud de los que vienen detrás de nosotros. Les han dejado bien clarito “en los libros de texto” que reclamarle a otro responsable es el camino, antes que ser ellos mismos el motor activo o responsable. Pero ¿qué pasaba con la responsabilidad? Que iba con la persona a nivel individual pero no con el cargo, que a fin de cuentas solo es un título. Y si le reclamas a otro que es tanto o más irresponsable o bulto pasivo que tú ¿qué vas a conseguir? ¿quién gana? ¿el que es más pesado de los dos irresponsables? Quizás mejor que votar, debieran elegirse los cargos públicos con un examen psicotécnico. Me dan ganas de dejar de ver las noticias.

Se acabó lo que se daba: se acabó la tontería, la estupidez, la feria, el auto-engaño, la sugestión y la piedad contigo mismo. No te voy a decir lo que tienes que hacer, aunque lo estés deseando como un febril borrego. Ahora sabes más que antes, porque lo que acabas de leer aquí es verdad. ¿Qué no te gusta? No te preocupes, siempre te quedarán las comedias románticas. Vamos ¿por qué no te largas? ¿todavía sigues aquí? Ya estás tardando…
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