PAGAR ES MÁS CÓMODO QUE IR DETRÁS DE TI parte II, por DANIEL DÍEZ

 ¿Tú y yo sabemos diferenciar quien te quiere de verdad y quién no? ¿Trabajamos y nos esforzamos en saberlo? ¿Descartamos la compañía de una mujer que es incapaz de dar verdadero amor? Yo me sé la respuesta. ¿Y tú? El AMOR de verdad es tan raro de ver y tan desconocido por todos que a un simple interés y un trato agradable le damos el OK y decimos: Tengo una relación. Tengo una novia. Tengo un marido.

François Hollande, presidente de la república francesa, tenía una pareja sentimental. A Valérie Trierweiler no le importaba gran cosa que su hombre llamase “los sin dientes” a los pobres. Aguantaba fielmente a su lado, minimizando y aceptando sus defectos hasta que este le fue infiel sexualmente. ¿Y luego que pasó? Pues poco se sabe del acuerdo económico (perdón, quería decir expolio económico) entre las partes, pero sí se saben muchos trapos sucios gracias a un libro donde Trierweiler cuenta toda la mierda y oscuros secretos del ya su ex. ¿De verdad si quieres a alguien le haces una jugarreta así?

La gente vive sin verdadero AMOR. Vive estableciendo relaciones porque gana algo a cambio. Las parejas se rompen cuando cambia el estatus quo. Las promesas pasadas quedan en nada. Hay hombres que terminan sin casa y sin medio sueldo que se va en manutenciones y pensiones. Mujeres que son golpeadas, menospreciadas, malqueridas, acosadas y ninguneadas. Hombres maltratados económicamente, psicológicamente y legalmente Pero sobre todo, tenemos parejas aun unidas donde solo hay estar por estar. En el mejor de los casos se saben llevar el uno al otro. Que están juntos (o se llevan “bien”) por los hijos o por comodidad o por no poder deshacer todo lo hecho en común sin demasiado perjuicio.

Repito una vez más: lo que no abunda es el AMOR. El AMOR con mayúsculas es marginal.

LOS HOMBRES PICAMOS CON 

UN ESCAPARATE SEXUAL

 Los hombres, que solo pensamos con lo mismo, nos metemos en situaciones muy poco beneficiosas por inercia pura. Todo empieza por un “que buena está” y ya no hay más que evaluar. La invitas a un café. Luego a casa a ver una peli y luego, sin pensarlo gran cosa, “porque ella quería” y por hacerla feliz, o porque te dejase en paz y tranquilo, o por lo que sea, terminas casado, con una hipoteca que no te puedes permitir y con unos guajes que adoras pero que ves cada 15 días y pagas todos los meses al igual que la hipoteca de la casa donde no vives. ¡Cuidadin! Esto no es una exageración: se da más de lo que te crees. De hecho, diría que es lo que te espera si no haces que tu corazón bombee más sangre arriba que abajo.  

Entonces, en un mundo donde a los hombres tener sexo con mujeres y no pensar con la cabeza les puede ocasionar más perjuicios que beneficios, donde el amor siempre les esquiva o es recompensado con traición, indiferencia e injusticia legal… En un mundo así ¿Por qué al que se va con prostitutas se le mira tan mal?

Hay hombres que jamás tendrán acceso al dormitorio de una mujer hermosa. Se les niega esa posibilidad por no ser atractivos o famosos. O simplemente por ser unos inadaptados. Otros simplemente quieren saber de antemano el precio a pagar y lo que reciben a cambio.  Otros simplemente saben diferenciar el AMOR de lo que es mero ejercicio físico placentero. Sin olvidar que una prostituta por 100€ te puede dar en una hora lo que tu mujer no te ha dado en veinte años de matrimonio (y no me refiero solo al sexo).

¿POR QUÉ SE JUZGA AL HOMBRE 

QUE PAGA POR LO QUE QUIERE?

Cuando ves constantemente que las personas no dan AMOR, que quieren mayormente por interés aunque ni siquiera ellos sean conscientes. Cuando tus novias te han tratado mal o directamente no miran para ni por ti. Cuando han utilizado contra amigos, familiares o compañeros tuyos a los abogados para quedarse con la pasta. Cuando la que decía que te quería luego te desea todo el mal del mundo. En esos casos y en muchos más. Cuando la estadística juega en tu contra…

¿Acaso el hombre no tiene derecho al tipo de relación que desea sin más complicaciones? Si ya paga de por sí…

¿No sería normal y de persona sensata no querer jugar a ese juego? ¿Qué probabilidad tienes de que el tema no te salga así de rana? Ten en cuenta que no juegas a ganar o perder 50€ a los caballos. Hablo de que mires al futuro y puedas verte trabajando para pagar facturas y comprar cosas que tú no disfrutas. Que veas donde te metiste y que todo eso lo perdiste quedándote destrozado en muchos aspectos. Y sin vuelta atrás.

Esto no es autobiográfico. Poco de lo dicho me ha pasado a mí. Pero no soporto ver como las personas que son incapaces de dar AMOR de verdad critiquen a esos que directamente ya han renunciado al modelo tradicional y optan por otras alternativas. Al final es para sentir pena. Pero no por el que recurre a profesionales. Si no, sentir pena por esa gente que no encuentra diferencia entre irse de putas que estar con una mujer “normal”. Por aquellas mujeres que pusieron otras cosas por delante del AMOR. Por aquellos hombres que solo vieron el “Está buena. Tengo que hacer lo que sea para follármela”.

Eso es lo verdaderamente triste y creo que tenemos todos culpa en ello. Culpa porque entre todos estamos consiguiendo que cada vez más gente no encuentre la diferencia entre irse de putas y tener sexo con alguien que te quiere. O peor: Que sí vea la diferencia y crea que es mejor irse con prostitutas. Y es que igual hasta tienen razón… ¿No? Bueno, espero que no. Pero conozco a muchos hombres emparejados que les saldría más a cuenta valorar opción “prostitutas” como algo menos nocivo para su vida. Ya de no haber AMOR, no tienes por qué pagar tanto por lo que recibes.

Si te perdiste la parte I

Se acabó lo que se daba: se acabó la tontería, la estupidez, la feria, el auto-engaño, la sugestión y la piedad contigo mismo. No te voy a decir lo que tienes que hacer, aunque lo estés deseando como un febril borrego. Ahora sabes más que antes, porque lo que acabas de leer aquí es verdad. ¿Qué no te gusta? No te preocupes, siempre te quedarán las comedias románticas. Vamos ¿por qué no te largas? ¿todavía sigues aquí? Ya estás tardando…
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