PAGAR ES MÁS CÓMODO QUE IR DETRÁS DE TI parte I, por DANIEL DÍEZ

 Esto va de irse de putas. Desde pequeño, gracias al cine acepté como normal y natural que si me atraía una mujer había ciertas cosas que debía de hacer. Todo ello lo aprendí de las películas y los consejos de las amigas. Curiosamente, los consejos de estas y los de Hollywood  eran prácticamente idénticos. El protagonista de la película se esforzaba en llamar su atención, luchaba por destacarse y sobre todo intentaba demostrar a la chica que todos los esfuerzos que hacía por ella eran porque la quería mucho. Y eso, era más que razón para ser el elegido.

La conclusión que nadie sacaba, es que la chica guapa no era mucho mejor que el resto de mujeres. Sí más guapa, pero no mejor en el resto de facetas. Ni era más rica, ni era más lista, ni más culta, ni mejor persona, ni nada por el estilo. Sólo era guapa. Y la guapa dejaba al Quarterback y se iba con el pardillo prota porque este le demostraba que la “quería” de verdad.

Y esto, es lo que se llama amor. La película la ponen la categoría de romántica y todos entendemos que el amor es eso.

La revista Esquire eligió a la modelo y actriz Minka Kelly como la mujer viva más sexy del mundo. Y aunque en temas de belleza y a esos niveles es muy relativo todo, pocos podrán decir que no es una señora mujer con todo en su sitio bellamente puesto.

¿Y a quien eligió  Minka Kelly para casarse? ¿Al empollón del instituto que le demostró que el resto eran unos musculitos sin cerebro y en cambio él listo, simpático y de buen corazón? Pues no, claro. Eligió a Derek Jeter, la súper estrella del beisbol y uno de los mejores jugadores de la historia. El soltero de oro de Nueva York.  Un Derek Jeter que ya se había beneficiado a Jessica Biel, a Tyra Banks, Adriana Lima y a unas jovencísimas Mariah Carey, Scarlett Johansson y Jessica Alba.

¿Por ser guapo? No.
¿Por ser simpático y hacerlas reír? No.
¿Por ser buena persona y tener valores? Tampoco.

BUEN HOMBRE, MEJOR PERSONA

 ¿PARA QUÉ?

 Y no digo que algo de eso tenga, o bastante. Pero estoy seguro que en eso Minka conocía a muchos más que le superaban. Y les ignoró. Y donde digo Minka digo Jessica Biel, Tyra Banks, Adriana Lima, Mariah Carey, Scarlett Johansson y Jessica Alba.

En nuestro universo llamado tierra. En un ámbito llamado pueblo, pandilla o barrio. Cuando te metían hasta por vena esa mentira de cómo funcionaba el mundo; tú veías que las chicas que te llamaban la atención no elegían a su pareja por el criterio peliculero. Eran otros. Y criterios poco morales. Iguales que los tuyos, todo sea dicho de paso.

Imagínate con 20 años. Y comiéndote los mocos y poco más. Vamos, comiéndote lo que se come uno con 20 años: lo que puede y le dejan. Imagínate que a esa edad te ficha el Madrid, el Barça o el Milan. Elige el equipo puntero que prefieras si no te gustan estos. Sabes de sobra que en ese justo momento, ibas a pasar de ser el chico que se come lo justo a ser el chico que se las tiene que quitar de encima. Y encima ¡vaya chavalas!

Aquí alguna lectora despistada que ha aterrizado en este post, una mujer normal y corriente de la calle diría que interesadas e interesados los hay en todas partes. Pero es que el tema va más allá del mero interés. En realidad, la cruda realidad y los estudios que desde varios enfoques se han hecho al respecto coinciden en lo mismo: El estatus, la fama, el dinero y el poder elevan el atractivo del hombre hasta situarlo en una escala a la que la mayoría de mortales no pueden acceder.

LA PARADOJA DEL FUTBOLISTA 

Y LA PROSTITUTA DE LUJO
Son conocidas las fiestas de futbolistas famosos en las que se contrataban a prostitutas de lujo para hacerles compañía. Sabiendo que estos chavales tienen un gran surtido de mujeres a las que elegir como compañía. Preciosas y con cualidades de todo tipo. Y GRATIS ¿Por qué irse con prostitutas? ¿Acaso son unos enfermos? ¿Unos salidos? ¿Unos pervertidos? Igual sí. Pero no creo que más que el resto.

Volvemos a que tienes 20 años y te haces famoso siendo una súper estrella de la primera división del futbol. Y las chicas te llueven. ¿No llegarías a pensar que solo están contigo por lo que eres y si no te hubiesen fichado para el futbol no estarían contigo? ¿No tendrías siempre la mosca tras la oreja? ¿Más cuando te has ido de vacaciones de incógnito y todos tus colegas ligan más que tú?

Cuando sabes que lo que recibes es mero interés disfrazado de otra cosa, terminas queriendo controlar e igualar lo que das con lo que recibes. Si al final, sabes que lo que obtienes no es amor. ¿Qué diferencia habría entre irte con una de la calle que con una prostituta? Pues la diferencia es que con la profesional sabes lo que das y lo que recibes. No hay engaño. Es una relación de mutuo beneficio. Por otra, la prostituta es más difícil que vaya a la TV a ponerte verde con mentiras de despechada.

En la calle, a nivel de barrio y bar encuentras muy común que los hombres te digan eso de que “sólo importa el tamaño de tu cartera”.

Pues entonces imagínate un futbolista o actor famoso. Estos van a tener problemas para diferenciar un amor real desinteresado de otro tipo de relación basada en el interés. Pero no nos equivoquemos. Una mujer que se va con un futbolista en realidad ella percibe que “le quiere”. Y él percibe que lo de ella es real. Salvo que ella sea lo peor del mundo, claro. Pero eso no quita que a la vez, él sepa que es famoso y casi todo su encanto radica ahí. ¿Será que sabemos muy poco del AMOR? ¿O solo ellos y los simples mortales sabemos lo suficiente?

Continuará en parte II

Se acabó lo que se daba: se acabó la tontería, la estupidez, la feria, el auto-engaño, la sugestión y la piedad contigo mismo. No te voy a decir lo que tienes que hacer, aunque lo estés deseando como un febril borrego. Ahora sabes más que antes, porque lo que acabas de leer aquí es verdad. ¿Qué no te gusta? No te preocupes, siempre te quedarán las comedias románticas. Vamos ¿por qué no te largas? ¿todavía sigues aquí? Ya estás tardando…
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