SIN ROMANTICISMOS I ¿CUÁL ES EL ESTADO ÓPTIMO PARA UN HOMBRE EN UNA RELACIÓN?

 David acaba de salir del trabajo. Está cansado y exprimido, hoy ha tenido que quedarse dos horas más. Cuando ha llamado a Paula para decirle que tenía que quedarse más tiempo, ella se ha puesto seca al teléfono. Se la notaba aguantándose el enfado, decepcionada –¿Otra vez? ¿pero qué pasa, que vas a heredar la empresa? ¿te lo van a pagar?- A David no le ha quedado más remedio que tragar, en su empresa han despedido a mucha gente en los últimos dos años y después le metieron en un ERTE. Cobra un 25% y tiene que trabajar el doble o lo que le echen: ese fue el precio que tuvo que pagar para no quedarse en la calle y poder seguir haciendo frente a la hipoteca. David y Paula no han tenido hijos (de momento). Cuando llega a casa está hecho polvo y siempre tiene que tragar algún reproche. Traga en el trabajo y traga en casa –Bueno David, voy a hacerme la cera- le dijo Paula antes de colgar.

No generalizaré aunque sea verdad que lo que digo se cumple en el 99% de los casos, que no digo 100% por el mínimo formal estadístico. No generalizaré porque ya tienen bastante muchos con lo que tienen y les puede doler leer verdades como puños, que ponen en entredicho las opciones que han tomado. No generalizaré, porque no valdrá para nada si lo hago, ya que te puede más el miedo a la verdad de no querer ver como funcionamos hombres y mujeres reales, y prefieres quedarte con la versión que te han contado de ser un hombre responsable para que tu entramado matrimonial sostenido con palillos de dientes no se te venga abajo de un soplido.

Te podría decir que la situación óptima de un hombre en sus relaciones con las mujeres, es la de la absoluta ausencia de responsabilidad. Fíjate bien que no he dicho relaciones de pareja, has oído bien: relaciones con las mujeres. No es una postura noble. No es una actitud responsable, no es algo que le dirías a tu hijo si lo tienes para cuando sea mayor ¿Te imaginas? –Hijo, cuando seas mayor, no palmes una mierda, no te cases, no firmes un papel, huye del compromiso como si fuera la muerte y si te encariñas con alguna, mejor que sea otro el que palme, que se quede el titular con las facturas, pero tú te quedas con la mujer-

Vaya por delante que a ningún hombre le preparan para escapar de la deuda, el compromiso y la esclavitud del contrato. Más bien, nos preparan para rendir cuentas, responsabilizarnos, cumplir, dar la talla… todo muy correcto y todo muy militar, y al que no se comporta como tal, o hace caso omiso de la normativa no escrita acerca de “cómo ha de comportarse un hombre” se le tacha de inmaduro e irresponsable ¿te suena? De  igual forma que se prepara a los cerdos cebándolos para sacrificarlos el día de San Martín, a nosotros se nos prepara y se nos educa para ser exprimidos hasta que no quede nada más que sacar.

Así te puedes hacer una idea, del por qué los hombres vivimos menos años que las mujeres. En efecto, nuestro desgaste es mucho mayor (y habrá alguna que se ofenda y diga que no) porque es diario, cotidiano y menos visible ¿por qué? Pues porque se da por hecho al venir implícito en nuestra formación –No  te quejes, no protestes y arrea que hay que pagar facturas- De hecho aunque tú te lo montes de puta madre, con una o varias mujeres mientras puedas hacerlo, estén solteras, casadas o emparejadas, piensa que detrás de eso siempre y en cada casa, hay un tío que palma la factura aunque tú no asumas ni la titularidad de la relación, ni el patrocinio de una familia.

ALGUIEN TIENE QUE

PAGAR ESA FACTURA

… aunque no seas tú quien lo haga. No es popular que te diga que la situación más óptima para un hombre sea la de amante ¿verdad? Pues lo es, al menos egoístamente lo es. No he dicho que sea romántico y más de una vez te sentirás muy solo. Puede incluso que otro esté pagando las facturas de tus hijos, creyendo que son los suyos. Evolutivamente desde luego que para ti es óptimo… Y no pongas esa cara, que esto está a la orden del día, otra cosa es que se juegue en B y nunca se declare. De cara a la galería, si vives como un “artista” que solamente toma de las mujeres “los buenos momentos” te van a poner a parir y a criticar para empezar los de tu propio género.

Puedes estar seguro que si los que critican desde el lado masculino, esta forma de vida sin compromiso, supieran cómo hacerlo o supieran algo tan sencillo como vivir solos, lo harían. ¿Qué ocurre? No saben salir de su situación, no saben vivir de otra manera y se ven obligados a defenderla con principios que no se cumplen en la vida real. Y bueno, ellas también pueden criticar esto de ser un amante, o incluso un amante múltiple, pero si te das cuenta, esto sucede porque ellas mismas son las co-partícipes de que estas cosas ocurran. Uno paga y el otro o los otros viven. Jode oírlo, pero es así. Si he querido hablar de esto, es porque cada vez veo estos fenómenos más de cerca y con mayor frecuencia. El único argumento en contra que se puede dar a este estado óptimo, es el miedo que tienen demasiados hombres a envejecer solos.


Se acabó lo que se daba: se acabó la tontería, la estupidez, la feria, el auto-engaño, la sugestión y la piedad contigo mismo. No te voy a decir lo que tienes que hacer, aunque lo estés deseando como un febril borrego. Ahora sabes más que antes, porque lo que acabas de leer aquí es verdad. ¿Qué no te gusta? No te preocupes, siempre te quedarán las comedias románticas. Vamos ¿por qué no te largas? ¿todavía sigues aquí? Ya estás tardando…
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