LOS HOMBRES NO SUFREN POR AMOR, PERO POR TODO LO DEMÁS SÍ

 Si hay algo que todavía le queda por aprender a la mujer (la de antes, la de ahora y la del futuro cuando lo haya, si lo hay), es que somos fáciles. Más que aprenderlo, deberían aceptarlo. A una mujer occidental actual, le cuesta aceptar que no lo sabe todo, porque ha sido preparada y formada para comerse el mundo, de ahí que el feminismo sea exclusivo y no inclusivo: mejor me repito mis propias ideas y prejuicios entre mis amigas y colegas feministas, así ninguna entramos en cortocircuito. ¿Qué pasa? Pues que cuando viene una versión masculina que se aleja de su axioma feminista, no la aceptan, ni la conciben, ni la toleran, ni la respetan.

¿Por qué? Pues porque aceptar un modelo masculino diferente a sus propios estatutos, implicaría que sus dogmas y prejuicios, solo se sostienen sobre el papel y el discurso, dejando la puerta abierta al error de base de sus estatutos, en los cuales solamente existen tres tipos de hombres: los patriarcas, los hombres feministas y los homosexuales. Aclaro por supuesto, que lo de ser homosexual y feminista a la par, no tiene absolutamente nada que ver una cosa con la otra (ojo, que ya te veo venir), pero el dibujo es bastante acertado como un ejemplo extremo. ¿Conclusión? Los hombres corrientes no existen. O sea, el 40% aproximado (si llega, que somos menos) de la población, no existe porque no entra en sus tablas.

Si según unas cuantas, que no son todas, pero que mandan mucho por haberse institucionalizado por ley en la educación, en los medios de comunicación, en la política, en la publicidad, etc. los hombres solamente podemos ser o patriarcas (vamos todo lo malo), o feministas (todo lo que ellas dan por bueno, el hombre que asiente y dice que sí a todo) u homosexuales (el que ni las va ni las viene pero que las acompaña a las manifestaciones y candidaturas políticas)… el hombre medio normal, con sus defectos y virtudes ya es solo…

una especie extinguida

Me refiero a una especie extinguida, legalmente que no realmente ¿qué quiere decir esto? Que ni se piensa en el hombre medio heterosexual, ni se legisla para él, ni se le educa de pequeño en el colegio, ni se le dan cursos de formación, ni se le capacita, ni mucho menos se le protege de situaciones de injusticia social, laboral o familiar, alegando que todo eso se está haciendo y se debe de hacer antes y solo para mujeres, porque ellas están más expuestas socialmente e históricamente han estado bajo el yugo del patriarcado., y ahora… hay que remontar.

Paradójicamente, cuando uno va por la calle, solo ve mendigos varones cuando los ve. El hombre medio heterosexual, solo aparece en los papeles para firmar contratos y pagar impuestos (o pagar en general). Para el resto de aspectos en la vida social y pública ha sido completamente eliminado como target en la legislación, política, educación y publicidad. Claro, cuando uno como hombre medio heterosexual no existe: ni siente ni padece, ni se queja, ni hace ruido, ni se le escucha, ni se le atiende, ni se le compra, ni se le vende: se le pueden hacer todas las perrerías que se le quieran a escala social, laboral y familiar, porque no hay ley, norma o patrón de medida que diga que no se puede putear.

Y claro, como explícitamente no está escrito en ninguna parte, que a un tío (abreviando hombre medio heterosexual) no se le puede putear… pues se le putea. Total, si no está regulado y el sector no se queja ni se agrupa como hacen las feministas del lobby supremo, no tiene derechos que defender. Es la mejor forma de acabar con alguien: ignorando su existencia (estatus, sexo y régimen legal asociado). Por eso quizás no sufrimos por amor, pero sí por todo lo demás. Lo dicho: Mal de muchas, consuelo de tontas, beneficio de unas pocas y perjuicio para todo aquel que lleve un pene entre sus piernas. He dicho.

Se acabó lo que se daba: se acabó la tontería, la estupidez, la feria, el auto-engaño, la sugestión y la piedad contigo mismo. No te voy a decir lo que tienes que hacer, aunque lo estés deseando como un febril borrego. Ahora sabes más que antes, porque lo que acabas de leer aquí es verdad. ¿Qué no te gusta? No te preocupes, siempre te quedarán las comedias románticas. Vamos ¿por qué no te largas? ¿todavía sigues aquí? Ya estás tardando…
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