COSAS QUE PARECEN OLVIDAR LAS MUJERES, PERO QUE TE RECUERDAN A LA PRIMERA DE CAMBIO

 Empezaré con una verdad como un templo: las personas no cambian. Si parece que cambian con el tiempo, preocúpate y mucho porque algo no marcha bien. Si te paras a pensarlo, entonces te das cuenta que los matrimonios dan miedo y mucho ¿alguien puede decirme que su pareja se comporta igual que antes de vivir juntos o casarse? Alguno habrá, pero si es así esa relación no durará mucho. No es normal. Y si dura, es solo porque una de las dos personas se calla y no reacciona prefiriendo que sea la otra quien marque el ritmo. Vaya, sin darme cuenta he definido lo que es establecer una pareja estable ¿qué te parece? Ha sido pura casualidad. ¿Cuáles son las cosas que ellas parecen olvidar pero que tarde o temprano salen a relucir?

Cosas que dijiste cuando la estabas conociendo que ya ni te acuerdas: vete tú a saber que hablaste con ella en la primera cita, a la mañana después de la primera vez que os acostasteis juntos… igual no dijiste nada. O quizás la primera vez que fuiste a comer a casa de sus padres, o qué le dijiste aquel día en la puerta del cine. Pues bueno, si antes no te gustaba tanto el fútbol y ahora sí, te lo va a recordar. Si le dijiste que habías tenido tres novias antes de conocerla a ella y un día te cruzas con otra distinta que ella no tiene registrada y la saludas, te darás cuenta de que lo que para ti fue un simple comentario, para ella forma parte de su índice de contenidos de la relación. Como si ella te hubiera dado detalles de sus anteriores líos ¡Vamos mujer! Y querrás un álbum de fotos y un histórico de polvos ¿no? Igualito que tú me has contado a mí de tus escapadas a Ibiza con las amigas.

Cosas que has dicho que vas a hacer y que todavía no has hecho: esto es más de parejas establecidas, en las que el tío tiende a relajarse y a verlo todo “con perspectiva”. Cuando digo perspectiva, quiero decir pereza, medio y largo plazo. Si de novios o cuando la estabas conociendo eras más dinámico y más ágil porque tenías motivación. Antes no había cronómetro, todo se arreglaba con una llamada y una escapada. Ahora abres la boca y comienza la cuenta atrás, las prisas y la impaciencia. Ahora no hay espontaneidad, lo que antes era gratis ahora está medido con plazos y precio, se da como pacto de mínimos, como norma de obligado cumplimiento: Pero bueno ¿qué pasa? ¿qué no puedo descansar? Ya lo haré mujer, ya lo haré… relaja, que no van a morir personas si el sábado no nos vamos a Las Rozas Village.

Y COMO SIEMPRE, EL PUTO DINERO

 Tu estatus económico, lo que ganas y lo que dejas de ganar: esto me encanta, porque parece no tener importancia en un principio. Craso error por tu parte, porque es uno de sus primeros datos en su registro. Si bien no sabe exactamente cuánto ganas, si ve el reflejo de su estatus. No seas capullo, para ella ese ha sido desde el primer momento un dato de base, sin el cual ni si quiera hubieras entrado en su lista. Que no lo mencione o que parezca que se le olvida, no quiere decir que no le de importancia: todo lo contrario. Lo da por hecho por lo que ve, por tu nivel de gasto, tu forma de vestir, tus actividades fuera de casa y del trabajo, las vacaciones que te coges, etc. Ya puede ganar ella más que tú, que aun así te aseguro que nunca tirará del carro económicamente si está contigo. Recuerda: todo lo tuyo es suyo, y todo lo suyo es suyo.

Ella se merece esto y se merece lo otro: porque claro, ella aunque sea una mujer independiente y responsable de sus actos, siempre te imputará cualquier carencia que aflore en la relación. Siempre. A una persona que desde que nace la han programado y metido en el disco duro, que ha nacido para recibir de todas partes y se le ha impuesto un guion social de porque yo lo valgo, predestinada a ser esclava de su imagen por sus propias congéneres empezando por su madre, que probablemente tuviera muchas frustraciones (económicas y afectivas) y que la ha adiestrado para arramblar con todo… pues siempre va a querer más. Puede salir a relucir, el novio de su amiga que siempre triunfa.Va a dar igual que te esfuerces, no tiene que ver con tu esfuerzo si no con lo que ella lleva metido en el chip. Nunca es suficiente.

Tu nivel de madurez y de hombría cuando no haces lo que ella quiere: o ella te dice que no estás a la altura de la relación cuando no se sale con la suya, o no cumples sus demandas según contrato virtual diseñado por ella misma de forma unilateral, en el que tu hombría y madurez dependen únicamente de que ella está conforme con la situación. Sobre todo acerca de tus amigos y tu familia: eran geniales hasta que se cerró la puerta por primera vez a solas con ella ¿te suena? O si crees que es demasiado pronto para casarte o para ir a por un hijo. Ya sabes, el tema de las prisas es implacable. Su criterio es: si no me gusta a mí, o no me conviene, eres un inmaduro y un poco hombre.

El puto ex: parecía que estaba superado pero no. Si te saca a relucir a su ex de forma esporádica o continua, vete de ahí. Ella no lo ha superado y muy probablemente las cosas no sean como ella te las haya contado. Tanto si lo usa para encajonarte en un contrato de mínimos comparándote, como si te lo echa en cara en referencia a estatus, potencia sexual, actitud, físico o lo que sea… En cambio nunca he visto a ningún tío decirle a su pareja, que su exnovia estaba más buena, follaba mejor y que no tocaba tanto los cojones. Ya sabes cuál debe ser tu respuesta si saca a su ex a relucir: Si tanto le echas de menos y tanto te acuerdas, vete con él y déjame en paz. Parafraseando a mi amigo Daniel Díez: si tu novia está contigo, es porque no puede estar con otro. Pero espera, que viene la más grande todas:

TÚ ERES EL HOMBRE

¿Cómo? Si eso ya lo sé, hombre nací y lo seré hasta que me muera cariño mío, pero parece que solo me lo recuerdas cuando no quieres ensuciarte las manos. Pues sí, tú eres el hombre y cuando ella te lo recuerda, te das cuenta que ocurra lo que ocurra en la relación, ella se va a justificar haciéndote responsable de ello, porque para eso eres el hombre. Y no es que lo digas tú como re-afirmación de tu identidad, no… es que será ella quien te lo recuerde.  Conclusión: el silencio es y será siempre tu mejor aliado antes, durante y después (sobre todo antes). Hable con ella, dicen por ahí. Hablar con ella no es contarlo todo, ni alardear de lo que un día hiciste o dejaste de hacer. Insisto: cuidado con alardear. Si no estás seguro de poder decir una verdad, mejor no digas nada: ella lo capitaliza absolutamente todo.

Se acabó lo que se daba: se acabó la tontería, la estupidez, la feria, el auto-engaño, la sugestión y la piedad contigo mismo. No te voy a decir lo que tienes que hacer, aunque lo estés deseando como un febril borrego. Ahora sabes más que antes, porque lo que acabas de leer aquí es verdad. ¿Qué no te gusta? No te preocupes, siempre te quedarán las comedias románticas. Vamos ¿por qué no te largas? ¿todavía sigues aquí? Ya estás tardando…
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