LOS TÍOS NO SABEN DECIR “NO” por DANIEL DÍEZ

Estas hasta las narices de la misma rutina. De que te gusten todas menos tu novia (si la tienes). Y ya no te gusta tu novia porque ella entendió que eso de cuidarse es de gente superficial. Que has de quererla por lo que es. O quizá estás harto de que se haya puesto mandona. O de que llevas 6 meses sin sexo. O tienes sexo de sábado por obligación. Porque toca. Y encima cuando por fin te deja salir con tus amigos. Y digo deja. Porque ella tiene muchas formas de decirte que no lo hagas pero sin decirlo explícitamente. Y envidias a tus amigos solteros. Envidias su libertad y todo lo que hacen y tú no puedes hacer. ¿Te sientes identificado? ¿Te ha pasado o te está pasando actualmente? Pues de esto hay mucho.

Y mi pregunta es: Si hay tantos hombres así. Y doy fe de que hay muchos. ¿Por qué no la dan pasaporte? ¿Por qué siguen viviendo una vida que no les gusta? Pues fácil: Porque el hombre no sabe decir que no.  Si una mujer te quiere dejar te va a dejar. Tarde o temprano te deja.  Y encima se convencerá a si misma (y a su círculo cercano) de que la culpa es toda tuya.

¿Y el hombre? Pues el hombre si puede se va de putas, se folla a la becaria o si no puede nada de las dos, se queja amargamente pero no hace nada por cambiarlo. Y es que cambiarlo es muy chungo: Hipoteca, niños, perro, carencia de vida más allá de la pareja… Y ya no te digo lo que puede hacer una mujer despechada y un señor juez con tu vida.

Y entonces el hombre se queja amargamente y poco más. Pero el problema viene de antes. De la época de noviazgo. Ella optó por una de estas dos estrategias:

1 – Salir con el chico. Ponerle a prueba para ver si se adaptaba a sus exigencias y estándares. Mientras, mantuvo el radar activo no sea que saliese algo mejor o al menos mantuvo a unos cuantos ahí por si le salía mal la “inversión”. De no ir algo como ella desea o tiene interiorizado que tiene que ser: Pasaporte. Next. Otro. Eso sí, normalmente en forma de liana. Probar antes de comprar. La inmensa mayoría de hombres abandonados han sido cornudos antes. La mayoría de hombres que empieza algo con una chica seguramente, ella tenía algo más paralelamente hasta que se tomó la decisión de invertir en una relación.

2 – Salió con el chico y lo amoldo a sus necesidades diciéndole lo que le gusta y lo que debería no hacer o cambiar. Si con los años no es capaz de moldearlo lo suficiente, lo dejará.

Y ANTE ESTO… 

¿Qué hace el hombre?


Habitualmente acomodarse. Mientras la dosis de sexo sea buena y satisfactoria todo correcto. Ya a llevar lo mejor posible las cosas malas de ella y su nivel de tolerancia con esto va a depender de lo esclavo del pene que sea o de las opciones que tenga. Pero por norma general, salvo que sea una loca de la cabeza, el hombre sexualmente satisfecho se acomoda bastante en una relación.

Y ahí está el problema. Que no la pone a prueba. Que no le dice lo que hace mal o lo que no tiene que hacer. Y si lo hace poco a poco va ver que no le conviene. Ella se encargará de llamarle celoso patológico, o decirle que ella hace lo que le da la gana porque no está haciendo nada mal o ella es así. Y el hombre, que sobre todo busca la tranquilidad traga. Y poco a poco va tragando. Para él estar en una batalla diaria lo agota y termina diciendo que sí para no discutir o evitar represalias del tipo “morros durante una semana” Y si ella le manipula. Él ni se da cuenta.

¿Qué antes salía con los amigos? Eso ya no hace falta. O lo decide él libremente porque nunca fue un buen amigo o lo decide ella de mil formas diferentes. Ni hace falta la cerveza con los colegas ni hace falta ir a jugar a futbol sala como hacía antes.

Y si algún día por lo que sea, el hombre decide dejarla. No va a ser capaz. Para un hombre es muy duro ver las lágrimas de una mujer. Una lágrimas y se te cae el mundo. Te sientes tan culpable que no puedes hacerlo. Así es. El único que es capaz de hacerlo es el que está muy pero que muy harto o el que sólo piensa con el pito en un estado de “empichamiento” irracional y ha encontrado mejor sitio donde introducirlo. El resto no son capaces de decir que no ni de entrar en una lucha diaria para mantener sus mínimas “exigencias”.

Te daré un consejo: Más te vale que sepas qué quieres hacer con tu vida y nunca permitir que nadie te diga que lo suyo es más importante. Exigirlo y sobre todo estar dispuesto a abandonar la partida. Ella lo va a hacer.  Tarda en casarte. O no lo hagas hasta pasada una década. Tarda en tener hijos o no los tengas si es lo que quieres. Nada de hacerlo porque es lo que toca o porque ella quiere. Y si alguien te quita de hacer las cosas que te hacen feliz y no pone otras que las compensen: déjala. Vete de ahí, huye.

¡corre insensato!

Eso, o ya sabes cómo va a ir el tema. Nunca suele mejorar y serás un amargado más. Pero yo ya sé que eres un esclavo de la polla. Te tienen agarrado por ahí. Y para no perder tu ración de sexo, vas a tragar por mucho. Y te vas a autoconvencer de que haces lo que quieres… Bueno. Yo lo digo para el que quiera escuchar y aun esté a tiempo. Demasiadas caras de resignación, cansancio y amargura veo por los centros comerciales. Y no me refiero a la de los chavales de 20 años. Esos ya ves que se lo están pasando pipa. ¿Por qué me decías que cambiaste eso?

Se acabó lo que se daba: se acabó la tontería, la estupidez, la feria, el auto-engaño, la sugestión y la piedad contigo mismo. No te voy a decir lo que tienes que hacer, aunque lo estés deseando como un febril borrego. Ahora sabes más que antes, porque lo que acabas de leer aquí es verdad. ¿Qué no te gusta? No te preocupes, siempre te quedarán las comedias románticas. Vamos ¿por qué no te largas? ¿todavía sigues aquí? Ya estás tardando…
Publicar un comentario en la entrada