TODOS LOS HOMBRES SOMOS IGUALES… ¡MENOS MAL QUE TE HAS DADO CUENTA!

Dicen que todos los hombres son iguales, pero hoy quiero hablar de lo importante, sin poner demasiado orden para que no te lo creas todo en la misma lista en que te lo propongo, y de paso para que pienses un poquito con algún órgano de tu cuerpo que no sea el pene. Que a sabiendas que tiene vida propia y toma sus propias decisiones, ha de ser un aliado y nunca una causa de derrota. Para que sea tu aliado, tienes que saber gobernarlo y estar por encima de él, porque si te dejas arrastrar por sus leyes, te vas a dar cuenta que solo es una, te vas a encontrar con que su única norma es estar a cubierto, dentro y en caliente… y si no sales de esa normativa, poco vamos a poder hacer por ti. Entre tanta búsqueda de la felicidad, tanto amor verdadero, tanto sexo y tanto instinto, todo conjugado en favor de velar por nuestros propios intereses como hombres (si, has oído bien: hombres), para aprender a auto-controlarnos y ser dueños y señores de “lo nuestro” y que no venga ningún listo o lista a comernos el pastel… aquí tenemos montado un cacao apoteósico.

¿Qué todos los hombres son iguales? Sí, en gran parte: lo reconozco, y el que no es igual o casi igual, le pasa algo en la cabeza. Pero hace tiempo ya que abandoné la perfección como objetivo, y aunque sea un cacao, dicho fruto de la tierra es nutritivo, aporta energía y es bueno tomarlo. Aunque de vez en cuando los duendes y trasgos se manifiestan y me joden el ordenador, para vuestra suerte, afortunadamente soy más persistente y obcecado que ellos. ¿A que jode? Acostumbrado a ir cuesta arriba y a tener los hombros cargados de cuestiones que pocas personas se atreven a plantear en voz alta, el hecho de saber que no hago más que encontrarme con dificultades, baches, obstáculos y contras, no hace más que provocarme para continuar en mi obcecamiento de liberar mentes empezando por la mía. Ya sabes, a todos los tontos nos da por algo, y a mí me dio por abrir mentes. No sé si lo estoy consiguiendo o no, eso solo lo sabes de tú, si te sirve o no te sirve lo que se fabrica en esta santa casa.

¿Qué es lo que realmente importa en la vida de un hombre? Porque si todos los hombres somos iguales… ¿Lo importante es el sexo? ¿Lo importante es la pareja? ¿Lo importante es el trabajo? ¿Lo importante es la felicidad? ¿Lo importante es el amor verdadero? ¿Lo importante es la salud y el físico? ¿Lo importante es el puto dinero? Tengo miedo a darte una escala de prioridades en referencia a estas preguntas y que te la creas. Y lo que me da más miedo aún, es que la tomes como propia en una posible renuncia a responsabilizarte de tus propias opciones, o en un alarde de omisión y triunfo de la pereza existencial, que sería el que te tragaras esta píldora. Sinceramente no sé cómo puede haber autores que te den un orden de prioridades en referencia a estos puntos. De acuerdo en que son elementos básicos e importantes en la vida de cualquier hombre, pero de ahí a decir que hay un orden entre ellos mejor o peor… antes que darte una escala propia con nombre y apellidos, prefiero cortarme la mano.

¿DE VERDAD CREES

QUE TIENES UN PROBLEMA?

Creo que a más de uno nos haría falta una buena hambruna en mitad de una guerra de desgaste, que pasaran cinco años y que viéramos quien quedaba en pie y quien no. A ver si así nos dejamos de hostias. Ya veríamos como la mayoría de polladas a las que llamamos problemas desaparecerían y se nos quitaría mucha tontería de encima y mucha paja mental que no llega  a ninguna parte. Pero claro, como en tiempos de paz, solo se crían cobardes, los hijos entierran a sus padres y todos sabemos de todo, cualquier desequilibrio por pequeño o grande que sea, se trata como un trauma social. Nosotros mismos dentro de esta burbuja occidental nos creamos y nos creemos nuestras propias pajas mentales, solamente porque no tenemos otra cosa mejor que hacer. El único problema real que puede haber dentro de esta burbuja, ni si quiera es un problema real, solo es quedarse fuera de la burbuja. Entonces, te darías cuenta sin tanto adorno, que en efecto, todos los hombres somos iguales.

Se acabó lo que se daba: se acabó la tontería, la estupidez, la feria, el auto-engaño, la sugestión y la piedad contigo mismo. No te voy a decir lo que tienes que hacer, aunque lo estés deseando como un febril borrego. Ahora sabes más que antes, porque lo que acabas de leer aquí es verdad. ¿Qué no te gusta? No te preocupes, siempre te quedarán las comedias románticas. Vamos ¿por qué no te largas? ¿todavía sigues aquí? Ya estás tardando…

Publicar un comentario en la entrada