EN ÉPOCA DE GUERRA, CUALQUIER AGUJERO ES TRINCHERA

 … o “patada al listón”, como se diría en mis círculos amistosos en confianza. ¿Habrá algún científico que se haya dedicado a medir la receptividad del varón medio a un polvo indiscriminado potencial? No sé, pero me temo que en hacer ese experimento de forma rigurosa y formal, se pueden consumir más recursos en material de pruebas, que lo que vale el beneficio de las conclusiones de semejante documento. Creo que este hipotético científico, para terminar antes el informe y poder presentarlo en un gabinete de “enteraos”, que agrupe por ejemplo a sanitarios, medios de comunicación, neofeministas, “politiqueros”, especialistas inciertos del “no sé qué” y demás sabiondos con gafas y cara de saber mucho… pues simplemente se limitaría a rellenar sus tablas, cumplimentando todas las casillas con el valor 100%. Con que ponga la foto de un sujeto cualquiera, por ejemplo su cuñado, que está inhabilitado socialmente para pronunciar la palabra “no” delante de su mujer, será más que suficiente.

El problema, es que ni el susodicho científico encargado de medir la receptividad sexual del varón, ni si quiera se molesta en darle rigor al experimento, porque ya da el resultado por hecho: 100% todo lo follo si me cae del cielo. Ese es el problema, que ni si quiera el tío de la bata tiene cojones para demostrar, que un varón cualquiera pueda tener criterio de elección propio, a menos que esté saturado de oferta sexual. Si el encargado de esta misión, no da un duro por su propio género en cuanto a criterio se refiere, mucho menos va a dar un tío cualqueira de la calle, por aplicar valores como el criterio propio, la paciencia, el saber lo que se quiere, la decisión, la conveniencia… y compaginar todo esto, con otras posibles opciones, que por no ser de beneficio inmediato (o sea, polvo a tiro hecho) parecen no existir hasta que a uno “le pesca” la primera que le calcula el rendimiento económico a treinta años, sin que el sujeto se resista por verse ya colocado.

Pudiera culparse al profundo lavado de cerebro de moral judeo-cristiana, combinada con el capitalismo feminista como sistema de control de la población en el que estamos inmersos… pero así no arreglamos nada. No voy a culpar a nadie, porque ese no es arreglo. Si ni nosotros mismos damos un duro por nosotros, no podemos pedirle a un “ente etéreo llamado sociedad”, que nos valore y nos tenga en cuenta como varones. Mientras los tíos tengamos voluntad propia, nadie puede ser más responsable que nosotros mismos de nuestras propias opciones. Si tenemos voluntad propia para rompernos la crisma currando, digo yo que la tendremos para más cosas que no sea ir siempre a pantalón bajado y calcetín visto. No voy a culpar ni al feminismo ni al capitalismo de esto, porque si tienes mente propia, solamente eres tú el que ha de dar algo por bueno, o no hacerlo.

Antes, la sabiduría se transmitía de padres a hijos

En la actualidad parece que se transmite del televisor, a los cojones… porque lo que es la cabeza, no parece albergar nada de provecho. Ahora no sabría cómo llamarlo, si parece que lo único que motiva al varón es el alivio de sentirse esclavo. Esclavo sí… porque dicen que sarna con gusto no pica, pero difícilmente se puede liberar a una persona, o mejor dicho, la cabeza de un tío como tú y como yo,  si el sujeto prefiere por encima de cualquier cosa, seguir atado como un perro a la caseta del jardín, con tal de tener el plato de comida cerca. Si el perro está atado y el amo del perro, sabe con certeza que no sabe valerse por sí mismo, puede ponerle cualquier mierda para comer en el plato, que sabe con seguridad que no se irá a ninguna parte. Y si ya, dicho esclavo, solo sabe comer y obedecer lo que le ponen, no se irá de su caseta ni aunque le dejen suelto. ¿Es eso lo quie quieres ser?

Llegado el momento, es posible… es más, estoy seguro de ello, que la tendencia en los medios de comunicación, política y educación cambiará y tenderá a un equilibrio mucho más centrado en valores que en el sexo, o mejor dicho, en el género. Esto tendrá que ocurrir tarde o temprano, porque si termina de imponerse el feminismo en todos los estamentos… ¡va a parir su puta madre! Y los gobiernos y multinacionales, necesitan fieles que produzcan y paguen facturas. No te creas que esta tendencia la cambiará un honorable sentido de la justicia y equilibrio humano, no… será la política económica quien lo cambie, cuando dejen de nacer personas que paguen facturas cuando crezcan. ¿Qué te parece? Y todo, porque no te sabes contener ni si quiera un poquito para meterla en caliente a cualquier precio.

Es tu opción: la de ser una persona con criterio, o una polla con patas que no sabe en qué agujero meterse. El día que tú, el menda que suscribe, tu primo, mi vecino, el de la oficina y el conductor del autobús, empecemos a elegir y no a dejarnos llevar por lo que nos dicte una polla miedosa… ese mismo día, el criterio por el que optemos, será el valor que nos defina, y dejaremos de ser penes con patas andantes manipulables, para empezar a definir las leyes del mercado, si la necesidad de que nos sean impuestas. Pero para que esto pase, tienes que “aguantarte un poquito”. Lo peor de todo, es que adía de hoy no te veo capaz ni a voluntad. Es que no quieres, prefieres que te gobiernen con tal de “caber en alguna parte”. ¿Un hombre con criterio, o una polla que solo quiere estar a cubierto? Tú verás.

Se acabó lo que se daba: se acabó la tontería, la estupidez, la feria, el auto-engaño, la sugestión y la piedad contigo mismo. No te voy a decir lo que tienes que hacer, aunque lo estés deseando como un febril borrego. Ahora sabes más que antes, porque lo que acabas de leer aquí es verdad. ¿Qué no te gusta? No te preocupes, siempre te quedarán las comedias románticas. Vamos ¿por qué no te largas? ¿todavía sigues aquí? Ya estás tardando…

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