UN TÍO, TÍO por MONA

 Me han pedido que explique con mis palabras lo que para mí es un tío. Para empezar, me ha venido a la cabeza una canción de Pimpinela:

No sé muy bien lo que quiero, pero tengo claro lo que no quiero. 
No quiero un hombre farsante, que prometa lo que nunca va a darte. 
No quiero un hombre cobarde que jamás se comprometa con nadie. 
No quiero un indiferente, quiero un hombre con el pecho caliente. 
Yo quiero un hombre un hombre un hombre de verdad o nada. 
Yo quiero un hombre un hombre un hombre que me haga sentir. 
Yo quiero un hombre que me haga sentir una mujer amada y deseada. 
Que me diga las cosas, que nadie me supo decir. 
No quiero un hombre egoísta que te busque cuando te necesita. 
No quiero un hombre celoso, desconfía solamente el tramposo.

Esta letra de la canción ya tiene sus añitos cantados. ¿Qué queremos? Lo que las mujeres no queremos, es un hombre farsante, pero tío... tampoco des todos los detalles. Las mujeres SÍ queremos un tío “un poquito celoso” pero solo porque eso nos demuestra que le importamos.

Según Walter Ghedin “Las mujeres quieren hombres sensibles, aunque aguerridos, viriles y audaces.  Las mujeres avanzan y conquistan, pero todavía esperan que sean ellos los que tomen la iniciativa”... y no se equivoca. Las mujeres queremos “machos”, con sus características: de fuerza, de potencia, de vigor, de aspiraciones, con toques de humor (sin pasarse de gracioso), que expresen sus emociones, habilidades de conquista, erotismo, que nos sorprendan... las mujeres siguen deseando ¡al príncipe azul! Aunque muchas no lo admitan. A las mujeres les gusta que las inviten a cenar, que les abran la puerta del coche, que les acaricien el pelo... todo eso si, pero sin que el hombre sea un “panoli”, quieren a un “hombre” un “tío” un “macho”. Ser hombre es una condición biológica, ser macho es un “los hombres no lloran” o “no deberían llorar” por lo menos delante de una mujer.

¡TÍO NUNCA LO HAGAS! ¡JAMÁS!
 Un tío cogerá el mando a distancia y pondrá The Big Bang Theory en Neox, y un par de comentarios graciosos después, tío y fémina sentados en el sofá se reirán aunque ella no entienda nada de la serie. Una tarde en la bolera, un par de risas más y un cine harán el resto, todo esto propuesto por él.  Por el  “tío”. Porque ella por muy moderna que sea, nunca te va a decir lo que tienes que hacer, y si tiene que hacerlo ¡mal asunto!

Tío, no le cojas la mano en el cine.
Tío, no la mires.
Solo al final puedes ser un poco cariñoso.
Si vas al cine es para ver pelis, no seas moñas, estamos en el Siglo XXI... Un tío verá pelis de acción y no llorará con Titanic (si es que la ha visto), y con el Diario de Noah habrá llorado, si, pero recordando a sus abuelitos, no porque sea una historia de amor. Queremos “todo” y “nada” en particular. A las mujeres les gusta que los tíos propongan y que no se amilanen con nuestras caritas y pucheros. Tío, no contestes con “haremos lo que tú quieras cariño” a menos que sea en tono irónico y con una sonrisa o mueca de complicidad. A las mujeres les gustan los tíos que se cuidan pero sin ser “muscle man”.

No nos gustan arrogantes.
Nos gustan los malotes.
Salimos con nuestras amigas pero ¡no nos enviéis whatapp’s! así tenemos derecho a enfadarnos.
A las mujeres les gusta que las empotren en la pared con un beso de película al llegar a casa y luego  algo más...
Un tío es un capullo reproductor.
A las mujeres les gusta un Señor en la cama.
A las mujeres les gusta un Lobo en la cama.
Queremos un tío que sea tío, y que al final nos abrace y que nos diga que somos increíbles, aunque no estemos del todo seguras cuando sale con sus amigotes de cervezas.

A las mujeres hay que... las mujeres no saben lo que quieren. Nota: El físico de un tío no es determinante.


¡HEEEEEY! YEAH! IT’S ME

Y no sé qué más contarte. Creo que he sido demasiado correcta con la definición, pero lo importante, es que un tío tío, te hace reaccionar y te da lo justo para que te piques, porque si se pasa… ya no te sabe igual. Un tío tío, te da lo que necesitas, pero te lo sabe vender sin mucho alarde, y no se queda mirando, esperando a ver la cara que pones, porque ya se la imagina. ¿Algo más? Bueno, igual sacamos una segunda parte [continuará…]

Se acabó lo que se daba: se acabó la tontería, la estupidez, la feria, el auto-engaño, la sugestión y la piedad contigo mismo. No te voy a decir lo que tienes que hacer, aunque lo estés deseando como un febril borrego. Ahora sabes más que antes, porque lo que acabas de leer aquí es verdad. ¿Qué no te gusta? No te preocupes, siempre te quedarán las comedias románticas. Vamos ¿por qué no te largas? ¿todavía sigues aquí? Ya estás tardando…
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