¿QUIERES UN HOMBRE PARA TODA LA VIDA?

 Este es uno de los artículos que me hacen ganar posicionamiento en Google, porque esta búsqueda, pese a quien le pese, sigue siendo habitual y frecuente entre el público femenino: #Cómo encontrar a un hombre para toda la vida. La respuesta es tan fácil y tan sencilla, que alguna mujer pueda sentirse que la estamos tomando por boba, porque ella está segura, de que no existe libro en el mercado, que recoja esta solución con certeza y absoluta fiabilidad. No es mi problema. Es más, seguro que ha buscado en cientos de foros, revistas y conversaciones con amigas a las que supuestamente les va bien. Pero no te preocupes, estimada compañera de fatigas, que te voy a dar estas claves, absolutamente gratis. Me interesa que las tengas, que las sepas y que las asimiles, porque así serás más feliz, harás más feliz a un hombre, y yo seré también más feliz, por haber puesto mi granito de arena, para que este mundo hostil que nos rodea, sea un lugar mejor, gracias al #amor verdadero entre dos personas que se entienden y se aceptan.

Solamente tengo un miedo: al tratarse de cuatro pautas tan simples y tan básicas, temo que tu cerebro inteligentísimo de mujer moderna y actual, esté tan sumamente avanzado, que no sea capaz de procesar cuatro puntos tan sencillos, que de lo básicos que son, no sean detectados por tu evolucionado radar de conceptos de última generación. Acostumbrada a términos más complejos, a varios registros de comunicación simultáneos, multitarea cerebral, una inteligencia social más desarrollada, y una indudable capacidad de supervivencia adaptativa incorporada “de serie”, temo que te sepa a poco. Es más, temo que te indignes y lo que sería mucho peor para ti, y para el mundo que te rodea… que no te lo creas. Como tú misma dirías: Tú verás. Bueno, aquí viene la respuesta a tus incesantes búsquedas: si quieres un #hombre para toda la vida: dale de comer, dale de beber, dale de follar y déjale en paz. Ahí lo tienes.

Ni más, ni menos. ¿A que no te lo esperabas? Toda tu vida, volviéndote loca, intentando saber en qué estabas fallando (Oh, perdón… quizás te duela o no seas capaz de aceptar que te equivocas, al menos en voz alta): ¿por qué nunca llegaba el hombre adecuado? ¿por qué solamente has dado con cabrones hasta la fecha? ¿por qué te has sentido tantas veces utilizada, engañada o poco valorada? ¿por qué solamente has dado con hombres que te mentían para acostarse contigo diciéndote que te querían? Esto último en concreto, si yo fuera mujer me daría qué pensar ¿acaso un hombre solamente puede acostarse conmigo mintiéndome? ¿de quién es el problema aquí? ¿de él o tuyo? ¿no será que eres tú misma la que utiliza el sexo y la promesa sexual como único objetivo y aval en la relación? ¿por qué hasta hoy, no has sido capaz de encontrar a un #hombre para toda la vida?

PORQUE QUERIDA AMIGA:

Nunca antes en tu vida, te habías planteado ni por un solo momento, aceptar al hombre como es, en sus necesidades, en su simplicidad y en su carácter tan sumamente básico. Pero ahora que lo sabes, no tienes excusa para decir que no sabes en qué estabas fallando (¡Uy! ¡Perdona otra vez! se me olvidaba que tú nunca fallas, que es “el mundo exterior” el que falla siempre, y que tú siempre eres la víctima de todos los males). ¡Ojo! Querida amiga, que si no quieres un hombre para toda la vida, que tampoco pasa nada ¿eh? Que no es obligatorio, a ver si me vas a tachar de cura, de obispo, de patriarca y de machista, y te vas a destetar aquí delante y vas a empezar a gritarme y a tirarme cosas, como unas que yo me sé. ¿Te suenan de algo?

Si quieres estar sola, acompañada, una cosa u otra a ratos, o hacer el pino con las orejas ¡ole tú! Pero no digas, que no hay #hombres para toda la vida. En todo caso, asume y acepta, que hasta ahora, has sido incapaz de mantener a tu lado a un #hombre para toda la vida, por no querer aceptar ni su naturaleza, ni sus necesidades. Por buscar algo que te has creído porque te lo han dicho por la TV y que no existe. Y bueno, si tu nivel de auto-engaño, que no de desengaño, te lleva a querer compartir tu vida con otras mujeres, por no querer saber nada de los hombres ¡genial! Os podéis casar entre vosotras, parir y decidir (siempre que haya un donante de esperma, que no se te olvide, que de momento las mujeres no ponen huevos ni los incuban, por muy lesbianas o feministas que sean) y comprar un vibrador de catorce marchas (o más) que seguro que lo habrá.

Bueno, volviendo a las sencillas pautas acerca de #cómo tener un hombre para toda la vida, te puedo decir con total seguridad, que habrá más mujeres que no las acepten y que además, lo rechazarán abiertamente (la procesión siempre va por dentro) y en voz alta, que pensarán que estas simples e insultantes  pautas, de lo sencillas que son, no de lo ofensivas; en contraste a las que sí lo acepten en su interior, pero que no lo exteriorizarán por miedo al efecto de la masa… y que quizás, exista una ínfima minoría, una mera minoría estadística por ley de probabilidad que no solo lo acepte, si no que lo crea y lo ponga en práctica en su vida. ¿Tendrán valor de hacerlo? Ojalá, porque esa ínfima minoría, esa mujer particular y concreta, que sepa, conozca y acepte la naturaleza del hombre que la compaña, sí que tendrá a su lado a un #hombre para toda la vida.

Ahora quizás, comiences a entender querida amiga, por qué se ven tan pocas parejas felices y de larga duración. Si el primer día que conoces a un hombre que te gusta, empiezas a comerciar y a especular con sus necesidades, muy probablemente lo que obtengas, sea un hombre que te aguante, que no te quiera de verdad y que esté contigo porque no tenga otra opción mejor. De hecho, si especulas con sus necesidades y con su tiempo, y él te permite además que lo hagas, o se agotará él, o te agotarás tú, desilusionándote y exprimiendo la relación (obviamente a tu favor) hasta que no haya nada más que sacar. Así nunca conseguirás a un #hombre para toda la vida. En todo caso, un pagador-mascota ¿es eso lo que quieres? Igual sí y lo del amor verdadero no te lo crees ni tú, después de haber firmado la hipoteca, y haber dicho eso de sí quiero:

Mientras sigas creyendo como mujer, que tus necesidades son más legítimas, tus planes más validos y tus justificaciones más verdaderas, que las del hombre que está contigo, o que desea estarlo, jamás e insisto: jamás encontrarás a un #hombre para toda la vida.

Se acabó lo que se daba: se acabó la tontería, la estupidez, la feria, el auto-engaño, la sugestión y la piedad contigo mismo. No te voy a decir lo que tienes que hacer, aunque lo estés deseando como un febril borrego. Ahora sabes más que antes, porque lo que acabas de leer aquí es verdad. ¿Qué no te gusta? No te preocupes, siempre te quedarán las comedias románticas. Vamos ¿por qué no te largas? ¿todavía sigues aquí? Ya estás tardando…
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