¿POR QUÉ LOS HOMBRES NO LLORAN?

 Menuda gilipollez, pues claro que lloramos. Lo que ocurre, es que nos jodemos y nos aguantamos. Hay gente muy políticamente correcta, que se hace esta pregunta, sobre todo después de haberse leído un artículo de psicología emocional en la Cosmopolitan, donde aparecen imágenes de un metrosexual depilado, cayéndole un lagrimón, mientras una chica de las que salen en los anuncios, le da un beso premiándole ese comportamiento. Si el sujeto, o sujeta sigue leyendo ese artículo tan políticamente correcto, y muy probablemente escrito por una menopáusica, un homosexual, o quizás por una periodista enchufada de las que lo saben todo y nunca se equivocan, podrá encontrar un contenido semejante a lo siguiente:

Nos gustan los hombres que saben reconocer sus emociones bla, bla, bla… La evolución de la mujer precisa de un hombre que se adapte a sus necesidades emocionales bla, bla, bla… Los tiempos han cambiado bla, bla, bla… Se abre paso un nuevo modelo de hombre más moderno y emocional bla, bla, bla… El macho Ibérico en peligro de extinción bla, bla, más basura, bla… Las mujeres hoy en día desean hombres que sepan expresar sus emociones y que no se avergüencen al hacerlo bla, bla, toma más basura para tu cerebro, bla… A ver, espera un momento ¿un hombre corriente, en su sano juicio, heterosexual, trabajador y con preocupaciones reales escribiría algo así? En la puta vida.

A ver ¿tú eres el guaperas de la foto? ¿eres un metrosexual depilado probablemente gay, prototipo de lo que ellas desean? Si la respuesta es no, entonces no te lo creas. Que no, que no te lo creas ¿crees que estoy de broma? Tienen que vender revistas y para eso tienen que elegir contenidos seguros que no molesten a nadie, que queden bien, y que sobre todo, pasen el filtro de género, mejor explicado: censura como la de Franco, la Iglesia Católica, las censura política de las cadenas autonómicas, etc. pero esta censura que se aplica  a estos textos aparte de las preferencias o línea editorial habitual, es ideología feminista. Antes de que se escriba el borrador del artículo y después lo pasen a edición, antes de subirlo a la revista el texto ya ha sido revisado de esa forma.

Llorar puede llegar a ser una necesidad, que por desgracia muchos hombres llevamos marcada, o mejor dicho anclada como penalización en la base del cerebro (es una forma de hablar, no tiene por qué ser en la base… donde sea), que queda ahí registrada para los restos. Pero ¿por qué? ¿no decía el artículo de la Cosmo que ahora eso no es así? me preguntarás afilando tu barbilla y sacando pecho. En primer lugar, no sé qué narices haces leyendo la Cosmopolitan… eso solamente puede hacerlo un solo hombre: Clint Eastwood en el Sargento de Hierro. Segundo y me remito a Saulo de Tarso (San Pablo): La letra mata, pero el Espíritu da vida. Para que lo entiendas: una cosa es lo que digan los papeles, las revistas o las leyes y otra muy distinta, la realidad y la verdad acerca de lo que están hechas las cosas.

Te diría, que la única mujer que debiera verte llorar en toda tu vida, y solamente durante tu periodo de crecimiento, es tu madre. La única ¿OK? El resto no. Y te lo aguanta porque es tu madre, y no le queda más remedio. Aún así, tampoco todas las madres son iguales ¿eh? A mí me tocó la reina de Esparta, y vamos, no he salido militar de milagro. El resto de mujeres que habitan sobre la faz de la tierra, no están diseñadas para procesar ni tu llanto, ni tus confesiones, ni tus emociones íntimas. ¡Ojo! que las emociones del guapo de la foto, tampoco las procesan, pero les cuesta menos aceptarlas y asumirlas, porque el pimpollo es un crack en cuarenta cosas más que no esa, y al final el balance global cuadra positivo. A ti que eres un hombre corriente, que si apruebas es por los pelos…

NO TE VAN A PASAR NI UNA
Ni media, diría yo. Y si te la pasan en un momento, ten por seguro de que estas cosas las cobran en el balance global de la relación. Aixa La Horra (Fátima la Honrada, o la Fría según versión), la madre de Boabdil, cuando éste perdió Granada y se volteó a mirar la ciudad perdida llorando, le soltó aquello de llora como mujer, lo que no supiste defender como hombre… ¡ojo al dato! Porque además, era su madre. Así que no estaría yo tan seguro, de que hasta una madre, llegado el momento te deje de reconfortar ante una derrota. Y tu mujer y tu novia, menos aun. Así que echa cuentas… Y no, no me he olvidado de vosotras.

A ver, las del fondo. Sí vosotras, que siempre os lo leéis todo, pero nunca opináis en voz alta, por no pringaros y porque no vaya a ser, que alguien os vea dándome la razón en algo (eso os supondría a muchas un cortocircuito vital y existencial). Pregunto y os ruego sinceridad de la buena, de la real… no de la otra: Cuándo vuestro novio o marido está pasando por un mal momento y os lo cuenta ¿cuál es vuestra reacción? ¿le dais soporte, ayuda y comprensión? O en cambio ¿le imputáis o achacáis a él la causa de la desgracia o la ausencia de no poder darle una solución porque a lo mejor no depende de él? ¿le ayudáis o le soportáis porque no os queda más remedio? Venga por favor, es una pregunta directa ¿sabréis responderla? Jamás dudé y jamás dudaré de la inteligencia de una mujer.

Si vuestro novio, pareja o marido, por la razón que sea, se confiesa con vosotras, se abre, os cuenta algo que para él es difícil de asumir, o se viene abajo por una razón fundada ¿estáis ahí para darle apoyo? O bien ¿estáis ahí, el mundo se viene abajo de golpe y empezáis a meterle caña y presión para que espabile haciéndole ver que en cualquier momento puede perder vuestra confianza? Ah no, perdón… se me olvidaba que él es el hombre. Espero que con estas preguntas, tanto tú como ellas, se den cuenta por la parte que nos toca y que les toca a ellas de dos cosas: una, que llorando no se soluciona absolutamente nada y que si lo haces, hazlo cuando puedas confiar realmente en alguien; y otra, que un hombre solo se abre a las emociones, cuando realmente siente que tiene espacio para poder hacerlo. Los hombres que no encuentran ese espacio, o que no disponen de ese espacio, lloran bebiendo, lloran mintiendo, lloran follando con otras, lloran engañando, lloran cerrándose en sí mismos, etc. ¿Te suena algo de todo esto?

Se acabó lo que se daba: se acabó la tontería, la estupidez, la feria, el auto-engaño, la sugestión y la piedad contigo mismo. No te voy a decir lo que tienes que hacer, aunque lo estés deseando como un febril borrego. Ahora sabes más que antes, porque lo que acabas de leer aquí es verdad. ¿Qué no te gusta? No te preocupes, siempre te quedarán las comedias románticas. Vamos ¿por qué no te largas? ¿todavía sigues aquí? Ya estás tardando…
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