HOMBRES DE VERDAD vs MORRALLA: VEN DE VACACIONES A VILLA SOLTEROS, por DANIEL DÍEZ

 Existen  dos tipos de hombres: los hombres de verdad y el resto, que son la morralla. Esto se comprobó en un pueblo llamado Villa Solteros ¿qué dónde queda? En la costa Italiana. Pregunta para mujeres solteras de 25 a 40 años: ¿Cuántos hombres has conocido en la última década con los que no te hubiese desagradado tener una relación de larga duración e incluso casarte con ellos? Misma pregunta para hombres solteros de 25 a 40 años: ¿Cuántos mujeres has conocido en la última década con las que no te hubiese desagradado tener una relación de larga duración? Incluso casarte con ella. Aquí hago una apuesta sin miedo a equivocarme: La cifra de ellas significativamente superior a la de ellos. Ellos podrán decir que una o dos. Ellas, unos cuantos más. Y todo esto acarrea muchas consecuencias.

Villa Solteros… ¿Sabes que existe un pueblo costero en Italia llamado Villa Solteros? Un pueblo al que se va para encontrar a tu pareja ideal. Vale, me has pillado: no existe. Pero imagínate que llevamos a unas mil mujeres. Todas ellas solteras pero con deseos de tener una relación de noviazgo si surge. Vamos, chicas normales de la calle. Ahora imagínate que llevamos a otros mil hombres, todos ellos solteros y a la vez cogidos aleatoriamente de cualquier parte de nuestro país. Allí van con todos los gastos pagados y no tienen más que preocuparse de comer, beber e ir a la playa. Discurre el tiempo y pasan de ser mil hombres y mil mujeres solteros a mil parejas. Y si no mil parejas, una cifra cercana.

El pensamiento tradicional nos dice que en un grupo de amigas, cada una tiene gustos diferentes. A una le gusta Brad Pitt y otra dice que es feo. Tú, que eres un pardillo, vas y te lo crees. Piensas que es solo estadístico el encontrar una mujer a la que le hagas tilín. O si no, solamente has de dejar que te conozcan y una vez hecho, empezarás a gustarles. Ya sabes aquello de lo importante está en el interior ¿verdad? Error: Si piensas eso vives en los mundos de Yupi. Si una chica está contigo es porque no ha podido estar con alguien mejor. Lo mismo tú. Si fueses un súper famoso y rico cantante y actor, tu novia no sería a la que aspiras hoy en día.

¿Sabes que la gran mayoría de mujeres compiten entre ellas por un número muy reducido de hombres? ¿En qué me baso? Me baso en un artículo de Alan Currie que dice que el 80% de las mujeres compiten entre ellas por el 20% de los hombres. Y esto ocasiona que casi todo el mundo esté hasta las narices del SINDIOS del mundo de las relaciones. ¿Por qué? Como te he dicho antes, hay dos tipos de hombres:

LOS HOMBRES DE VERDAD... 

Y LA MORRALLA


 Y tú vas y saltas: Dani, ¿Qué tipo de hombre soy? Me preguntas inocente. Si te haces esa pregunta y quieres saber la verdad atento porque esto te interesa. ¿Te hartas a follar? Si tu respuesta es NO. Ahí tienes mi contestación. Eres morralla, perraje, del montón, al que solamiguean, al que ponen cara de asco cuando te acercas a ellas en la discoteca. De hecho, si mojas el churro alguna vez, es porque eres las sobras de lo que yo llamo los hombres de verdad. Al fondo de la sala, escucho a una de nuestras amigas asistentes, se queja: Es que ya no quedan hombres de verdad. Esto seguro que se lo has oído decir a más de una. A la vez, lo oyes y te envenenas. Te preguntas ¿Yo que soy? ¿Soy de mentira? ¿Qué significa? Pues solo significa que lo bueno está cogido. El resto son como tú: morralla.

Pero espera, volvemos a Villa Solteros: Atento, que empieza lo bueno. Los mil hombres y mil mujeres se están conociendo y tú los ves como si fuese un Gran Hermano. Un súper experimento sociológico. De repente, queda claro que unos cuantos hombres empiezan a tener mucho más éxito con las féminas que otros. Un porcentaje muy grande de mujeres empiezan a competir entre ellas por un porcentaje bastante pequeño de hombres. Un 80% de mujeres insinuándose y moviéndose alrededor de un 20% de hombres. El 20% de los hombres serían los llamados hombres de verdad y el otro 80% les llamaremos morralla. ¿Irreal? Hazte estas preguntas:

1 - Seguro que conoces a varios chicos con novias cañón. Novias que ya te gustaría a ti que fueran la tuya. Y esos chicos les ponen los cuernos. ¿Están tontos?
2 – Seguro que conoces a varias chichas que también le han sido infieles a su pareja. A día de hoy los expertos en la materia dicen que no hay diferencia entre sexos en la cantidad de infidelidades.
3 - ¿Por qué las chicas y chicos con mucho éxito en las relaciones sexuales se encuentran con que les salen muchos enemigos y sus amigos les dejan de lado?
4 - ¿Por qué el cabrón de Mariano (por decir un nombre) o la zorra de María tienen tanto éxito con el sexo contrario y a ti te caducan los condones?
5 - ¿Por qué los chicos que son buenos y tratan con respeto a las chicas terminan evolucionando a la misoginia, al puterío o a planteamientos machistas tipo “Hay que tener dinero o un buen mango si quieres que se te acerquen las tías”?

¿Qué pasaría de verdad si un 80% de mujeres se pusiesen a competir entre ellas por el 20% de los hombres? Teoricemos:

- Un 20% de hombres estarían relajados y tranquilos. Son los hombres de verdad. Un montón de mujeres estarían encantadas de tener sexo con ellos. En un ambiente lúdico festivo, con el calorcito y las hormonas por las nubes, las vacaciones y nada que hacer, el sexo no es algo que les iba a faltar. Pero claro, después de tener sexo con ellas, muchas de estas chicas, les desagradará bastante que estos chicos estén de fornicio a todas horas con todas las que puedan y les dirán que nanai. Que si quieren volver a tener algo con ella, va a ser en una relación de fidelidad mutua. Lo que se llama noviazgo. Estos chicos afortunados ellos, pudiendo tener sexo con un montón de chicas veraniegas ellas y que las sienta tan bien el bikini, en lo mejor de su juventud, empiezan a engañar. Y le dicen a la chica “oficial” que sí, que van a ser pareja. Así no la pierden. Se quedan con la que más tilín les hace, pero su Whatsapp arde con ofertas de otras chicas que no quieren dejar pasar. Empieza el SINDIOS. Vaya, si esto se parece mucho a la vida real….

- Al otro 80% de los hombres, no les llueven ofertas. La morralla. Que miran como escriben al Whatsapp y las chicas les ignoran o no les dan bola. Que ven como las chicas que les gustan no les hacen caso y se van con tíos que para ellos son unos tolays. Y se empiezan a cabrear y a frustrar. Algunos se vuelven violentos, otros misóginos, otros ultra competitivos, otros buscaran maneras de engañar a las chicas con trucos y mentiras. Estos saldrán con chicos como ellos pero intentarán ir con los hombres de verdad para ver si cazan algo. Pero al final, de todo esto solo salen amistades por el interés, falsedad y puñaladas traperas por la espalda. Chicos que intentan desprestigiar al amigo delante de la tía buena pero a sus espaldas. Peleas en los bares, etc.

- Un montón de chicas que ven como los hombres de verdad ni las miran, o se las follan y luego les dan pasaporte, o las engañan y les ponen los cuernos, deciden salir con chicos de la morralla. Estos chicos, como no les llueven ofertas todos los días al menos no las engañarán. De entrada… Pero en realidad, ellas se sienten biológicamente atraídas por los hombres de verdad y no tanto por el chico con el que terminan. Y esto ocasiona conflictos como que sea ella la que abandone al chico de la morralla cuando se le ponga a tiro uno de los de verdad. O que no le abandone pero que le ponga los cuernos. En realidad no tardan en sentirse infelices en la relación. Como no ven a su hombre como verían al “Macho alfa” u hombre de verdad, ya desde el principio son ellas las que llevan los pantalones en la relación, no tienen escrúpulo ni pudor ninguno en echarle broncas o discutir por todo. En hablarle de su ex a todas horas, tener un hijo con este y encalomárselo al de la morralla, etc.

- A la vez, los hombres de la morralla que han sido desechados, como han soportado años siendo apartados de las preferencias de las mujeres, se vuelven machistas, misóginos, inseguros y esto es lo que reciben las chicas que terminan con ellos. Por lo tanto, estos hombres estarán incapacitados para hacerlas felices. Algunos serán maltratadores o la relación se volverá insoportable al despertar ellas con sus comportamientos (o sin ellos) y sus inseguridades. ¿Te suena esto de la vida real? Todos los hombres conocemos a chicas preciosas que durante años han estado con tíos capullos y mujeriegos pero que a partir de cierta edad, cuando les viene la idea de la estabilidad o la maternidad, terminan con un hombre totalmente opuesto a sus prioridades anteriores.

Y NO TERMINA AQUÍ EL SINDIOS

Volvamos a Villa Solteros: Las chicas que aún no han decidido que se dan por vencidas y siguen aspirando a un hombre de verdad, se dejan querer por hombres de la morralla, se aprovechan de ellos para que así las inviten a cenar, las lleven de aquí para allá y así de paso los hombres de verdad, se fijen en ellas y puedan darse circunstancias para que “surja” algo. Los chicos empiezan a darse cuenta de lo poco que sirve todo lo que hacen y se gastan en ellas. Al final ven como babean por otros y sus inseguridades, complejos y misoginias aumentan.

Hombres de la morralla que han tenido la “suerte” de conseguir pareja con una mujer despechada o decepcionada con los hombres de verdad, ven como el tema no termina de cuajar y a la vez algunas mujeres también rebotadas de los hombres de verdad, se les pondrán a tiro. Ya sabemos todos, que tener pareja te sube el valor y un hombre de la morralla, puede ser visto como un hombre de verdad solo por tener novia. Por lo tanto, las oportunidades de ser infiel, se elevarán y por lo tanto estaremos alimentando el SINDIOS. Villa Solteros es hipotético, pero si te fijas. Parece como la vida misma.

La carencia de opciones de unos y el exceso de opciones de otros han convertido nuestra sociedad en un SINDIOS. Sobre todo, porque vemos a las personas como productos con valor y a nosotros como aspirantes al producto con más valor que podamos permitirnos. Pero quizá aquí haya que preguntarse si no le estaremos dando demasiado valor a unas cosas y tan poco a otras. También hemos de preguntarnos, si no lo estaremos reduciendo todo al “yo doy si tú me das” y se nos ha olvidado amar de verdad. O mejor dicho, si es que alguna vez hemos sabido lo que es amar de verdad.

Se acabó lo que se daba: se acabó la tontería, la estupidez, la feria, el auto-engaño, la sugestión y la piedad contigo mismo. No te voy a decir lo que tienes que hacer, aunque lo estés deseando como un febril borrego. Ahora sabes más que antes, porque lo que acabas de leer aquí es verdad. ¿Qué no te gusta? No te preocupes, siempre te quedarán las comedias románticas. Vamos ¿por qué no te largas? ¿todavía sigues aquí? Ya estás tardando…
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