¿QUÉ QUERÍA DE VERDAD EL PRÍNCIPE AZUL DEL CUENTO?

 El chaval está enamorado. Al menos eso dice, y además se lo cree. Debe existir un defecto de fábrica, que se enquista como pieza básica en la maquinaria de todo ser humano, y que todavía no han descubierto en la línea de producción. Esta pieza defectuosa, debe estar implícita en algún órgano básico y fundamental, porque si no, no me explico cómo el mundo está como está… Y cuando digo mundo, lo digo empezando por mí: un animal más entre muchos en una granja controlada llena de animales como yo, que producen cosas, consumen cosas, que andan erguidos sobre sus extremidades inferiores, que hablan o mejor dicho, que imitan sonidos parecidos a la voz humana, y que se creen que piensan de una forma inteligente por encima del resto de los seres, no sé yo, con qué derecho a considerarse mejores o más, que el resto de las bestias que habitan este escenario 3d en tiempo real, al que llamamos mundo. Este órgano, donde se encuentra la pieza defectuosa, debe ser el cerebro. No digo el corazón que queda metafórico, pero irreal, digo el cerebro porque a veces parece llegarle menos sangre de la necesaria, para su correcto funcionamiento cuando uno dice que está enamorado.

En ocasiones, me daría a mí mismo un pico y una pala, ante tales sentimientos, pero no me queda otra que soltarlo… porque para eso he venido al mundo, para tener que repetirte en voz alta y clara, lo que tú ya sabes, la información alojada en la base de tu cerebro, a la que no te atreves a hacer caso. Yo le voy haciendo caso, poco a poco, y cuanto más dejo que actúe mi cerebro primario (no es que sea defectuoso, simplemente es primario y el pobre… pues va a lo que va) más problemas me van surgiendo. El típico sentimiento de nadie me entiende… pues eso, pero con consecuencias. Y no es que no me entienda nadie, claro que me entienden, pero debe ser que mi cerebro primario o reptiliano es demasiado claro y explícito, y puede llegar a ofender o a agredir, al resto de cerebros domesticados asignados a los demás mamíferos sociales. Si eres mujer y te digo que te quiero, lo que te estoy diciendo realmente, es que quiero follar contigo todos los días de mi vida.

Hemos matado, o mejor dicho ahogado o enterrado a nuestro cerebro primario, aquél que vela por nuestra seguridad y por nuestras necesidades básicas y de supervivencia, y lo hemos cubierto de capas superfluas, que nos hacen consumir productos envasados, trabajar pegados a un monitor, y sacar dinero de los cajeros. Creo que por desgracia, lo único que nos queda y cada vez menos, de nuestro cerebro primario, es el sexo. Pero como reconocer, que el sexo es la primera prioridad de todo ser humano, hace que la gente se sienta incómoda… pues hay que darle vueltas y vueltas, a la palabra correcta que más se le parece en sociedad: amor. Porque vamos a ver, volviendo al puto cuento: ¿Por qué crees que el príncipe en su día salvaba a la princesa una y otra vez en todos los cuentos? ¿qué se le había perdido al príncipe azul en un inhóspito lugar que ni si quiera sale en los mapas? El príncipe, lo que quería era llevarse a la princesa y follar con ella. Punto.

¿Qué no se puede decir así? ¿Qué queda mal? Vamos a ver, esto es una perogrullada digna de un tipo simple y básico como lo es el neandertal que te escribe estas líneas, pero… es lo que hay, y lo sabes. Otra cosa es que no lo puedas decir en voz alta, porque los mamíferos sociales que van de civilizados por tener luz y agua corriente en casa, se indignen por considerarse seres superiores al resto de los seres. No creo que el plan del príncipe, a la hora de rescatar a la princesa, fuese pagar facturas y firmar una hipoteca ¡no! El casarse al final del cuento, era solamente una excusa para follar legalmente, y que la Iglesia no cerrara las imprentas. El plan de la Iglesia, no es que la gente no practique sexo, no… el verdadero plan de la Iglesia, es que la gente folle de manera controlada, para que se sigan produciendo más mamíferos sociales que cuando crezcan, sigan pagando facturas. Tú si quieres…

ENAMÓRATE COMO ESTE TÍO…

… pero de cara a la galería, porque a la hora de la verdad, cuando dejes de ser apto para seguir produciendo bienes y servicios, y ya no puedas engendrar a otros mamíferos sociales como tú, te darás cuenta que al final… no es que todo haya sido una mentira, es que has perdido mucho tiempo. Has disimulado tu verdadero motor primario sin saber cuál ha sido la razón exacta para tener que ser forzosamente, uno más. Tú querías vivir en esta granja, querías que no te faltara de nada, ni a ti ni a los tuyos, pero precisamente por eso, has dejado de ser lo que realmente eres. Buscarás en tu interior esa pieza defectuosa, y tratarás que los que vengan detrás de ti, no la hagan funcionar, pero para ti será tarde. Porque una máquina que está estropeada, no puede arreglarse a sí misma, ni a las demás. Así que, enamórate para pagar facturas, que lo de follar es solo cosa de animales.

Se acabó lo que se daba: se acabó la tontería, la estupidez, la feria, el auto-engaño, la sugestión y la piedad contigo mismo. No te voy a decir lo que tienes que hacer, aunque lo estés deseando como un febril borrego. Ahora sabes más que antes, porque lo que acabas de leer aquí es verdad. ¿Qué no te gusta? No te preocupes, siempre te quedarán las comedias románticas. Vamos ¿por qué no te largas? ¿todavía sigues aquí? Ya estás tardando…
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