UNA EX ES UNA EX: Gimme a $dollar BB! Te podría pasar a ti

 Lo flipo contigo… te encuentro y actúas como si nada. Supongo que será porque desde el primer momento solamente fuiste a lo tuyo, y no lo quise aceptar. No te diré que te he echado muchísimo de menos, aunque lo sienta y aunque lo piense… y aunque lleve dos años, en los que no haya una sola noche que no haya pensado en ti al menos por un momento. No te lo diré, fingiré que no me importa, y te trataré con una teatral indiferencia. Me cago en tu puta madre… contigo quise hacerlo bien de verdad, y aun así me diste la patada.

No sé cuánto podré aguantar esta postura a lo Rick en Casablanca… No lo sé, porque ojalá no te hubiera conocido en la puta vida, y ojalá nada de esto hubiera pasado. Seguro que dormiría mejor de lo que duermo. Veo que a ti te importó poco, o si no es así, fingiste muy bien, fingiste mejor de lo que yo estoy fingiendo ahora. Siempre fuiste una grandísima actriz, haciéndome sentir un hombre querido, único, importante para ti ¿Sabes una cosa? Yo me lo creí: fui un auténtico gilipollas, que se creyó de verdad que le querías… que me querías, y eso me hacía feliz. No me hacía falta nada más.

Al final veo que te has casado ¿eh? La que no quería saber nada de compromisos en papel. Es tu jefe ¿verdad? Mira que lo sabía, no me lo ha dicho nadie, pero se huele a un kilómetro, que al final te han podido las ganas  de hipoteca, casa, coche y ¿niños? No, niños no… eres demasiado egoísta como para estropear tu cuerpo. Los niños ya los ponía él de su anterior matrimonio, y tú solo te los tragas algún fin de semana. Lo que tienes de estar buena, que lo estás, lo tienes de egocéntrica. Pero ¿y qué? ¿A ti que más te da lo que yo piense? Ahora tu maridito de-luxe, te lleva en un Audi a todas partes.

Sí, tu maridito el que no se la ve por la tripa que calza y al que solo se le levanta con pastillas. Si no fuera así, no te habrías metido conmigo en la cama. Y no, mejor no me digas por qué te largaste, porque aparte de que ya no me importa, se puede liar parda… y no me apetece montar un número. Bueno, dime… ¿Que se siente día tras día dando paseando por el centro comercial? ¿Te ha puesto una visa oro a tu nombre? No podría ser menos, pero no te has acostado otra vez conmigo por aburrimiento. ¿Acaso te duele la conciencia? ¿Tienes algo que decirme?
Publicar un comentario en la entrada