YO QUIERO MI PARTE: LA FANTASÍA DE LA JUSTICIA SOCIAL

 Antes de que el transcurso del tiempo y de los años, me convierta en un carcamal plasta narrador de batallas que a nadie interesan, me gustaría poder dar lo mejor de mí al mundo. No sé muy bien por qué te estoy diciendo esto, pero me obsesiona la idea de serle útil a  la humanidad, y sobre todo… llevarme una buena comisión por hacerlo. Ojalá pudiera decirte que soy un perfect man desinteresado y altruista, pero si te lo dijera tal cual, te estaría mintiendo. Yo quiero mi parte. Me gustaría tener el mismo valor que Francisco de Asís para liberarme de todas las esclavitudes mundanas, quedarme en pelotas y  mandar a la mierda, esta burbuja llamada The Matrix que me rodea, y a la cuál debo estar enganchado por alguna parte que no percibo a simple vista. Además, jamás te diría algo que yo mismo no estuviese dispuesto a asumir. Quizás estos arranques a lo Francisco de Asís, solamente tengan sentido cuando no queda más remedio (jamás lo negaré). Desde muy pequeño, mi padre me ha enseñado el trabajo y el esfuerzo como valores, es algo que tengo grabado en mi código de barras particular y de lo que no me puedo deshacer así como así. Esa ha sido su herencia, porque mi padre no es millonario, ni lo ha sido nunca: ha sido un trabajador por cuenta ajena toda su vida, un españolito medio. Supongo que me ha transmitido lo que él tenía, pero no me puedo quedar ahí, tengo que hacer algo más, tengo que invertir ese capital humano.

Si hubiese nacido en una familia acomodada y mi padre hubiera sido un especulador de bolsa, un político o un burgués con herencia, de esos que tienen manos de obispo por no haber dado un palo al agua en toda su vida… Supongo que también me habría transmitido el ideal de –Vive siempre cómodo y mejor que trabaje otro- Mi escala de prioridades sería otra muy distinta y muy probablemente, tendría esa mirada y expresión de relajación, que gasta este tipo de fauna. La realidad es que no es así. Soy un trabajador y analista nato ¿por qué? Es lo único que sé hacer, soy virgo ¿qué le voy a hacer? Mi horóscopo siempre habla de trabajo, en el 99% de las fechas del calendario. La verdad, es lo que más me pesa de todo, no creo en la suerte como objeto comercial, sí en cambio en estar en el lugar apropiado en el momento adecuado. No me gustan los sorteos, la lotería, los pelotazos, las trampas, los caminos fáciles… No es que solo no me gusten, es que no me los creo. No son fiables.

Esto no sé si es bueno o es malo, porque hay gente más despegada del suelo, a la que a menos en apariencia le va la vida mucho mejor. En un país de listos, yo debo estar en la lista de los tontos, porque quiero ganarme la vida sin regalos ni depender de la carambola o el empujón. Los relajados de cuna, pensarán que soy un pobre hombre; y si yo fuese un totalitario, trataría de inculcarte en cada una de mis palabras mis propios valores como re-afirmación de mi esquema. Algo parecido a cuando en las bodas te preguntan aquello de –¿Y a ti cuando te toca?- o sea: jodido uno… ¡jodidos todos! Pues mira, va a ser que no. Lo que es de bobos, es que un tipo como yo, se crea con derecho a que le repartan algo porque sí. Porque si el otro tiene más, pues a mí por una supuesta justicia, también debería tocarme ¿verdad? Eso piensan muchos, que son libertarios y revolucionarios, hasta que ocupan la posición de el tío de más arriba, y de golpe y porrazo empiezan a pensar como él.

¿QUÉ PASA JUSTICIERO?

¿DÁNDOLO TODO?

Búscate la vida. Hay gente que se ofende cuando les dices que se busque la vida, precisamente por no darles una solución empaquetada. Hazlo, porque la justicia no existe, entérate… Y quien está arriba no te va a dar ni las migas. ¿Tú ves que exista justicia en el reino animal? ¿en la naturaleza? Pues como animales que somos, hazlo extensible a escala humana. Y no, estar dentro de una burbuja occidental que se asemeja a The Matrix cada vez más, no es garantía de que un buen día, venga alguien y te quiera despertar como Morfeo despierta a Neo. Esto no es una película. Si quieres algo, no te lo va a dar nadie por más camisas que te pongas o firmas que recojas en la calle. Ni por asaltos, ni por salir por la TV subiéndote al congreso. Queda muy romántico y seguro que a alguna chica le hará gracia… Pero si te dan algo, puedes estar seguro que por otra parte te lo van a quitar, además… sin que te des cuenta. Creo que hemos visto demasiado cine triunfalista americano, y demasiado Disney, que por ello creemos que algún día… ¿Algún día? ¿qué? Mientras utilices el esquema que te ha impuesto el de arriba, tu padre, el mío, tu profesor y no quieras salir de ahí por creer que es “lo tuyo y lo que sabes hacer”, así te vas a quedar. Debe ser por eso que no he pegado el pelotazo, no lo llevo en la familia.

Pero no creo en la protesta, ni en el reclamo, ni en pedirle justicia social a nadie… ni en nada que no dependa de mi propio esfuerzo individual o que no me pueda ganar. Solamente tengo mi cabeza, es el único capital con el que cuento. Y a pesar de todo, mañana me puede caer una teja en la cabeza y quedarme tonto para los restos (puede pasar)… Realmente, a escala individual nos creemos muy importantes, porque lo vemos todo desde nuestro ombligo; pero a escala global, si tú y yo dejamos de estar, el mundo va a seguir girando. Acéptalo. Por esto, se venden también los libros que empiezan por [Cómo hacer que…], [Cómo conseguir…], [Cómo ser más…], etc. necesitas sentirte el centro, ya demás que te digan siempre lo que tienes que hacer. Para eso te han cultivado en Matrix dentro  de un capullo, para que produzcas mientras crees que algún día… Estás programado para que te den la comida por un tubo colega. Sí y a mí también, pero creo que las islas desiertas ya las han comprado los millonarios y capos de la mafia, porque si no… ya me hubiera ido a alguna.

Se acabó lo que se daba: se acabó la tontería, la estupidez, la feria, el auto-engaño, la sugestión y la piedad contigo mismo. No te voy a decir lo que tienes que hacer, aunque lo estés deseando como un febril borrego. Ahora sabes más que antes, porque lo que acabas de leer aquí es verdad. ¿Qué no te gusta? No te preocupes, siempre te quedarán las comedias románticas. Vamos ¿por qué no te largas? ¿todavía sigues aquí? Ya estás tardando…
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