SI ELLA LA RESISTIÓ, YO TAMBIÉN

 Hay tiempo para todo, o al menos debería ser así. En este ratito que tengo ahora lo que me apetece es desahogarme, al menos un poco. Me quiero acostumbrar a desprotegerme del ego cuando hablo contigo, porque sé que así los dos estamos más cerca de hablar el mismo idioma al mismo nivel. Me importa poco destaparme un poco más de lo que ya lo hago habitualmente en mis arengas, pero esta vez quiero destaparme por lo bajo, en lugar de por lo alto.  Hoy me siento más como Rick, pensando en ella borracho en el bar, pidiéndole a Sam que toque la puta canción. A sabiendas que no le hace bien… pero es su momento y ha salido así. Está cansado, harto y sin fuerzas. Solamente quiere escuchar aquella canción que significa algo para él –Si ella la resistió, yo también- es su argumento. Le da igual lo que piense el pianista, le da igual perder la compostura, le da igual que le vean borracho. Se ha cansado y no hay consuelo que valga.

Pienso en la guerra de sexos y me pregunto ¿por qué? Me tiene harto, pero que muy harto ¿merece la pena vivir teniendo esto presente? Bueno, lo quieras o no esta guerra te ha sido declarada sin comerlo ni beberlo, pero por encima de la gilipollez asociada al procedimiento, hay una conclusión que no voy a demorar como otras veces. Por una vez y sin que sirva de precedente, voy a decir algo que no suelo expresar: el único y mejor remedio de todos, que quita intereses, luchas y desigualdades es el AMOR. No escribo sobre ello, porque creo que sería frivolizar si lo hiciera a menudo, o correría el riesgo de convertir en manido, algo que sí podría llamar "un remedio para todo". Ya sabes que nunca hablo de magia, pero esto sí tenía que decirlo, porque normalmente todas estas batallas salen siempre o casi siempre, de una ausencia o carencia de amor.

Sí, quiero que sepas que todos estos problemas de guerra de sexos, igualdad, desigualdad, violencia, separaciones, desengaños, divorcios, peleas, injusticias, perversiones… todo lo que pasa cuando un hombre y una mujer no están en paz el uno con la otra y al revés, en la vida de las personas que son protagonistas de estas historias, se da cuando hay una carencia o ausencia de amor. Cuando hay AMOR, te la sopla todo porque es lo que realmente vale. Entonces te importa poco que las cosas cuadren, que se salgan del guion, o que sean perfectas de cara a la galería. Tú ya tienes tu parte y a lo demás le pueden ir dando. De pronto lo justificas todo, y empiezas a argumentar a favor en cuanto ella se te ha presentado delante. Te da igual lo que te digan ¿crees acaso que no lo entiendo?


¿POR QUÉ HAS TENIDO QUE VENIR

 PRECISAMENTE A CASABLANCA?



¿No había otro sitio? Cuando no te lo esperas, se abre la puerta y aparece ella. Como en Casablanca, pero sin ser una película. Pues sí –De  todos los bares en todas las ciudades en todo el mundo, ella entra en el mío- Y no tenía que ser así, no tocaba que fuera así. No encajaba, ni era conveniente, ni lo esperado. Todo ha ocurrido a destiempo, fuera de plazo… Y con todo a la contra. No es una película, te jode de verdad, porque pasa de verdad. No hay música de fondo, ni un pianista tocando tu canción a petición. Simplemente no son las cartas con las que juegas… y hablar así empieza a ser ridículo. No quieres hacerlo ni bien ni mal, solamente quieres estar con ella, aunque no puedas. Quién me mandará…

Se acabó lo que se daba: se acabó la tontería, la estupidez, la feria, el auto-engaño, la sugestión y la piedad contigo mismo. No te voy a decir lo que tienes que hacer, aunque lo estés deseando como un febril borrego. Ahora sabes más que antes, porque lo que acabas de leer aquí es verdad. ¿Qué no te gusta? No te preocupes, siempre te quedarán las comedias románticas. Vamos ¿por qué no te largas? ¿todavía sigues aquí? Yaestás tardando…
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