NO SEAS UNA PESETA BUSCANDO UN DURO, por ÁNGEL ALEGRE GARCÍA

 Me presentaré: soy Ángel Alegre García, de Vivir al Máximo, y atendiendo a tus berrinches de pataleta habitual, en plan “todo me pasa a mí” y “la culpa de todas mis desgracias las tiene el gobierno”, hoy seré yo quien te dé una homilía por vía extremeña. Para empezar te diré, que ni todo te pasa solamente a ti, ni que el gobierno tiene la culpa de que no tengas novia. Sé que no te lo tragas, y que te ves como la excepción más honorable, entre los penes que habitan la faz de la tierra. Hace tiempo leí un post en el que el gran Ramit Sethi decía una frase que me llamó mucho la atención por lo bien que describe la situación actual: “No seas una peseta buscando un duro”. ¿Te sientes identificado? Porque la frase va por ti, que sólo piensas en ti mismo y tus necesidades, sin tener en cuenta las de los demás. Y por ti, que vives con la palma de la mano en alto, quejándote y preguntando “que hay de lo mío”, cuando jamás has traído nada a la mesa. ¿Cómo dices, que tú no eres de esos? ¿Que tú eres un ciudadano modelo y la culpa es de la crisis? Te lo voy a dar mascadito, como a ti te gusta, a ver si así lo entiendes mejor…

Vamos a ver, te voy a explicar por qué no tienes novia: tienes 26 años y estás en tu último curso de carrera. Te estás tomando los estudios con calma porque, mientras papá y mamá sigan pagando los cubatas y el alquiler, ¿qué prisa hay? Si total, ¡vas a ir directo al paro en cuanto acabes! Tu rutina consiste levantarte tarde, acercarte un rato a la uni y pasarte el resto del día tirado en el sofá viendo series en el portátil o la primera mierda que pongan en la tele; los fines de semana sales con tus amigotes a emborracharte e intentar cazar a alguna chica despistada para llevarte a la cama. Es sábado y estás en la disco con tus colegas, gin-tonic en mano. Lleváis ya varios cubatas encima y las tías no os están haciendo ni caso como de costumbre. “Si es que son todas unas putas. Se lo tienen muy creído” –piensas. Seguro que te suena esta reflexión de dudoso fundamento. Igual piensas que son putas porque crees que follan con cualquiera menos contigo.

Entonces aparece ella. Se choca contigo “por casualidad” y sin saber muy bien como (vas un poco chispa) os ponéis a hablar. Desde el primer momento te das cuenta de que no es una tía cualquiera. Es inteligente; ha viajado, leído y conocido mundo; es independiente y lleva años viviendo fuera de casa; le apasiona su trabajo, no deja de sonreír y es obvio que está contenta con su vida. Por si fuera poco, tiene un cuerpazo de escándalo que indica que hace ejercicio regularmente y que se cuida. Te gusta, te gusta mucho. Es la chica que llevabas tanto tiempo esperando. Habláis durante 10 minutos, intercambiáis teléfonos y cada uno sigue su camino. A la mañana siguiente, te levantas pensando en ella y en la estrategia óptima de conquista. ¿Deberías escribirla hoy o esperar un poco más? ¿Deberías mandarle un mensaje corto o uno más elaborado? Al final, después de dos horas diseñando el mensaje perfecto, la escribes por Whatsapp.

Los dos ticks indican que el mensaje ha llegado a su destino y sólo unos segundos después ella aparece online. Ha leído lo que le has enviado y ahora esperas ansioso su respuesta. Pasan 5 minutos. 10 minutos. 30 minutos. 1 hora. No contesta. Te han vuelto a ignorar. Después de llamarla zorra repetidas veces y auto-convencerte de que no vale un duro, quedas con tus amigos a tomar unas Mahou y comentar la jugada. ¿Dijiste algo inadecuado en la discoteca? ¿La escribiste demasiado pronto? ¿No utilizaste las palabras correctas? Es obvio que hubo algo que no hiciste bien. ¿Quieres que te dé mi opinión? ¡Relájate un poquito! No eres el puto centro del universo, así que deja de mirarte el ombligo. Quizá no has hecho nada mal y el motivo por el que no te ha respondido es mucho más simple...

¡NO ESTÁ INTERESADA EN ALGUIEN

 COMO TÚ!

 Punto. Sé que puede ser difícil de asimilar, pero ¿te has parado a pensar por un segundo en el tipo de hombre que quiere una mujer como esa? Seguramente busque alguien que esté a su nivel o mejor: independiente, comprometido consigo mismo, con trabajo y con una vida en orden. ¿Acaso das el perfil? ¿Qué tienes tú que ofrecerle? En serio, míralo de esta forma ¿tú ligarías contigo mismo? porque si no tienes trabajo, por mucho que acabes de terminar tu segundo máster en Historia Contemporánea... Después de 10 años de estudios en los que has vivido de tus padres y no te has perdido ninguna fiesta, ha llegado el momento de regresar al mundo real y encontrar trabajo. Cada día mandas tu currículum a grandes empresas, no sólo de España sino de todo el mundo.

Por supuesto, una persona como tú, “bien preparada” y con dos masters, no va a conformarse con trabajar en un sitio del montón o en algo que no sea “de lo suyo”. Pero cuatro meses después sólo te han llamado para hacer una entrevista en un museo para hacer prácticas no remuneradas… y al final acabaron contratando a otro, porque claro tú no te ibas a rebajar a eso. Además mientras papá te siga pagando los masters y tus domingos por la tarde tomando cañas en La Latina, mientras te quejas de los políticos y de la crisis económica (que por cierto ni sufres ni has notado porque ni curras, ni pagas facturas tú): “¡Es inaceptable que no haya trabajo para los jóvenes!” “¡Somos la generación mejor preparada!” “¡La culpa es del gobierno!” Porque está claro, alguien tan sumamente preparado como tú se merece un trabajo. La sociedad se lo debe, ¡faltaría más! Perdona que te interrumpa la rabieta, pero…

¿TÚ QUÉ COJONES SABES HACER?


Estas preparadísimo OK y ya sabemos  que sabes mucho de historia y que tienes varios títulos enmarcados en la pared del salón, pero… eso no demuestra nada ni le importa a nadie excepto a ti. La pregunta que quiero hacerte es ¿sabes hacer algo ÚTIL? No algo que tú consideres útil, sino algo que LA SOCIEDAD CONSIDERE ÚTIL. En vez de creerte el ombligo del mundo, ¿por qué no piensas en qué puedes aportar y cómo puedes ayudar a los demás? Deja de vivir en los mundos de Yupi. Nadie te debe nada, y mucho menos un trabajo. En todo caso eres tú el que le debes a tus padres, que te han cuidado desde pequeño y te lo han pagado todo, y a la sociedad, que ha cubierto tu sanidad y una gran parte de tus estudios (no, no lo has pagado con tus impuestos, con eso no llega ni para los rayos X que te hicieron cuando te rompiste el brazo de pequeño). Si de verdad quieres un trabajo, olvídate de ti por un minuto y piensa en las necesidades del propietario de la empresa en la que quieres entrar. ¿Qué problemas tiene? ¿Cómo puedes solucionarlos? ¿Por qué tú y no otro de los 1.000 candidatos?

Vivimos obsesionados con nosotros mismos. Nos creemos más importantes de lo que somos y se nos llena la boca con nuestros derechos y con todo lo que nos debe la sociedad. Pensamos que por haber ido a la universidad y por haber seguido las reglas que nos han dictado los de arriba nos merecemos una pareja perfecta y un trabajo con oficina propia, 14 pagas y 2 meses de vacaciones. Pero la realidad es que nos han engañado: ni somos tan especiales ni nadie nos debe nada. Antes de pedir tienes que pensar en qué es lo que vas a dar tú a cambio, y el resultado final tiene que ser siempre 0. Así es como funcionan las cosas. Si tú sólo puedes aportar 1, no puedes exigir 5, porque ¿de dónde van a salir los otros 4? A eso es a lo que me refiero con la frase que titula este post. Nadie da nada gratis, así que si quieres una novia 5 o un trabajo 5, primero tendrás que ser capaz de ser tú un novio 5 o un trabajador 5 según los estándares de la otra persona.

Para subir de nivel tienes que cambiar tu actitud. Dejar a un lado el “yo, yo, yo” y el “que hay para mí” y empezar a pensar en los demás, en qué es lo que necesitan y en cómo tú puedes ayudarles. Tienes que crear, generar, construir; DEMOSTRAR qué eres capaz de aportar algo de valor a la sociedad. Y sí, pongo en mayúsculas DEMOSTRAR porque tiene que ser algo real, tangible —tus ideas no valen nada hasta que las llevas a cabo. Luego tienes que invertir fuerte en ti mismo, porque cuanto más crezcas más podrás dar, y más recibirás a cambio.  Como puedes ver, la receta es sencilla, pero… ¿estás dispuesto a poner el tiempo y el esfuerzo necesarios para llegar ahí, o vas a quedarte en casa, conformarte con las migajas y salir a quejarte de vez en cuando a la manifestación de turno? Si prefieres ir por el camino fácil eso ya es cosa tuya, pero entonces confórmate con lo que te mereces de acuerdo a tu aportación y, por favor, no seas una peseta buscando un duro.

A finales del 2012, cansado de vivir una vida que yo no había elegido, decidí dejar mi trabajo como ingeniero informático y seguir mi propio camino. Ahora viajo por el mundo conociendo gente, aprendiendo y viviendo aventuras. En este espacio comparto mis experiencias y reflexiones, mientras trato de crear una comunidad de gente que piense como yo. Si quieres unirte, empieza aquí.
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