CARPE DIEM, MEMENTO MORI, por NOÉ AJO

 Se nos olvida que como humanos, nuestro camino es finito, y tiene como horizonte último la muerte. Tampoco queremos acordarnos, de que nuestro poder es también finito, que no hay tiempo para saber, ni para tener. Vivimos creyendo todas esas fantasías de totalidad. Soñando que podemos ser jóvenes a los 60, que podemos conseguir todo lo que nos propongamos si somos audaces. Nos convencen de que siempre queda tiempo… y de que la esperanza es una especie de virtud santa. Yo estoy con los griegos, y la esperanza no deja nunca de parecerme un bálsamo venenoso… agradable y asesino. Mientras esperas, no puedes sumergirte en la intensidad de una vida que nunca vuelve.
                
Veo como la gente busca el amor y la felicidad. Quieren saber antes de empezar lo que va a ocurrir. Buscan indicios como quien mendiga auspicios, como quien observa el vuelo de los pájaros... Hay que ir despacio, dicen. Hay que asegurarse, advierten… y a mí me daría la risa, si no fuera porque tengo que contener las ganas de llorar. Es triste, la fantasía de la planificación total, del control total. No seré yo quien niegue el poder que el conocimiento conlleva. Pero la planificación tiene su límite en la contingencia y la incompetencia. No seré yo quien niegue que crecer y fortalecerse no ser de una ayuda inestimable, pero tu fuerza va a encontrar siempre un obstáculo insalvable, o una puñalada más allá de donde tú vista pudiera prevenirte.

Así que yo, mientras muero, trataré de ir viviendo. Aprenderé a conocerme para saber que quiero. Trataré de conocerte y construir algo más sólido que un sueño evanescente. Aprenderé sobre el hombre y sobre la vida para tratar de ampliar NUESTRO horizonte de experiencia. Pero al final, hay que enfangarse bien en el Otro para saber, hay que equivocarse para saber que era un error, hay que acertar para saber que era un buen camino.


No hay profilácticos 

para el alma


Cuando queramos acercarnos, por encima de las preguntas y los signos, se levanta la inconmensurable superioridad del mundo ante nuestra humana finitud. Ven, acércate, vamos a morir. Ya casi estamos muertos, pero mientras tanto, si hay alguna vida antes del vacío, es en un nosotros. Así que no gastes más tiempo del necesario con los auspicios, porque no podemos sabernos hasta que no hayamos compartido, para entonces ya nos habremos hecho daño, quizás habremos sido un peldaño para acercarnos a una eternidad nunca completa. Bienaventurados los hombres y mujeres de fe. Porque si Dios existe, nada de lo que digo tiene sentido.

Se acabó lo que se daba: se acabó la tontería, la estupidez, la feria, el auto-engaño, la sugestión y la piedad contigo mismo. No te voy a decir lo que tienes que hacer, aunque lo estés deseando como un febril borrego. Ahora sabes más que antes, porque lo que acabas de leer aquí es verdad. ¿Qué no te gusta? No te preocupes, siempre te quedarán las comedias románticas. Vamos ¿por qué no te largas? ¿todavía sigues aquí? Yaestás tardando…
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