TENGO UN PROBLEMA DOCTOR: ESTOY ENAMORADO DE AUDREY HEPBURN

 Una vez más me había ido de cañas con mi colega Sigmund Freud, le pago la consulta en cervezas porque hemos llegado a ese acuerdo. Pues sí doctor, estoy jodido… estoy enamorado de una mujer que murió hace un par de décadas y que jamás conoceré. Me veo hecho un friki amanerado de Audrey, mujer de la que estoy profundamente enamorado, porque no veo otra forma de amarla, que no sea viendo sus películas una y otra vez… colocándome en el papel de su galán protector. Freud, me miraba con condescendencia mientras se apretaba un buen trago de Paulaner, me miró por encima de las gafas y me dijo: En efecto estás jodido querido amigo, pero que muy jodido. Era verdad, así que tuve que asentir y agachar la cabeza. Le daba mis explicaciones, y me justificaba, mientras fantaseaba con la idea, de cómo hubiera sido lo nuestro si Audrey Hepburn y yo, nos hubiésemos conocido en la vida real.

Dándole vueltas a mi pinta de cerveza, seguía evocando cada una de las facetas de aquella mujer, que me tenía atrapado por completo, desde que por primera vez vi Desayuno con Diamantes. De pronto y con un tono borde: Cállate y deja de decir soplapolleces, me dijo mi amigo el psiquiatra más reconocido de toda la historia. No es que no vayas a conocer a Audrey porque haya muerto, es que esa mujer de la que te has enamorado, nunca ha existido. ¿Perdona? Me tenía que haber callado, una vez más nadie me entendía… ni si quiera mi psiquiatra. Esto ya era grave, pero todo tenía su razón de ser. No es que hubiera sido un amor imposible por la época, por fechas de nacimiento, por país de origen, por edad, por… por lo que sea. Es que, esa mujer realmente nunca ha existido.

Una mezcla irrepetible entre princesa, mujer fatal, inocencia, dulzura, belleza perpetua, perfección, educación, sensualidad y atractivo ¿he dicho inteligencia? No, no he dicho inteligencia, creo que sin inteligencia seríamos todos muchos más felices. Lo digo en serio: felices e ignorantes. Ningún ser humano es perfecto, y yo… había cometido el error de enamorarme de una fantasía, de una imagen, de un icono. No cabe la menor duda: jamás sabré cómo fue Audrey en la vida real por mucho que repase su biografía; pero lo que sí es seguro, es que no volverá a haber sobre la faz de la tierra, una mujer así. ¿Por qué? Sencillamente, porque no la habido nunca. No es posible. No es viable. No sería una mujer real, sería más bien un clon de diseño, o un androide femenino, a lo Inteligencia Artificial, pero en versión mujer perfecta.

SOLO ESTOY EN TU IMAGINACIÓN

¿No estaré cometiendo el error de esperar de una mujer, el encontrar una hipotética perfección que cubra o disimule todas mis carencias? ¿No estaré esperando a una mujer perfecta que me dé la bendición de poder ser el hombre perfecto para ella? ¿El perfecto galán? ¿El perfecto protector? ¿El perfecto… perfecto? El error de base, es esperar a que exista una mujer que te complemente, para que solo entonces reacciones como el hombre verdadero. Es mentira, no necesitas la presencia de ninguna mujer, para que ésta te otorgue una identidad, o un valor ¿sabes por qué? Porque ya lo llevas puesto de serie. Eres y serás un hombre, desde tu nacimiento hasta que cierres los ojos y te vayas al otro barrio. Esto es así,  haya una mujer delante para verlo, o no. No esperes princesas perfectas, o mejor dicho: no esperes princesas porque no existen. Las mujeres son personas reales, de carne y hueso, con instintos y sentimientos, fortalezas y debilidades y un largo etcétera de cosas que a ti y a mí nos sientan muy bien. Entonces, no cometamos su mismo error: si ellas buscan príncipes y dicen que no los encuentran… no te pongas tú a buscar princesas, ni creas que lo son cuando te lo digan.

Se acabó lo que se daba: se acabó la tontería, la estupidez, la feria, el auto-engaño, la sugestión y la piedad contigo mismo. No te voy a decir lo que tienes que hacer, aunque lo estés deseando como un febril borrego. Ahora sabes más que antes, porque lo que acabas de leer aquí es verdad. ¿Qué no te gusta? No te preocupes, siempre te quedarán las comedias románticas. Vamos ¿por qué no te largas? ¿todavía sigues aquí? Ya estás tardando…
Publicar un comentario en la entrada