EL VENGADOR FOLLADOR

 A más de uno se nos ha quedado cara de tonto y dolor de huevos, por volvernos con un “casi” polvo a casa. El dolor de huevos es algo que se tiene como común, como tópico, como… ¿normal? No hablo solamente del típico calentón de vuelta a casa en madrugada sábado noche. No, y el casado lo sabe de sobremanera, porque ni el casado ni el emparejado, son dueños de su calendario sexual. Es algo que no entiendo, y quizás por ello no hay dios quien me aguante bajo el mismo techo. A mí mismo me atisbo en el futuro, como un entrañable anciano, ermitaño de barba blanca y sonrisa relajada… más solo que la una ¿por qué? Porque cuando sigo sí, es que SI… y cuando digo no, es que NO. Fíjate tú, otra perogrullada de las que se estilan en mi limitado, cuadrado y simétrico cerebro masculino gobernado por la testosterona. Porque a eso es lo que voy, a mí me gobierna la testosterona, para lo bueno y para lo malo, pero… ¿quién te gobierna a ti? Hoy si te estoy hablando de sexo.

Si uno de los dos no quiere, no hay juego. Lo que le hace falta al hombre de hoy para que haya igualdad en el campo sexual, es que debe hacerse consciente, de que su sexo, su gobierno, disfrute y administración, solamente nos pertenece a nosotros. ¿Quién lo lleva puesto? ¿Tú o ella? Me parece que es algo obvio. Dicho de una forma sencilla, sería algo así como "mi pene es mío y lo uso cuando quiero". Y no entiendo, ni jamás he entendido aquello de que la mujer tiene la última palabra porque no es así. Es algo tan sencillo como que en cualquier cajón de cualquier mujer, puede haber un consolador ¿qué quiere decir eso? Un reclamo de pene masculino de cualquier mujer por más lesbiana que ésta sea. El pene es nuestro, el esperma también si estamos hablando de tener hijos ¿que la última palabra la tiene ella?

No quiero gobernar el mundo con mi pene, ni repoblarlo yo solito... esa no es mi obsesión. Mi obsesión es que el hombre se haga consciente de que él en su reclamo sexual, que es más que obvio que lo hay, de que si él dice que si juega hay juego, y si dice que no, no hay juego. La última palabra, no le pertenece al sexo femenino, porque cuando un hombre y una mujer se van a la cama, es y debe ser de mutuo acuerdo. El sexo conjunto, es un mutuo acuerdo, no un favor ¿por qué? Si los dos quieren follar, se folla dicho en castellano. Es fácil. Aun así, hay ricos y hay pobres en ambos sexos, eso no se puede evitar. Y el que es pobre, trabajará más y ganará menos que el rico, que trabaja poco y gana más.

Ojito gavilán que ya te estoy viendo levantando el puño y reclamando cuán adolescente… No estoy reivindicando nada. Escucha bien esto: esto no se reivindica, ni se reclama, ni se negocia, ni se pacta. El sexo se practica o no se practica. Punto. Atiende bien y no quieras ser ahora “el vengador follador”. No quiero que hagas más el ridículo de lo que ya lo has hecho hasta ahora ¿te enteras? Mientras sigas pidiendo y quejándote en plan es que las mujeres esto… es que las tías de ahora no hay quien las aguante… es que no me sale… es que… es que… Es que te daba dos leches y te mandaba a hacer la mili. Deja ya de reclamar y de pedir, porque si te ves pobre con lo que tienes entre las piernas, seguirás reclamando o mendigando sexo, cada vez que salgas, o en tu propia casa con tu pareja. ¿Hoy toca cariño?


HOY TAMPOCO, ME DUELE LA CABEZA

¿Te suena? ¿Ves cómo el dolor de huevos no es solo competencia de los sábados noche? Pues no hijo no… así ¿qué pretendes mejorar? Si a ella parece que solamente le apetece follar cuando quedas con los amigos, o cuando hay partido ¿es que no lo ves? Estás siendo adiestrado como un animalito doméstico, que salta y baila cuando le ordenan. Y claro, si no follas cuando a ella le entran ganas, no follas. Es así de simple. Y si no es esto, es bronca antes del evento y reconciliación sexual justo cuando tu plan particular se esté celebrando. Así estás controladito y en casa, follado anestésicamente por tu pareja, para que parezca que te han hecho un favor, y se te olvide que hay más vida más allá de su vagina… cuando a ella le apetece ¡claro! Esto no es una guerra de sexos, solamente estoy separando la paja del grano.

Hazte un favor, estés solo o en pareja, seas soltero, casado, single, divorciado, viudo… quiérete lo suficiente para no reducirte a lo que llevas colgado entre tus piernas ¿quién domina a quién? ¿Quieres ser realmente libre, diferente y dueño de tu propia vida sexual? ¿Quieres vivir una vida digna? Ni si quiera se trata de ponerte un sobreprecio, si no de saber lo que quieres y de creerte algo tan tonto, como que tu pene te pertenece solamente a ti. Si quieres pertenecer a esta pequeña muestra de hombres, allá donde estén, que estarán viviendo una vida digna, sabiéndose conscientes de que han venido al mundo para hacer más cosas aparte que procrear y suplicar sexo, aunque como animalitos, este "algo más" no sea más que una fantasía derivada de la libertad, la voluntad y la libre opción, empieza por aprender a decir sí y no… y no solamente a decir que sí. Probablemente, serás más feliz que el resto.

Se acabó lo que se daba: se acabó la tontería, la estupidez, la feria, el auto-engaño, la sugestión y la piedad contigo mismo. No te voy a decir lo que tienes que hacer, aunque lo estés deseando como un febril borrego. Ahora sabes más que antes, porque lo que acabas de leer aquí es verdad. ¿Qué no te gusta? No te preocupes, siempre te quedarán las comedias románticas. Vamos ¿por qué no te largas? ¿todavía sigues aquí? Ya estás tardando…
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