EXPLÍCALE TUS DERECHOS A UN TERMINATOR: ESTO NO ES CIENCIA-FICCIÓN

 Esto no es una película. Ojalá lo fuera pero no… y mira que me gusta el cine. Tiene toda la pinta de una guerra de desgaste, sin que haya dos bandos definidos, sino más bien varios núcleos que tratan a la desesperada mantener la posición dentro de un escenario mundial, que cada vez me recuerda más, a una mezcla entre varias de las versiones apocalípticas que se han descrito en el cine acerca del fin del mundo. Históricamente siempre ha habido cambios en todas las épocas, y por ello la sensación de deriva siempre ha sido constante o permanente, pero a diferencia con épocas anteriores, ahora somos demasiados seres humanos, como para sufrir cualquier cambio sin consecuencias, o tratar de prolongar esta burbuja en la que vivimos de forma sostenible. Simplemente no se puede. Y no, no es cuestión de economía, moral o ética: somos demasiados alimentándonos de la misma fuente.

PAPÁ, DE MAYOR QUIERO SERVIR PARA ALGO

 Cuando uno es pequeño y le preguntan aquello de ¿Qué quieres ser de mayor? Siempre responde con el corazón y nunca con la cabeza. Uno de niño responde siempre en base a lo que le produce admiración, señala con el dedo a aquel deportista o superhéroe que ha visto en el cine o en TV y dice Yo quiero ser como él. No se plantea dudas, sabe a quien admira y quiere proyectarse en esa persona. Esa imagen siempre viene acompañada por un deseo de gloria, por la promesa de un triunfo futuro, por el protagonismo de la acción, por tener la capacidad de salvar vidas, de curar, de salvar, de ser alguien necesario o ganador. El triunfo, esa sería la palabra: cuando uno es pequeño y dice qué quiere ser de mayor, lo que sale a flote es un deseo de triunfar. Y no solo de triunfar, si no de triunfar ante todos: reconocimiento.

EL COMEDOR DE COÑOS: DAÑOS COLATERALES

No puedo aguantarme más. Creo que voy a montar un número en el vagón. La chica que estaba sentada a mi lado se ha levantado, se ha cambiado de sitio. Ha debido ver alguna de las imágenes del libro que ahora mismo tengo entre las manos. No puedo parar de reírme, intento contenerme pero no me controlo. Me estoy riendo solo en pleno vagón, como los locos. La gente que está cerca me mira raro, se me ha caído el libro al suelo y ha quedado abierto –Valiente  hijo de puta, tenías que quedarte abierto justo por la página chunga- Ha quedado claro, ahora creerán que soy un pervertido, me señalarán con el dedo, murmurarán, me juzgarán, sentirán morbo, curiosidad, criticarán entre cuchicheos toda la basura que se les ocurra. Porque no, no lo he forrado con papel de regalo, ni le he puesto una página de periódico en plan Classic, no… han visto el título del libro, no hay lugar a dudas, si no, no pondrían esas caras de juicio. Lo pone bien claro: EL COMEDOR DE COÑOS de Rafael Fernández.

EL DIABLO NO DESCANSA EN DOMINGO - capítulo V

 –Quiero liberarte de tu carga. Quiero que lo dejes, quiero que dejes de escribir las historias que escribes. Quiero que descanses, que no te busques líos por decir siempre lo que piensas y lo que crees. Quiero tu silencio, que enmudezcas la verdad que solamente te acarrea disgustos e infelicidad. No quiero que recibas un solo golpe más. Quiero darte una vida nueva y liberarte de tu propio yo. Si quieres esta vida, solo tienes que aceptar y quedarte con esta foto-

EL DIABLO NO DESCANSA EN DOMINGO - capítulo IV

Yo siempre cumplo mi palabra- me dijo Al Pacino, sacándose un cohíba de la chaqueta –Pero ¿eres Lucifer de verdad o solo eres una alucinación insana producto de mi vida sedentaria? Por cierto, aquí no se puede fumar, ni aquí ni en ninguna parte- Lucifer, olió con deleite su cigarro y sacando un zippo de oro grabado con mi nombre, me respondió –¿Y a quién le importa una cosa u otra?- Yo siempre he querido un mechero así, es algo que nunca le he confesado a nadie. Este tío me conocía bien, había estado observándome desde dentro –Me gusta tu zippo- dije con sinceridad –¿Lo quieres? Si lo quieres, es tuyo. Te lo regalo-. Encendió su cohíba con clase, y dejó el mechero sobre la barra. Al alcance de mi mano, solo tenía que alargar la mano y cogerlo –Cógelo, no temas. Es tuyo- –No me fío de ti. Si en verdad eres el demonio, sé que nunca regalas nada- Sonrió con poderío, mientras la jefa le ponía enmarcado, su café irlandés en una taza transparente de dos plantas. Una obra de arte, digna de ser fotografiada para un catálogo de hostelería. Desde luego, era un café para Al Pacino. Dejó su billete de 100€ en la barra, para que Yanina, la jefa de las camareras lo recogiera con una mezcla entre deseo y sumisión.

EL DIABLO NO DESCANSA EN DOMINGO - capítulo III

 Salí pitando de allí por la calle Preciados, con una mezcla de ansiedad, miedo y mono de tabaco. Un fumador nervioso, es un fumador, y como tal deseaba a toda costa, estrenar uno de los Slims. El primero de la cajetilla siempre es el que mejor sabe, y sería el que tranquilizara este cóctel de sensaciones angustiosas. Bajé la cuesta hasta la Puerta del Sol, y como dicta la maldición un golpe de viento tras otro, no me dejaba encender el cigarro, ni intentándolo protegiendo la chispa bajo el abrigo. Quería subir por Montera, para después tirar todo recto por Fuencarral. Objetivo: quitarme el susto, gastar energía y tomarme un café en la Glorieta de Quevedo. No parecía difícil, si no fuera porque ya la gente está saliendo en plan colapso a fingir que hace las compras navideñas. Sí, y digo fingir, porque ahora la gente no tiene pasta y compra con lupa. La masa paseaba de forma inútil, ocupando espacio, los turistas se hacían fotos, los hombres pancarta decían en letra grande que “compran oro” y las prostitutas de Montera.., estaban ahí como siempre: haga frío o calor. Se hundirán todos los comercios, caerá la economía, habrá guerra civil y en 10 años estaremos siendo capitalizados por China, pero las prostitutas de Montera, seguirán allí haga el tiempo que haga, y pase lo que pase.

EL DIABLO NO DESCANSA EN DOMINGO - capítulo II

Ya era tarde, imposible esconderse. Entonces puse la mejor de mis sonrisas disponibles en catálogo para ese momento, tratando educadamente de no babear –Sí, soy fumador- articulé algo intimidado por la espectacular belleza de la chica de la promoción, con las manos bien alejadas de la cartera… uno nunca sabe cuál puede ser la fuerza y el poder de convicción de una mujer tal, y el diablo cuando tienta, tienta de verdad. Esa mujer no era normal, estaba puesta ahí para que todos los varones habidos y por haber, que pasaran por aquel rincón, cayeran sin cuestionárselo en su embrujo (que se lo digan al friki, que iba  a estar toda la vida rememorando el hito en sus momentos de soledad). –¿Y qué marca fuma?- preguntó prolongando su sonrisa y agachándose ligeramente, ya que era bastante más alta que yo –Slims, Karelia Slims- Ella se echó hacia atrás, como previniendo la palabra no, para no deleitarme con su hermosura más de lo necesario, si no iba a comprar su producto a lo largo de la leve conversación. –Tenemos una promoción de Camel: por dos cajetillas te llevas un mechero de regalo- Ahora me trataba de tú. La verdad es que me jode y mucho que me hablen de usted –No gracias, no cambio de marca- Uffff!, por fin lo dije y sin parecer un borde de mierda. Lo conseguí.

COMPETENCIA ENTRE MUJERES: CHÓPED A PRECIO DE IBÉRICO

 Competencia, según la R.A.E.: 1. f. Disputa o contienda entre dos o más personas sobre algo. 2. f. Oposición o rivalidad entre dos o más que aspiran a obtener la misma cosa. 3. f. Situación de empresas que rivalizan en un mercado ofreciendo o demandando un mismo producto o servicio. Dígase además en palabras llanas: aquí el que no corre, vuela; yo la vi primero; marica el último; el diablo sabe más por viejo que por diablo, y seguro que se te ocurre alguna más, con que ilustrar este concepto. Si sale una colaboradora televisiva diciendo, que la competencia entre mujeres es feroz… asentirás como un borrego, le reirás la gracia y además te lo creerás, porque lo ha dicho una rubia por la TV, y parece que eso tiene más validez para ti que un libro de texto. En cambio, si yo te digo cualquier día, que la competencia entre mujeres es feroz… me vas a pedir argumentos, explicaciones y me lo discutirás, porque ni soy una rubia, ni una tía buena, ni salgo por la TV. Y como si no se dan esas circunstancias, tu pene-cerebro no reacciona, pues me lo rebatirás, pondrás en duda, o querrás ser más papista que el Papa, usando mis propios argumentos en mi contra, para que quede claro delante de tu amiga a la que no te follas, que sabes mucho de la vida y de las mujeres.

EL DIABLO NO DESCANSA EN DOMINGO - capítulo I

 Era un domingo de los que yo llamaría de retiro, aunque para ser más exactos, el aislamiento lo deseé para el fin de semana entero. Había rechazado en contra de lo que me dictaba mi horóscopo, un plan algo distinto al habitual para salir el sábado con un grupo distinto –Pues tú te lo pierdes- me dijo la amiga que me invitó. Desde el viernes que había llegado exhausto a casa, agotado del curro y tras unas breves cañas con mi socio para ponernos al día, lo único que deseaba era cerrar la puerta, descansar y no ver a nadie. Solamente hice la compra semanal, y bajé al Molly Malone’s a ver el partido. El resto del tiempo… momificarme descansando, Paramount Channel, escribir a ratos, hacer las tareas del hogar y disfrutar de mi inseparable café. –Vaya, se me van a terminar los Slims. Tendré que ir al estanco a comprar- Hace poco que cambié de marca de Slims, y estos solamente los tienen en estancos, ni en quiscos ni en bares, y en domingo que todos cierran, el que me pilla más cerca, es de El Corte Inglés de Sol. –Así de paso me doy una vuelta, que me voy acabar pareciendo a un ogro que no sale de su cueva-

¿QUÉ QUERÍA DE VERDAD EL PRÍNCIPE AZUL DEL CUENTO?

 El chaval está enamorado. Al menos eso dice, y además se lo cree. Debe existir un defecto de fábrica, que se enquista como pieza básica en la maquinaria de todo ser humano, y que todavía no han descubierto en la línea de producción. Esta pieza defectuosa, debe estar implícita en algún órgano básico y fundamental, porque si no, no me explico cómo el mundo está como está… Y cuando digo mundo, lo digo empezando por mí: un animal más entre muchos en una granja controlada llena de animales como yo, que producen cosas, consumen cosas, que andan erguidos sobre sus extremidades inferiores, que hablan o mejor dicho, que imitan sonidos parecidos a la voz humana, y que se creen que piensan de una forma inteligente por encima del resto de los seres, no sé yo, con qué derecho a considerarse mejores o más, que el resto de las bestias que habitan este escenario 3d en tiempo real, al que llamamos mundo. Este órgano, donde se encuentra la pieza defectuosa, debe ser el cerebro. No digo el corazón que queda metafórico, pero irreal, digo el cerebro porque a veces parece llegarle menos sangre de la necesaria, para su correcto funcionamiento cuando uno dice que está enamorado.

CÓMO ROMPER UN MATRIMONIO, SIENDO UN PERFECTO CABALLERO

 A ver cómo narices te cuento esto, sin que parezca un recetario. Yo no quería escribir este artículo, por lo que viene siendo  solidaridad y corporativismo masculino, pero ¡vive dios que es cierto! que entre lo voluble de las necesidades y emociones femeninas, y lo  (…) del carácter masculino en cuanto forma pareja, pasan cosas que si no pasan antes, es de puro milagro. Porque sí, porque aquello de: lo que ha unido Dios, que no lo separe el hombre, o la firmita del sábado por la mañana en el ayuntamiento, con los amigos de confianza y la familia esperando a irse a comer a la sierra (o sea, matrimonio civil), no es más que una forma de defender lo indefendible, de entre toda la casuística de cosas buenas, malas y neutras, que pueden ocurrir entre un hombre y una mujer. No me odies gavilán… no me odies, que si tengo esta batalla que contar, es porque realmente hace falta contarla. Si una vez la lees te entra miedo, tú y solo tú sabes por qué.

EL SECRETO DE COCA-COLA: UNA CHARLA DE IDENTIDAD DE MARCA DE “ANDAR POR CASA”

 A riesgo de indignar a algún ilustre publicista “serio”, de aquellos a los que llamo ejecutivos de foulard, como buen todólogo voy a meterme dónde no me llaman, y a explicarte con palabras llanas y de andar por casa, cuál es el misterioso éxito de Coca-Cola. Para empezar, como con la seducción (palabra prohibida en esta casa) el misterio, es que no hay misterio. Como no creo que mi admirado Risto Mejide, lea este artículo por llegarle al twitter más información de la que puede prestarle atención, y… realmente no soy nadie, puedo permitirme el lujo de decir y expresar libremente, sin temor a que como experto me corrija (o nomine, o me ponga a parir públicamente), cuando te cuente este secreto, que por no ser secreto, es una verdad gratuita. Sin más rodeos, te diré que el éxito de esta marca, no se encuentra ni en el sabor del producto, ni en el color de la lata, ni en la tipografía elegida… ni si quiera en el precio absolutamente asequible, con el que se distribuye a escala mundial. El secreto de esta marca, se basa en el vacío absoluto de identidad.

¡QUE LE DEN AL FINAL FELIZ!

 Parece que el momento más decisivo y difícil de tu vida, tenga que ser necesariamente ese paso al frente ¿verdad? Un reto, un desafío y que tengas que probar cuasi-públicamente que eres un hombre verdadero, en fuerza, en físico, en venganza, en inteligencia y en un hipotético golpe de efecto final, que haga que todos queden callados, acobardados y sorprendidos ante tu valía. Sueñas que en ese momento de gloria, serás capaz de vencerlos a todos, y que además sus bragas, caerán por si mismas al suelo ante tal demostración de fuerza viril y masculina. Pues hombre, si te digo que esa fantasía es la del final del cuento, en plan fueron felices y comieron perdices, pero en versión tío… me vas a mandar a la mierda, porque has visto mucho cine épico, y en lo más profundo de tu ser, sabes que puedes llegar a ser como William Wallace o Máximo Décimo Meridio… Vamos, Braveheart o Gladiator, el que más te guste. Pero…

BUSCANDO CULPABLES: EL TORO QUE MATÓ A MANOLETE

 Islero se llamaba el toro que corneó a Manolete cuando éste entró a matar… Aunque es posible, que esta no fuera la causa real de su muerte. Una vez le operaron, Manolete llegó a despertarse y a estar consciente, y se baraja la teoría de que la sangre que utilizaron en la transfusión pudiera encontrarse en mal estado de conservación, o no fuera de un tipo compatible. Pues vaya mierda ¿no? De todas formas, fuere por la razón que fuere, eso ya da igual: Manolete murió. Punto. Nadie le obligó a salir, él sabía  a lo que se exponía cada vez que salía al ruedo a torear. El único responsable de asumir ese riesgo fue él. Hay cosas que dan rabia, que parecen injustas, inevitables, como de tragedia griega que aplicadas a  la vida de uno, pueden llegar a resultar maldiciones.

CUANDO RUGE LA MARABUNTA: LA CUENTA ATRÁS DE LA CIVILIZACIÓN

 Houston, tenemos un problema: Lo que empezó siendo un aprieto serio y real a bordo del Apollo XIII, pasó a convertirse en una frase hecha, cinematográfica y recurrente ante una situación de dificultad. En Cuando ruge la marabunta, una masa ingente de hormigas caníbales, arrasa los dominios de un terrateniente encarnado por Charlton Heston. Este cacique colonial, no tenía la opción de llamar a Houston para pedir ayuda. Tenía que tomar una opción: huir y dar por perdidos sus dominios arrancados a la selva, o quedarse y luchar, sin tener garantía alguna de poder aguantar la embestida de una masa depredadora, con el derecho natural de ocupar y alimentarse del mismo espacio. Su finca, su palacio, sus plantaciones  de café y cacao, su enclave de colonialismo, de civilización intruso… tiene una fecha de caducidad inminente. Y es que, no se puede llevar la contraria a la jungla, y si lo haces, has de pagar un precio. Creo que este es un buen dibujo para occidente: una burbuja de  civilización y bienestar, levantada en medio de la selva. Solo hay un problema: la marabunta no discrimina, cumple su función y arrasa devorándolo todo según le dicta su instinto. Si las miras una a una, solo son hormigas… así lo ven muchos, como hormigas. Un ser pequeño, sin alma, un espíritu diminuto y atareado. En cambio, cuando se forma la masa, parece actuar como una sola unidad, gigantesca y enorme, instintiva, depredadora e imparable. 

¿QUIERES SER UN ROBOT?

 Con el paso del tiempo el corazón parece endurecerse si no se utiliza. Como cuando llevas mucho tiempo sin correr, y las piernas se atrofian y se acomodan a andar despacio, o a estar sentado… Llega un día en el que necesitas correr, y las piernas no responden como esperas. El caso es que nunca sabrás cual será el día en que necesites correr de verdad. El corazón no deja de ser un músculo, privilegiado dentro del cuerpo, pero no es más que un músculo que corre a la velocidad que se le dicta desde el entorno. Ni si quiera la cabeza tiene un gobierno consciente sobre el corazón, no puedes decir ¡párate! y que tu corazón se detenga. Pese a quien le pese, empezando por el que suscribe, el corazón va por un lado, la cabeza por otro… y rara vez coinciden. Para qué negarlo, no puedes prever muchas cosas que te pillan de improviso y a destiempo, y la cabeza fría no siempre es la respuesta a todas las situaciones. Bueno… miento, quizás si lo sea, pero no te garantiza la felicidad. El control sobre uno mismo te da poder sobre el medio, pero no te da la felicidad. Me gustaría decir que sí, pero sería mentira.

VENDEMOS SEGURIDAD, CÓMPRANOS AIRE PARA DORMIR TRANQUILO

 “Es importante saber que siempre habrá alguien para protegerte”, reza un anuncio de seguros. Cada vez que veo un anuncio de seguros en TV me pongo malo. No los aguanto, me parece lo más falso que hay. Me recuerdan mucho a mi anticristo particular, o sea Disney. Yo para bien o para mal, sé lo que hay detrás, aunque a veces no me gustaría saber tanto… me ahorraría muchos cabreos. No culpo a estas entidades, no dejan de ser negocios que responden a una necesidad: vender aire para que la gente se sienta más segura, mientras está pagando la cuota teniendo una cierta sensación de si no inmunidad, al menos la percepción de que está salvado si algo malo ocurre. Esto, para bien o para mal necesita sentirlo la gente, porque la seguridad no es más que un sentimiento, una creencia. Los seguros no dejan de ser otra fórmula de lo que podríamos llamar pan y circo, pero en un plano más vital. Entonces ¿por qué me repatea? Estos anuncios me sacan de quicio, porque las entidades aseguradoras no muestran su verdadero rostro ¿Y cuál sería?

#VIVIR ASÍ ES… ¿MORIR DE AMOR?

 Desde mi guarida, donde nadie me ve y donde tengo quizás almacenada el 100% de mi libertad, me dirijo una vez más a tu atención para contarte lo que me dictan las entrañas. No me siento orgulloso de lo que me dictan, y más cuanto lo de dentro entra en conflicto con lo de fuera, eso quiero que lo sepas. Hoy volveré a hablar de amor, pero sin que se note demasiado. Dentro, está lo auténtico: lo bueno y lo malo, capaz de lo mejor y de lo peor. Fuera, está lo que hay, el laberinto, las condiciones y las limitaciones. A veces, por no decir siempre, la verdadera libertad de uno cuando está enamorado, no se encuentra más que dentro.  Me gustaría decir que no es así, pero ya sabes que esto no es una película por mucho que a ti y a mí nos guste el cine épico. Algo así, como cantaría Camilo Sesto en su clásico Vivir así, es morir de amor… pero sin la teatralidad, ni el romanticismo pomposo, al que asociamos tal concepto del amor. Reconozco que tengo que desempolvarlo… porque te aseguro que el realismo a la larga, puede hacer que te conviertas en un reptil incapaz de expresarse desde la libertad.

EL AMOR ES GRATIS, PERO LAS NECESIDADES NO

 Repasando unas fotos antiguas, en las que aparecían mis padres con una juventud radiante, con la felicidad pintada en la cara y con la sensación al verlas, de que en ese momento todo era perfecto, me costaba asociarlas al momento presente. Y me costaba posicionarme, como ese bebé que mi madre sostenía en brazos al que sonreía y hacía cucamonas para la foto. En esas fotos, ambos eran mucho más jóvenes de lo que yo soy ahora y parecían haber aceptado con agrado la orientación de sus vidas, de ahí en adelante para casarse y tener una familia. De una cosa me doy cuenta, y es que su historia, poco o nada tiene que ver con lo que concibo yo hoy en día como tener una relación libre y voluntaria… y no es por tocar los cojones ni la moral de nadie, ni por reducirlo o simplificarlo todo a un perfil tipo, pero… llego a la conclusión de que no se puede. Sí, has oído bien, lo que pasa es que no lo quieres entender. Si tú también aspiras a tener una relación libre y voluntaria para las dos partes, equitativa, justa, entre iguales independientes… no vas a poder. ¿Por qué? Pues porque no se puede. Si no hay una necesidad o una complementariedad de necesidades e intereses, no hay relación. Punto… te jodes, pero es así.

LA “BALADA” DEL BUENO, EL FEO, EL MALO Y LA MUJER DE TU VIDA

 Empezaré diciendo que no soy nadie para dar lecciones. Mientras te escribo, tengo de fondo Moon River de Desayuno con diamantes para inspirarme, porque hoy sí quiero hablar de amor, pero me doy cuenta que mi historia de amor particular, poco o nada tiene que ver con el cine. Quizás se pareciera a una hipotética mezcla entre Alfie, Sueños de un Seductor y Casablanca. En resumen: auténtico, poco duradero, torpe e imposible. Este texto aunque no lo parezca, es una balada o canción de amor y lo es  por dos razones: la primera porque hablo y hablaré de amor… cosa que hago solamente cuando lo veo necesario, y la segunda, porque balar, también balan las ovejas. Curiosa forma de definir una canción de amor, asemejándola al sonido que emite un mamífero gregario, herbívoro, torpe y cobarde. ¿Tendrá algo que ver? ¿eres vegetariano? En lo personal prefiero quedarme con As Time Goes By, la mítica canción de Casablanca, porque sí me suena más a mi vida y ya puestos a hacer el ridículo, lo hago bien hecho. ¿Ridículo? ¿Hablar del amor es ridículo? Probablemente, porque es poco práctico. Visto en primera persona, siempre es más glorioso que cuando te lo cuenta alguien.

MR. X, UN HOMBRE HECHO A SÍ MISMO

 De pequeño no te das cuenta del grandísimo esfuerzo que están haciendo tus padres para que salgas bien. No solo es comida, ropa y techo: en mi caso fueron academias, dentista, gafas y algún que otro esporádico capricho. Lo más jodido de todo, debo ser un maldito desgraciado o mejor dicho, desagradecido… a pesar de saber todo o casi todo lo que mis padres han hecho por mí, no recuerdo una infancia feliz. Más espartana, militar, parca en afectos y escasa en regalos que otra cosa… Hoy lo agradezco, me como toda la comida que hay en el plato, como de todo y no aparto la verdura con el cubierto. ¿Una infancia Disney? Ni de coña. Yo llevé gafas, aparato en los dientes y empollaba como un poseso, pero no hubo reina del baile del instituto. Creo que no llegué a tomar conciencia de mi persona hasta la universidad… otro esfuerzo que también hicieron mis padres, y que se me olvidaba agradecer. Como el dinero del comedor y las clases particulares de dibujo técnico. Me costaba entender las cosas, me las tenían que explicar. Afortunadamente, justo después de terminar la carrera, dejé de ser un parásito para ellos, me fui una semana a Ibiza con mi primer sueldo, y justo después me independicé. Desde entonces… he podido tirar por mi cuenta que no solo. Quiero insistir en esto, porque solo no se llega a ninguna parte, y nadie se hace a sí mismo totalmente sin la ayuda de alguien, sin la colaboración de sus padres, sin un voto de confianza, o sin el apoyo de sus amigos o su familia.

LA GÉNESIS DE UN PUTERO: LA HISTORIA DE CHENCHO, por EL REVERENDO

 Paco, Paquito, Francisco, Curro… Chencho, Chenchín, Chenchete, era un tipo común. Un tipo común de cuarenta años cortos, que no por normal, tampoco era un hombre adecuado, pero que por época le ha tocado ser “normal”. Chencho no se la ve cuando mea y vive solo en una habitación porque es divorciado. Una señora mayor a punto de morirse, le cobra trescientos euros al mes por dormir, usar la cocina y el baño. Chencho no se la ve, porque tiene una tripa de pureta calloso, de los de afición al gin-tonic después de comer, para merendar y a veces incluso, en lugar de la cena… también; que no es tripa, que es satisfacción ¿por qué satisfacción? Cuando estás casado, te dicen que es “la curva de felicidad”, pero si te divorcias, o mejor dicho “te divorcian”… eres un gordo asqueroso. A Chencho le importa poco su tripa, porque ahora folla más que cuando estaba casado ¡pagando! Pero la realidad es que folla más. De lo que le queda de pagar la hipoteca y la pensión alimenticia, de una hija que a ciencia cierta no sabe si es suya con seguridad, porque le sale más barato pagar la pensión mes a mes, que meterse en juicios, para demostrar que la hija es del profesor de bachata de su exmujer, le queda para la habitación, comer lo justo, una puta a la semana y gin-tonics de marca nacional que no pasen de seis euros en vaso de tubo. Sueldo de funcionario, de los de escala superior ¡claro!

CUANDO LA RUBIA TIENE RAZÓN: CRÍTICA AL HOMBRE SIN PERSONALIDAD

Pues sí, cuando la rubia tiene razón, hay que reconocérselo. Y hoy mismo con una sentencia, me ha callado la boca, y además con todo el peso de una dolorosa verdad: –La mayoría de los hombres cuando estáis en pareja, perdéis vuestra personalidad- Esa ha sido la frase, la verdad grabada en mármol, como un templo, que hace palpable el principio del fin de la vida de un hombre en activo, el aguado de su esencia, y una renuncia degenerativa, a lo que se es y a lo que se quiere. Y sí, se lo he reconocido en alto y claro –Tienes toda la razón- ha sido mi respuesta ¿Para qué voy a negarlo? ¿Es esto culpa de las mujeres? No, de ninguna manera. La pérdida de la personalidad del varón en una relación, es una opción de renuncia que toma el propio varón. Y como opción, es culpa de quien la toma, en este caso de aquel gandul que decide desconectar de su cerebro y de sus testículos, entregándolos ambos, envueltos en papel de regalo, a la mujer a la que se ha adosado, cuán tabla de salvación en un naufragio.

A TU EX ME LA ESTOY FOLLANDO YO, por DANIEL DÍEZ

 Sí, tú ya la has cagado y empiezas a aceptar que tu futuro nunca será mejor que tiempos pasados. Pues ahí estoy yo con tu ex que curiosamente ha adelgazado 10kgs desde que lo dejasteis y parece otra. Ostras que si es otra que tú te follabas a un adorable manatí y en cambio yo a una tía buena. Pero mírate, si pesas 20kgs más de lo que deberías. Todos ellos ganados una vez firmados los papeles. Por cierto, que cama más chula tiene tú ex. Creo que la sigues pagando ¿No? ¿Qué has hecho mal? Uffff ahora te explico. Pero para que te jodas más te diré que con ella nada de “amor y sentimientos”, no amigo. Le hago el “50 sombras” todas las noches.  Porque tú te lo tuviste que currar. Que se hacía la difícil. Pues a mí me vino ella en plan –Oye Manolo, dame el teléfono de tu amigo Dani que me lo quiero calzar-. Y es que me vio en la piscina y dijo –A este me lo follo… ¡Joder que abdominales!- Sí, así fue. Bueno, primero me llamó marica porque pasaba de ella. Claro, como un hombre va a rechazar un polvo de gratis… ¿dónde se ha visto eso?

¿CUÁL ES EL PODER REAL DEL VARÓN?

 Parece tan fácil y que ya quede todo hecho y resuelto con una firmita… Habrá alguno que lo haga con alivio, pensando en que por fin ha llegado su momento. Habrá algún otro, que lo haga por pereza y casi obligado, por no tener otro lado donde caerse muerto, o pensando desde su inocencia (la que le quede) que lo que firma, le durará toda la vida. Una cosa está clara, si eres varón, heterosexual, de treintaymuchos o cuarentaypocos, estás trabajando, te va entre regular, normal y bien, y tienes una cuenta en el banco que no llame la atención por exceso, pero que te haga de colchón… hechas una firma, y en alguna parte de este universo, se encienden las luces, suena la música, y varias personas celebran una fiesta de despelote, champán y putas a tu salud. El cura, el alcalde y el concejal, el banco, tu mujer, tu suegra (porque tu suegro no opina, está tan jodido como tú), tu jefe, el comercial del concesionario, la financiera de la inmobiliaria, los abogados, el gobierno de turno, la gasolinera, el proveedor de Internet, el taller y el supermercado de abajo… comienzan a pedir copas, a bailar, a esnifar cocaína, a desnudarse y a follar unos con otros al despiporre del desenfreno. ¿Por qué? Muy fácil querido amigo… esa fiesta la estás pagando tú.

¿DÓNDE HAY QUE FIRMAR?

 A ti, que te lo crees todo ¡borrego! Te diré que tanto tú como yo, estamos acostumbrados casi a lo mismo. Por la edad que tengamos… unos treinta y tantos, por la época cuesta arriba que nos ha tocado vivir, por trabajar mucho y conseguir poco, por esforzarnos en picar sobre roca viva, para cavar zanjas de la economía de andar por casa, por donde corra el agua del capital, y poder sembrar donde no hay nada, para tener una sensación de incertidumbre continua sobre nuestro futuro en el medio y largo plazo, amortiguada con parches contractuales. De vez en cuando hablo con mi padre, quien parece estar más preocupado por mi futuro, que yo mismo. Mi padre a mi edad, para empezar… ya estaba casado desde hacía tiempo, ya era padre de dos hijos, ya se había comprado una casa y tenía su trabajo como una certeza vital. Mi padre se preocupa, porque él antes y con mi edad, nunca había vivido semejante sensación de incertidumbre. Es un tío muy sencillo… si ve en las noticias que el paro ha vuelto a subir, me llama preocupado y me pregunta si estoy bien, y si sigo trabajando. Algo tan simple como eso.

NACIDOS PARA LA GLORIA… DE PAGAR FACTURAS


 ¿Has fantaseado alguna vez con ganar a los malos? Aparte de estar absolutamente convencido, de que tus fantasías habituales suelen ir por otro lado más genital, quizás alguna vez, o dos o tres, te has imaginado ganando alguna batalla épica, bélica, deportiva, o algún triunfo ¿Qué no? Bueno, si tú lo dices… entonces te condeno a ver porno durante cuarenta y ocho horas seguidas, a ver si te hartas así de tanta fantasía sexual. Después ponte Troya, Rocky, Gladiator o Braveheart… porque no creo que tengas paciencia suficiente, para un buen libro, y así igual conseguimos un microsegundo de honorabilidad en tu vida. A mí me gustaría decir que estoy libre de estos apetitos épicos, heroicos y novelescos… me gustaría decir que no los tengo, pero no puedo. A pesar de tener una vida de currito de lo más normal, que ficha al entrar y al salir del trabajo, que hace la compra, limpia la casa y paga sus facturas…

EL PRIMATE Y LA GUERRA CONTRA LAS MÁQUINAS

 No conozco a una sola persona, que opte voluntariamente por reconocer debilidad de forma pública y notoria. No mola, no gusta, no cae bien… es algo que puede dar pena, lástima y hasta asco. Reconocer una debilidad, es algo que solamente se hace en confianza con alguien a quien quieres, o con alguien en quien confías. En una pareja por ejemplo, si te pasas la vida dándole la chapa a tu novia, o a tu mujer, con tus preocupaciones y tus problemas, verás cómo poco a poco se vuelve más intolerante y más insoportable contigo ¿Qué no? haz la prueba. Te reto… ¡te reto dos veces! A ver cuánto duras como hombre que se abre a las emociones. Sí, ya… ya lo sé, no soy un hombre moderno y abierto de miras, de esos que lo aceptan todo sin criterio. Soy un primate, un mono, un simio, o quizás un neandertal, que se quedó atascado en este siglo por una mera razón: alguien tiene que recordarte lo que eres y de dónde vienes. Alguien tenía que hacerlo…

LA PERRA DEL HORTELANO: EL DESTAPE 2.0

 El destape es el nombre que recibió el fenómeno cinematográfico de la Transición Española, a partir de la desaparición de la censura franquista, cuando empezaron a aparecer desnudos integrales (pechos, pubis y nalgas) de mujeres y, en menor medida, de hombres, junto a los actores cómicos típicos como Andrés Pajares, Fernando Esteso, Juanito Navarro, Paco Martínez Soria, Antonio Ozores o Alfredo Landa. Fuente: Wikipedia. Pues sí, despareció la censura y al menos en la gran pantalla, se quedaron todas en pelotas. Es lo que pasa, cuando después de una guerra y casi cuarenta años de dictadura, en la que solo te podías ir a la cama con una mujer si en efecto era tu mujer. A consecuencia de esto, en una noche de bodas, más de uno no encontraba “el agujerito” para meterla, porque nunca antes se había acostado con una mujer. De pronto, ya no había necesidad de tener que irse al sur de Francia para desahogarse. El desnudo femenino era recibido con expectación, y las colas en los cines para los estrenos de la época eran apoteósicas. Todos querían ver tetas, algo tan sencillo como eso. Fue un “reventón” post-censura. Por otro lado, la democracia empezaba a funcionar: esto era realmente lo importante. Pero espera…

ESTO DA MIEDO: NO DEBERÍAS SABERLO, NI LEERLO, NI COMENTARLO

 ¿Cuántas veces a lo largo de tu vida te has callado por prudencia? ¿o sabías la verdad sobre algo y has tenido que guardar silencio porque sabes que si abres la boca se iba  a liar muy parda? ¿Cuántas veces te has tenido que morder la lengua con tus padres, con tu jefe, con un compañero de trabajo, con tu mujer, con tu novia…? ¿Cuántas? No creo ni que te acuerdes, pero igual tu histórico de silencios, con todo lo que te has guardado, daba para una trilogía de CDs de grandes éxitos con tu cara en la portada. Yo, a mi trilogía particular la llamaría: Verdades absolutas de andar por casa…volúmenes I, II y III, con pre-cuela  en plan “los orígenes” y una parte IV hecha por otro director solo para los fans. Sí, lo sé… se me va la pinza, pero es que se me va a ir aún más. Ahí va una frasecita apocalíptica marca de la casa: Limpiar y sacar la basura, es una gran mentira universal. ¿Cómo? ¿Qué? ¿Qué tiene esto que ver con callarse lo que uno piensa? Pues tiene que ver que para empezar, limpiar es inútil. Limpiar es una actividad vana, cotidiana  y habitual, que nos hace creer la mera ilusión de que en efecto la mierda desaparece.

LA CRISIS DE LOS TREINTA: LA HORA DEL ZORREO

 Ayer un amigo me dio una buena noticia… Y por fin y valga la excepción que tuve la oportunidad de alegrarme por algo, en lo que a parejas se refiere (y además de verdad porque se echaba en falta) ¿por qué te digo esto? Cuando me llama un colega por tema pareja, suele ser más bien para todo lo contrario, y para preguntarme algún regate en tiempo de descuento y a balón parado, por alguna situación insalvable, indefendible o injustificable, de cara a alguna mujer en cuestión. Pues bueno, por fin mi amigo parece haber encontrado una mujer madura, seria y con los pies en la tierra… algo casi imposible de encontrar a día de hoy, en una época en la que la mujer europea-occidental, en lo que a relaciones de pareja se refiere, no termina de madurar hasta cercanos los treinta, prolongando en ocasiones su adolescencia hasta niveles insospechados. Aproximadamente lo que viene siendo el tercio de la vida de una persona. ¿Y qué es eso de la hora del zorreo? Una imagen muy corriente, que por poner un ejemplo, podría encajar muy bien en una oficina en la que abunden mujeres y entre un chico nuevo a trabajar. La soltera, la casada, la directiva, la empleada, la guapa y la fea, participan en corros de despiece y evaluación del “nuevo compi”, por aquello de la novedad. Porque básicamente, esta crisis se origina o bien por la búsqueda de nuevas experiencias y novedad en las relaciones, o precisamente por la ausencia de las mismas.

SE BUSCA PAREJA DE CONVENIENCIA, QUE EN LA FOTO PAREZCA AMOR VERDADERO


Barbie ha puesto un anuncio por palabras para buscar novio: A ser posible, maduro mentalmente, con buena posición, solvencia económica, que sea atractivo, deportista, culto, sano y bien formado. No se admitirán candidatos fumadores, bebedores o que les guste el fútbol. ¿Perdona? Pero ¿tú te crees que esto es Renault ocasión o qué? Y querrás además, que te quiera de verdad y que te cante cuando te asomes al balcón. Pero espera, que esto no ha hecho más que empezar. Y por empezar, empieza con una maldición: Maldito sea el día, en que a mis padres se les ocurrió llevarme al cine para ver Cuatro cachorros para salvar. Esa fue la primera película de Disney que atravesó mi cerebro en la gran pantalla. Ni habría cumplido los 9 años de edad cuando me creí, como se creería cualquier niño en aquella época, que un perro, era capaz de luchar y desvivirse, por cuatro crías de un felino. Después, vinieron otras películas infantiles, otras parábolas bíblicas, comuniones, confirmaciones, bodas… Sí, digo bodas y ya con más uso de razón, la primera carta a los Corintios de mi amigo Saulo de Tarso, conocido para el vulgo católico como San Pablo, que reza lo siguiente:

EL DÍA QUE SE ME APARECIÓ ROCKY BALBOA - capítulo V FINAL

Arrancando un último beso, y deseando a toda costa quedarme a vivir en ese sueño, tuve que separar mi cara de la suya para mirarla directamente a los ojos. Mi alma había quedado partida en dos en aquel momento perfecto, que debía destrozar por el bien de mi propia salvación, pero sus ojos estaban allí esperando atentos una reacción de impulso para continuar. Quizás creyera que estaba tomando aire, quizás creyera que quería contemplar su belleza antes de seguir devorándola… quizás creyera que todo era perfecto. Ese mismo había sido mi pecado sin salvación hacia ella: haberle hecho creer que todo era perfecto. Ya no había vuelta atrás.

EL DÍA QUE SE ME APARECIÓ ROCKY BALBOA - capítulo IV

Apoyé los pies en aquel suelo de calabozo, ubicado en algún limbo particular dentro de mi conciencia, y suplicante rogué volver –Rocky… yo solo quiero volver a casa. Nada más- Me puso las manos sobre los hombros, dejándome bien claro que no podía ser –Ya no tienes retorno… y cuanto antes lo aceptes, será mejor. Todavía te quedan dos viajes- Vaya, como el que iba cargado. Vaya sentencia de mierda. No me valía de nada protestar, así que… en un chasquido de sus dedazos, y después de un empujón para espabilarme, de los que yo por ser un flojeras, sería incapaz de darle a nadie, me vi cayendo por un precipio sin aparente final. Antes de sentirme como Alicia en el País de las Maravillas, cayendo por la madriguera y pegarme el batacazo contra un fondo que nunca llegaba… noté que descansaba en blando –¿Cómo? ¿Dónde estoy? ¿A dónde me ha mandado ahora este tío?- Pronto me vi tumbado en una habitación en penumbra. Estaba boca arriba, en pelotas, hacía calor y –¡Espera! ¡Que tengo una tía desnuda al lado!-

EL DÍA QUE SE ME APARECIÓ ROCKY BALBOA - capítulo III

Seguía respirando, estaba allí, con un sudor frío en la estación de Barrio del Pilar, con pinta de pincel formalito y buena gente. Un pin-pín a punto de terminar la carrera, inocente y bien intencionado como lo era yo en aquel momento. Estaba temblando, porque todo estaba igual, y sabía que en algún momento aparecería ella, y no sabía cómo iba a reaccionar. Me di cuenta que Rocky estaba en el andén de enfrente, con cara de estar esperando al metro y sin mirarme, sin darme una instrucción o una orden, con las manos atrás paseando como si la cosa no fuera con él. –Pero ¿qué tengo que hacer? Esto no puede pasar dos veces, no es real… ¡no puede ser real!- Al momento, el sonido propio del tren acercándose, se hizo eco en la estación. El momento se estaba acercando y sin saber qué hacer, opté por respirar hondo y aceptar la situación.

EL DÍA QUE SE ME APARECIÓ ROCKY BALBOA - capítulo II

Era yo… más tieso que una vela tumbado en la cama, mientras de forma macabra terminaba la película. Adrian y Rocky se abrazaban en la TV, sonaba la música… un fin de película sin espectador que lo contemplara. Blanco, con los ojos y la boca abierta y la ropa de cama revuelta… como quien lo ve y tiene la certeza de que no había marcha atrás. Me miré las manos, apretaba los dedos para sentir mi propio tacto, respiraba y me empecé a tocar la cara. Ni frío ni calor, como siempre ¿todo estaba en mi cabeza? Había una barrera invisible que me impedía tocar la carcasa de carne y hueso, que se iría enfriando poco a poco sin que nadie se enterara. Lo que quedaba de mí, estaba vacío, absolutamente vacío, inerte, seco y solo, muy solo. No era la muerte que yo había imaginado, ni a la edad a la que yo habría querido. Me había dejado demasiadas cosas en el tintero, como para que me hubiera llegado la hora. La película seguía avanzando, y yo era incapaz de reaccionar.

EL DÍA QUE SE ME APARECIÓ ROCKY BALBOA - capítulo I

El pasado fin de semana, en algún que otro momento de soledad, he estado recapitulando mis últimas lloreras. No es que pretendiera hacerlo de forma intencionada, pero de vez en cuando como a Mr. Scrooge, se me aparecen fantasmas de tiempos pasados. Lo cierto es que tengo más de un punto en común con este personaje cascarrabias creado por Charles Dickens, cosa que no me gusta, pero que a la hora de la verdad se cumple lo quiera o no. Ya se sabe, Cordobés y hombre de bien… Leo poco, aunque esté mal que lo diga (lo reconozco), pero es que por otra parte, necesito tiempo para escribir. Lo que no leo, lo disfruto de cine –A todos los tontos les da por algo- que decía mi abuela. Pues a mí me ha dado por contarte una batalla más, pero esta vez a lo novela de Dickens. Veremos a ver si al final de la historia, hay milagro de salvación, para este cascarrabias que no cree ni en la Navidad, ni el contrato de matrimonio, ni en lo que le dicen por la TV, vive solo y parece que va para largo con éstas cinco bases –Perdona ¿cuántas bases?- Te he enumerado cinco... –¡Por el culo te la hinco!- Vale, pa’ti la perra gorda.

MEJOR SOLA, QUE MAL ACOMPAÑADA

 
 –¡Ay mi niña! Pero ¿qué te han hecho?- es lo primero que me sale preguntar cuando le escucho decir esto a una mujer. No hay amor, ni deseo de amor en estas palabras. Más bien desengaño, por eso lo dice, por eso se cree realmente lo que dice… porque le han hecho algo, o porque no se lo han hecho, o porque no han dado la talla con ella, o porque se han pasado, o porque se ha sentido utilizada, o porque solamente ha dado con hombres inmaduros y faltos de compromiso… O quizás porque la hayan hecho daño, o porque se ha dado cuenta, que no se ha casado con el príncipe azul que le habían contado de pequeña. Estoy convencido, que todo esto, ella lo puede creer de verdad, y que se vea en el medio de un universo particular, en el que todo se lo han hecho o se lo han dejado de hacer a ella. ¿Por qué está mejor sola que mal acompañada? Porque ella cree que nadie está a su altura y que no la merecen, porque ella lo vale de L’Oréal. Desde luego, no seré yo quien ponga en entredicho las razones que tiene una mujer para soltar esa sentencia, ni el valor ni la exclusividad de esa mujer, ni el del algo más de la mitad de la población mundial, que es de género femenino. Pero como diría un buen amigo mío, esto es mentira.

¿POR QUÉ UN HOMBRE ABANDONA A UNA MUJER?

 O preguntado de otra forma ¿por qué el jefe tiene una aventura con su secretaria? ¿Por qué se ven de vez en cuando por la calle, parejas formadas por hombres con “sonrisa de ganadero”, tomados del brazo por mujeres veinte años más jóvenes que ellos? ¿Por qué un padre de familia con mujer y dos hijos, intenta alargar el horario de oficina, para no llegar a su casa antes de las diez de la noche? ¿Por qué existen páginas de contactos saturadas de hombres casados infelices, que no indican su verdadero estado civil en sus perfiles? ¿Por qué el público de los prostíbulos, es en su mayor parte de hombres casados o divorciados y no solteros? ¿Por qué cualquier mujer puede llegar a ser más atractiva, cariñosa, sensual y empática que tu propia mujer? Todas estas preguntas, hacen que un abogado especialista en divorcios, se frote las manos y empiece a sacar formularios y a pedir adelantos para “mover papel”. ¿Por qué un hombre deja una relación y en qué condiciones lo hace? Voy a ser quirúrgicamente sincero:

YO QUIERO MI PARTE: LA FANTASÍA DE LA JUSTICIA SOCIAL

 Antes de que el transcurso del tiempo y de los años, me convierta en un carcamal plasta narrador de batallas que a nadie interesan, me gustaría poder dar lo mejor de mí al mundo. No sé muy bien por qué te estoy diciendo esto, pero me obsesiona la idea de serle útil a  la humanidad, y sobre todo… llevarme una buena comisión por hacerlo. Ojalá pudiera decirte que soy un perfect man desinteresado y altruista, pero si te lo dijera tal cual, te estaría mintiendo. Yo quiero mi parte. Me gustaría tener el mismo valor que Francisco de Asís para liberarme de todas las esclavitudes mundanas, quedarme en pelotas y  mandar a la mierda, esta burbuja llamada The Matrix que me rodea, y a la cuál debo estar enganchado por alguna parte que no percibo a simple vista. Además, jamás te diría algo que yo mismo no estuviese dispuesto a asumir. Quizás estos arranques a lo Francisco de Asís, solamente tengan sentido cuando no queda más remedio (jamás lo negaré). Desde muy pequeño, mi padre me ha enseñado el trabajo y el esfuerzo como valores, es algo que tengo grabado en mi código de barras particular y de lo que no me puedo deshacer así como así. Esa ha sido su herencia, porque mi padre no es millonario, ni lo ha sido nunca: ha sido un trabajador por cuenta ajena toda su vida, un españolito medio. Supongo que me ha transmitido lo que él tenía, pero no me puedo quedar ahí, tengo que hacer algo más, tengo que invertir ese capital humano.

UN “PRINCESO” EN APUROS

 De vez en cuando llega alguien y te calla la boca. No está mal que esto pase, y que te recuerden que las reglas y patrones que has definido según experiencias anteriores, no son al menos siempre como las tienes. ¿Pasa algo? Sí que pasa, porque gracias a estas banderillas, muy de vez en cuando puedo permitirme el lujo de creer que en efecto –No está todo perdido- Suelen durarme poco estas banderillas de alegría y esperanza (no te voy a engañar), y la verdad es que siempre acaba pasando algo, que hace que vuelvas al punto de retorno, que te hace reafirmarte de nuevo en la monolítica posición del axioma, con un tal –Lo sabía, tenía que pasar algo… No podía ser todo tan perfecto- ME JODE Y MUCHO. Creo que en el fondo, sigo teniendo en mi disco duro, algo del puto When you wish upon a Star del sorbesesos Disney y que precisamente tarde o temprano, sigo esperando como cualquier princeso.

¡NIÑO! DEJA YA DE JODER CON LA PELOTA: 6 AÑOS DE P&R

 Eso no se dice, eso no se hace, eso no se toca… Cuántas veces habré oído yo eso. Si hubiese hecho caso a esas órdenes, P&R no existiría tal y como es hoy. Empiezo parafraseando a Serrat, y que por favor me perdone Joan Manuel esta cesión forzada si lee esto, porque creo que a él en todas partes, le siguen cambiando y censurando el –joder- por el –jugar- en los títulos, pero bueno… lo de joder lo entendemos todos, porque siempre viene al pelo. ¿Nunca has estado cenando en un restaurante y cuando más tranquilo estás se acerca una manada de cachorros humanos, pegando voces, saltando, molestando, gritando y  a fin de cuentas… dando por el saco? Seguro que sí. Es lo que hacen los niños, molestan mientras crecen. No le pidas raciocinio a un niño, solamente cruza los dedos para que no se te tuerza mientras lo crías. El niño acaba de cumplir 6 años, es varón y ya da la lata lo suficiente, como para molestar a los mayores en la mesa. Insisto, el niño es varón pese a quien le pese y de momento lo seguirá siendo. Eso no ha cambiado: ya le pega patadas a un balón, se sabe alguna artimañana, acaba de empezar primaria y como buen mandril todavía por formar, hace más ruido que beneficio. De momento prefiere ser el jefecillo del grupo en el patio del colegio, aunque de vez en cuando se lleve dos hostias de los niños mayores del siguiente curso. No se madura de golpe y esto tiene pinta de tirar para largo. Cuando se tiene un hijo, hay que criarlo y seguir con ello hasta el final. Nunca dejes las cosas a medio hacer.

¿ABRIRSE A LAS EMOCIONES? SI ERES HOMBRE, ESTO TE LO VOY A EXPLICAR GRATIS

 Vaya por delante, que lo que uno lleva por dentro solamente le pertenece a sí mismo, es suyo, es verdad y solamente el que lo sufre lo entiende por vivirlo. Partiendo de ahí, te tengo que decir que para bien, o para mal, si has nacido hombre, tu misión en esta vida no es pasarte el tiempo mirando al cielo, suspirando y reflexionando, removiendo emociones o recordar tiempos mejores. Estoy seguro, que dentro de ti, existen laberintos, pasadizos, habitaciones o mazmorras llenas de tesoros, de objetos valiosos que solamente tú conoces. Cosas que sabes a ciencia cierta que serían verdad, y que te harían feliz si pudieras reproducirlas tal y como las concibes. Estoy tan seguro de ello, porque en eso y a menos que seas un reptil o un pez, con una ínfima capacidad de comunicación, sabes que lo que tú llevas por dentro, aquello precisamente que te quita el sueño… es muy parecido a lo que llevo yo, a lo que lleve mi padre, el tuyo, tu hermano y tu amigo. Por dentro estamos hechos todos de lo mismo.

CÓMO LIGARTE A CUALQUIER MUJER: ESTO NO LO HA ESCRITO ROSS JEFFRIES

 Al final, da igual lo que hagas o lo que digas. Importa una mierda, no tiene absolutamente nada que ver, con que seas bueno, seas malo o regular. Si eres guapo y tienes pasta, vas a tener un rótulo encima anunciándote (ese sería el efecto), pero eso no te va a garantizar ni la permanencia, ni la titularidad, ni el éxito constante. ¿Sabes? También los millonarios, se sienten miserables… Y también a los millonarios, les ponen los cuernos ¿por qué crees que es? Los guapos llegan a sentirse solos y utilizados ¿crees que les gusta? Si a ti no te gusta que una mujer, solamente te quiera por el dinero que tienes en el banco ¿crees que a un guapo le gusta que le valoren solo por su cara? Mientras a uno y a otro le funcione, no habrá problema… pero cuando ambos se den cuenta, que solamente son un utensilio, un vibrador con patas, o un cajero automático… No creo que a ningún hombre le agrade que le cosifiquen de esa manera.

NO TE LO CREAS, SALE POR TV

 Las palabras más brillantes más bellas e inspiradoras, pueden nacer de vidas absolutamente mediocres, de borracheras profundas, de personas violentas, cobardes, ruines… de una buena fumada, o de un profundo desengaño. Créeme si te digo que esto es así, en primera persona además. Las vidas que son brillantes, no hablan… son los demás los que hablan de ellas. Probablemente si mi vida fuese brillante y estuviera cubierta por una trayectoria de éxito, jamás me hubiese planteado  comunicarte “lo de dentro y lo de fuera”, lo de aquí y lo de allí. ¿Por qué? Cuando a uno le van las cosas bien, no siente que tenga que solucionar nada, ni ponerse en faena… ¿Quién crees que quiere venderte éxito? No deja de ser un producto enfrascado, etiquetado y con precio, con la promesa que si lo compras, te irán las cosas mejor. Un mero banner en una página web que te promete sexo gratis, un producto que te garantiza que si lo tomas todas las mañanas, tus defensas funcionarán... Y nunca enfermarás.

EN PELOTAS DEBE SER TODO MÁS FÁCIL

 Pues sí, miedito del corriente y ordinario. Es lo que tiene cuando uno está acostumbrado a moverse entre las sombras, penumbras y rincones de lo afectivo. Acostumbrado a que a uno le llegue de todo al oído, vista, buzón de correo y mensajes… de todo menos “bonito”. Uno acaba cogiendo visión de pregunta-respuesta, y de igual forma, que en una tanda de penaltis, propia de una final de Champions, uno se acostumbra a reaccionar bajo los palos a que “no le metan gol”. Joder, recuerdo cuando era un post-adolescente universitario, que ni sabía tanto, ni pensaba de esta forma… y que además la vida parecía un poco más fácil. Sobre todo, porque las preocupaciones más graves de aquella época, solamente eran aprobar exámenes y algún que otro berrinches de faldas. Siendo estricto, los exámenes de antes, ahora han sido ocupados por el trabajo y sus preocupaciones asociadas. Y los berrinches de faldas, se ha  complicado enormemente, porque ya cada una tiene vida propia y un histórico bastante más problemático que los de una joven universitaria con ganas de cachondeo. Ahora son más variables a tener en cuenta dentro de cada situación, aunque básicamente, las preocupaciones en lo esencial lleven la misma matrícula.

ASÍ QUE… LA PRIMAVERA LA SANGRE ALTERA

 Jamás podré ser un héroe legendario y empiezo a asumirlo. De pronto me he sentido libre, aunque solo sea por un momento de mi armadura algo oxidada. Voy a cambiarla por una cota de malla, que es más ligera, deja respirar y también protege. Voy a dejar la espada dentro de la vaina, que ahora no pinta nada. Es lo que tienen los delirios de grandeza, en contraste con la supuesta madurez. Lo cierto es que siendo un treintañero (y tantos) uno se puede sentir por dentro como un chaval de quince años. Alguna feminista con un vibrador enorme guardado en el cajón, pensará que me refiero a la inmadurez absoluta que nos suelen imputar las féminas cuando a ellas no les salen las cuentas, o directamente haciendo uso de la responsabilidad cero, cuando echan balones fuera para que “no se note”. De todas formas ¿un héroe un flojeras como yo? Ríete si quieres, que ya lo hago yo antes de mis propios delirios de grandeza, defecto propio del afán de protagonismo,  de un ego al que (para qué negarlo) le encanta tener su momento de gloria. No se me ha olvidado que quiero ganar mi guerra particular, pero me la tengo que jugar de vez en cuando… No sea que me vaya a volver un catedrático emérito jubilado, al que le guste contar batallas.

LOS REPLICANTES NOS ENVIDIAN

 Estoy de mejor humor que otras veces. Debe ser que me ha dado el sol en la cara estos últimos días y que he hecho lo que me ha dado la gana, cosa que no me suelo permitir salvo raras excepciones. Y bueno, como parece que el cuerpo lo agradece y no hay mejor premio que el que se pueda dar uno mismo, quiero compartirlo contigo. Recuerda: en lo bueno y en lo malo, pues sí… en lo bueno también. La batalla no ha dejado de librarse, aunque haya empezado a hacer más sol y la sangre, valioso elemento donde los haya, corra más deprisa y pida guerra. Guerra sí, pero de la buena, de la que da vidilla por dentro y hace que te entren más ganas de hacer cosas. Me gustaría cambiarle el nombre a la guerra, pero no puedo hacerlo, porque es lo que es y no es otra cosa. Pero en una guerra hay momentos de paz, que son los que valen en esta vida… cuando parece que aunque solamente sea por un momento se firma una tregua para que las tropas descansen. Somos guerreros sí… Y somos humanos, no terminators. La mejor prueba de todas de que somos animales, es que en cuanto nos da un poco el sol y hay más luz, la vida parece diferente. Buscamos agua y buscamos el contacto ¿qué somos acaso? Me encanta ser un animal. Palabra, no creo que las máquinas adulteradas dentro de su perfección, sepan si quiera lo que es disfrutar. Por eso desde Matrix, nos miran con envidia, quieren lo que llevamos dentro tal cual, porque no sabrían programarlo ni producirlo.

SI ELLA LA RESISTIÓ, YO TAMBIÉN

 Hay tiempo para todo, o al menos debería ser así. En este ratito que tengo ahora lo que me apetece es desahogarme, al menos un poco. Me quiero acostumbrar a desprotegerme del ego cuando hablo contigo, porque sé que así los dos estamos más cerca de hablar el mismo idioma al mismo nivel. Me importa poco destaparme un poco más de lo que ya lo hago habitualmente en mis arengas, pero esta vez quiero destaparme por lo bajo, en lugar de por lo alto.  Hoy me siento más como Rick, pensando en ella borracho en el bar, pidiéndole a Sam que toque la puta canción. A sabiendas que no le hace bien… pero es su momento y ha salido así. Está cansado, harto y sin fuerzas. Solamente quiere escuchar aquella canción que significa algo para él –Si ella la resistió, yo también- es su argumento. Le da igual lo que piense el pianista, le da igual perder la compostura, le da igual que le vean borracho. Se ha cansado y no hay consuelo que valga.

JODER POR DEPORTE: UN DISCURSO ANTI-FEMINISTA DE ANDAR POR CASA

 Te lo juro, no sabes bien las ganas que tengo, que un día ya de una vez por todas digan algo bueno en las noticias, sobre todo si de hombres y mujeres se tratara. Lo deseo más que perder mi “segunda virginidad”. Mis lectores han podido llegar a pensar en más de una ocasión, que le tengo mucha manía a las feministas, sean estas de izquierdas, centro o derecha… Y no se equivocan, de hecho lo confirmo, las tengo manía y mucha, porque no tienen capacidad de autocrítica ninguna, y justifican con porque sí o porque no, las consecuencias negativas de sus dogmas y doctrinas, caiga quien caiga. Aparte de esto, que me resulta obvio a la vista, joder no deja de ser un deporte, y de hecho, si esta corriente no se encontrara institucionalizada de forma impuesta, la vería hasta correcta. El problema, es que sí está impuesta, y todo lo que es impuesto resta libertad y crea prejuicios que se justifican legalmente. Eso sí es grave. Pero la verdad es, que a mí realmente, las feministas, o mejor dicho, el feminismo institucionalizado, nunca me ha hecho nada (porque no me he dejado) al menos directamente. Pero sí han jodido a más de un hombre, a más de dos, y más de tres a los que les he visto la cara. Y sí puedo decir, que el feminismo institucionalizado, les ha jodido por deporte, por afición y conveniencia. ¿Nadie pone voz a estos hombres? ¿por qué nunca los sacan en la TV?