¿HOMBRES O MUÑECOS? EL CAPITAL HUMANO NO LO VENDEN EN LAS TIENDAS

 Mis palabras de hoy, valen tanto para ti como para ella; pero como tú me pillas más cerca, y sé de sobra que eres mucho más sensible a las arengas militares antes de la batalla… Pues te va a caer a ti la charla. Quiero que te mires al espejo y que pienses por un momento ¿qué es lo que es tuyo realmente y que es aquello que has ganado o te ha sido dado o regalado? Quiero que pienses lo más humildemente que puedas en ello y si en tu escala de valores, le estás dando más valor a lo que deseas y no tienes, que a lo que estás viendo en el espejo. En un mundo ideal sin contaminación de un marketing que nos sorbe el seso día a día y nos enchufa por la nuca a Matrix “hasta el sentío”; estaríamos orgullosos de nuestro propio capital humano. Eso sería lo deseable, pero ¿cuál suele ser la realidad?

A mí no me da vergüenza decirlo ¿qué me gustaría? Tener una voluntad férrea, aprender a estar siempre arriba, no sentir desánimo, tener siempre valor ante una confrontación, ganar, ganar y ganar. ¿Es eso lo que veo en mi espejo? No. ¿Sabes por qué? Porque soy humano. Mi capital humano, está encerrado en un cuerpo de carne y sangre, voluble, sufriente, placentero en ocasiones, capaz de muchas cosas y a la par limitado. No creo en un hombre infalible, por el mero hecho de que no existe. No sería humano. Y si eres mujer y estás leyendo esto, quiero que pienses en si aquello que estás buscando, no deja de ser la paranoia del príncipe azul, que hace tiempo dejó de ser cuento. El guerreo por más fuerza, destreza y valor que tenga, puede ser derrotado por un oponente de menor rango. Por más contundentes que sean sus armas y su disciplina, mientras duerme, es vulnerable ¿lo entiendes?

El más fuerte de los guerreros, no deja de ser un hombre, tiene que dormir, comer, beber y curar sus heridas, porque en efecto puedo resultar herido. Es lo grande y lo pequeño del ser humano, que es falible, fuerte y débil a la vez. Un buen ejemplo de esto, es la muerte de Aquiles, invencible entre los hombres, un semidiós griego de la Ilíada, que muere  a manos de una flecha lanzada por Paris dirigida a su talón ¿Quién era mejor guerrero? ¿Aquiles o Paris? ¿quién murió de los dos? Te voy a hacer una pregunta, que quizás no entiendas ¿Amas tu humanidad? ¿amas tu debilidad? ¿has llegado a aceptarla? o bien haces como los necios que reniegan de ella, para aparentar constantemente una imagen ganadora constante ¿quién se cree esto? Es mentira, es así de simple. Si no la amas y aceptas, deberías hacerlo; porque es lo que te hace hombre: tanto tu fortaleza, como tu debilidad.

Centrar nuestro valor, en nuestro capital humano, en nuestra desnudez, instinto, pensamiento, sangre e ideas… no en lo que llevamos puesto ¿por qué? Porque es lo que realmente nos pertenece, porque es nuestro verdadero motor. Porque en el hipotético caso que todo se fuera  a la mierda, dime ¿con qué cuentas en realidad? Nada más y nada menos con lo que estás viendo en el espejo. Se puede ir el trabajo, puede venir mujeres, aunque también podrán irse, pasar años, amigos nuevos, otro trabajo, otros amigos, una pareja, un hijo… Todo lo que ganamos a los largo de la vida, de la misma forma puede irse. Es un ciclo, no es que me lo invente yo. Todo lo que se gana, puede perderse. ¿Qué nos queda entonces? Nada más y nada menos que lo que somos realmente.

NO TE PREGUNTO ¿QUÉ QUIERES SER? SINO ¿QUIÉN COÑO ERES YA?

Hay muchas cosas que se pueden caer por el camino, que se ganan, se pierden, se ponen o se quitan. Es posible que te veas “en construcción” y de hecho ¿quién está acabado ya de fábrica? Todos cambiamos un poco más cada día. Algunos dirán que mejoran, otros que van a peor… Recuerdo que mi primera ex, me decía –Miguel, estás involucionando- o sea, que iba hacia tras como los cangrejos según su versión. Bueno, yo lo que hacía en realidad, era salir más y viajar más… eso me lo decía porque yo ya había terminado la carrera y estaba trabajando. Tenía tiempo y dinero, y quería ver mundo. Nada más. De hecho, estaba “en construcción”, pero creo que a día de hoy lo estoy también. Simplemente, no creo que me faltara nada ¿y ahora? Pues desear, puedo desear muchas cosas; pero mi capital humano sigo siendo yo, por más extras que me añada. Y eso, querido amigo, no se vende en las tiendas. Tú eres tu propia marca.

No se trata del querer ser, aunque por admiración y respeto, a mis buenos amigos les diga aquello de –De mayor quiero ser como tú- Aún así, y viendo todas las piedras y perrerías varias, que nos vamos encontrando por el camino, al menos yo, no me cambio por nadie. Ni si quiera por alguien que follara más o que ganara más dinero, te lo digo en serio ¿por qué? Pues porque yo dejaría de ser yo, y no estoy dispuesto a renunciar a ello. Mis apéndices, ya los llevo puestos y colgando, y no creo necesitar más que eso, mi mente que es mía y mi palabra para cumplir, primero conmigo, y después con el mundo. Algo así debía sentir Tony Montana, aunque no sea demasiado buen ejemplo. ¿Tienes huevos para ser lo que realmente eres? Eso no te lo puedo decir yo.


Si de verdad estás interesado en ese algo más, que nadie se atreve a publicar por miedo a que le cierren la editorial, nuestras publicaciones desde la primera hasta la última, se meten por completo en todo aquello que te quita el sueño sin pelos en la lengua y al detalle. Somos completamente independientes y no nos vamos a callar, vamos a seguir trabajando para contarte lo que quieres saber  y no conviene que sepas ¿Sabes una cosa? Se puede… ¡claro que se puede!

¿QUIERES SER EL HOMBRE DEL FUTURO?

 De nada sirve que te sepas de memoria, todas nuestras arengas, conceptos, ideas, propuestas y demás líneas que te presentamos aquí, para que ejercites tu criterio y tomes opciones… si nada más terminarte este artículo, vuelves a lo mismo de siempre. La verdad es que muchas veces siento que contigo trabajo para nada, te lo digo completamente en serio. Creo  que ya está todo dicho, pero lo que te hacen falta son cojones, y eso ya no te lo podemos dar nosotros. No hay que saber tanto, ni te digo que te lo creas todo. No nos creemos en posesión de la verdad absoluta, pero sí sabemos que nuestras líneas de pensamiento y actuación, apuntan en la buena dirección ¿Sabes por qué estamos seguros de ello? Porque nuestras ideas y nuestra actitud, apuntan en favor de tus intereses como hombre, y nacen en tus raíces. Es así de simple. Se desmarcan de toda la basura ideológica políticamente correcta, en referencia a lo que podríamos llamar el hombre del futuro.

¿A qué me refiero con hombre del futuro? Te hablo de todos los modelos y argumentos, que pretenden convertirte en un muñeco ken, en un guaperas plastificado sin pene, en un virgen de cuarenta años… en Justin Bieber y asemejados inocentes, que creen que tienen que entender y empatizar con la mujer, para poder estar, vivir, convivir, acostarse y disfrutar con y de ella. No te equivoques, porque no tienes ni que entenderlas, ni ser su amigo; solamente tienes que saber qué es lo que te pueden dar y lo que no, si lo que realmente quieres es estar con una mujer como un hombre, y no como una comparsa. Dentro de poco, hasta el puesto de amigo gay de las chicas, va a estar solicitado como alternativa, ante la desesperación de muchos por arrimarse a una tía. Esto te lo digo porque me doy cuenta, que tus preguntas siempre van encaminadas a hacer todo lo que sea por agradar a una mujer, pero no a ti mismo. No es que esté mal, porque si quieres convertirte en un perro faldero sin derecho a roce, es tu opción.

Pero si lo haces, entonces después no me vuelvas a preguntar ¿qué tengo que hacer? Ya te lo he dicho mil veces, mira por ti y por tus intereses. Si tu único interés, es entonces la promesa del sexo, seguirás siendo un esclavo de tus relaciones con las mujeres, a las que por cierto  nunca te follarás así. Bueno, no lo reduzcamos todo al sexo, OK. Otros eligen el matrimonio como seguro de vida, y por ello, tragan carros y carretas. Y lo hacen, para que no se les tambalee el mundo que han elegido vivir. No hay más que ver, como se ponen muchos maridos o parejas, cuando su mujer, o su novia, les sube el precio de la convivencia, y les amenazan con el abandono o con dejarlos “si las cosas no cambian a mejor”. Eso solamente lo hace una mujer, cuando sabe que va a salir ganando, mejor para ella. Me refiero a ¿es que estaba mal antes? ¿entonces por qué lo eligió como pareja? ¿es que no le conocía? ¿es que era tonta?

Mira, lo dudo, porque no he conocido en la vida  a una mujer tonta. Te lo digo completamente en serio. Conmigo querido amigo, no te tienes que justificar ¿OK? pero por favor, no quieras maquillar ni justificar tu debilidad, necesidad y carencias, justificando sus necesidades ¿te has planteado alguna vez justificar las tuyas?  Si, justificarlas en pareja ¡qué coño! Son tus necesidades, no son negociables y punto. Si ella no las cubre ¿por qué sigues con ella? ¿por miedo a quedarte solo? ¿crees que así se puede estar en pareja tío? O si no estás con ella ¿por qué aceptas sus condiciones sin poner las tuyas propias sobre la mesa? Eres capaz de mostrar tanta empatía con ella, hombre del futuro que…

¿TE QUIERES CONVERTIR EN UNA COPIA?
 ¿No te das cuenta, que si “no te tienen que comprar”, si no le pones un precio a tu esperma, a tu compañía, a la seguridad que aportas, ella tendrá siempre la sensación de coste cero en cuanto a ti, y jamás valorara un solo gesto o acción que venga de tu parte? Así tan fácil es engancharse a un tío, como dejarlo ¿qué le ha costado a ella? Nada. Fuiste tú el primero en negarte ese valor, regalándote a coste cero. Ese es el problema del hombre de hoy: no es capaz de traducir sus necesidades y luchar por conseguirlas, porque tiene miedo a quedarse solo, descolgado, a no encajar, a quedarse “impar”. ¿De dónde viene este miedo? Del avance de la mujer, así de simple. Yo no me meto con el avance de la mujer, me meto con el hombre, que es capaz de renunciar a sí mismo, en función de unas necesidades que no son las suyas propias. ¿Y sabes por qué me meto tanto con él y por qué lo persigo? Porque nos jode a todos los demás y devalúa a nuestro género. Regalarse, debería estar penado.

Lo único que te pido, es que seas inteligente y aprendas a pensar en el largo plazo. Que cuando digas que sí, sea que sí; y cuando digas que no, sea que no ¿tan difícil es? Lo he visto mil veces, el hombre que se regala y que lo acepta todo sin chistar, cuando se queda solo… porque le acaban dejando por otro mejor, se queda no solamente solo; si no sin herramientas con las que volver al mercado. Me refiero a que como siempre ha dicho “sí a todo” y le ha funcionado para contratar un matrimonio, después se piensa que con las demás es igual. Y entonces vemos a pagadores compulsivos y proveedores al 100% cuarentones y divorciados, que están dispuestos a cualquier cosa, para que una mujer les haga de nuevo tener la cama caliente. Estos hombres, post-divorcio, se convierten en puretas de luxe a lo Mauricio Colmenero, y pagan, pagan y pagan de mil formas a coste cero para ellas, con tal de volver a meterla en caliente. No hay peor destino para un hombre que éste, apoyado en una barra y pidiendo gin-tonics…


Si no quieres ser así, aguántate un poquito y piensa antes lo que vas hacer y cuanto te va a costar un sí, que no un no. Un hombre inteligente, no es aquel que sabe cubrir las necesidades femeninas. Un hombre inteligente, es aquel que sabe cubrir sus propias necesidades. Si no tienes esto claro, y si no sabes decir sí y no cuando corresponde, es probable que te entre miedo, y ese miedo te haga decir siempre que sí, para no perder lo que puedas haber creído ganar. Nos quieren vender a un hombre moderno, supuestamente inteligente porque sabe reaccionar antes las necesidades femeninas: una mujer con pene y cuenta bancaria de luxe, un eterno Justin Bieber asexuado y pagador conformista de treinta y tantos. Y si no sigues ese patrón, entonces “no eres inteligente” según este tipo de marketing. Pero dime ¿acaso no es más inteligente un hombre que sabe antes que cualquier cosa hacerlo todo por si mismo y cubrir sus propias necesidades? Por favor, no es tan difícil, piensa un poco y deja de agarrarte la polla por un momento para responder.

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CARRIE 2.0. LA EVOLUCIÓN DE LA PRINCESA DEL CUENTO

¿Te acuerdas de la princesa del cuento? No hay nada como comprobar que los clásicos nunca fallan. Mucho más que eso, se adaptan a los nuevos tiempos, se actualizan y superan siempre con creces a las primeras versiones. Antes ellas querían ser princesas, era lo que sus madres las metían en la cabeza con la esperanza de que se lo creyeran y buscaran a un príncipe, empresario, médico o dentista. Pues bien, la monarquía está en declive, los empresarios en crisis debiendo dinero, los médicos trabajando de camareros y los dentistas… no sé qué decirte de los dentistas, la verdad es que nunca me cayeron bien. Bueno, este tipo de mujer quería que un príncipe la sacara de la torre, donde estaba encerrada custodiada por un dragón, ser felices y comer perdices. Después de la “época del destape”, ya no querían ser princesas, querían dejarse crecer pelo en el sobaco, que les hicieran sexo oral sin penetración y competir con el hombre en todo, menos en el tamaño del pene. Querían levantar el puño, cortarse el pelo, ser muy rebeldes para todo, y se supone que al menos sobre el papel, tomar la iniciativa. Bueno, incluso siendo así, a este tipo de mujer, se la podía querer; seguía siendo capaz de enamorarse, y por regla general, en cuanto se casaba, se le quitaba la tontería de encima a modo de acné juvenil. Pasadas ya tres décadas, estos especímenes femeninos han evolucionado, se han fusionado y generado la Carrie 2.0.

Joder, cualquiera que me lea ¿Qué se va a pensar? El problema que tanto ellas como nosotros tenemos a día de hoy, es un exceso de información y muy poca experiencia real y muy poco conocimiento verdadero del sexo opuesto. No en cuanto al sexo en sí, eso se puede conseguir fácil. Pese a quien pese, seguimos encajando por el mismo sitio. Eso es algo que siempre será así. ¿A qué me refiero entonces? Pues al tipo de información que recibimos: contradictoria con nuestras verdaderas necesidades, gracias a una mezcla entre moral católica permanente, insertada en un código ético general, y a una corriente feminista, que está institucionalizada en la política y en los medios de comunicación. Con esta mezcla y semejante cacao, lo raro es que no acabemos todos tarados y bien enchufados a Matrix, pero de eso… ya hemos hablado muchas veces aquí.

La verdadera diferencia, es que a ellas el mensaje recibido, les ha cambiado mucho más durante todo este tiempo, que el mensaje que nos llega a nosotros. Siendo claro: a nosotros no nos han cambiado tanto el coco, porque solamente somos manipulables por una parte y esta parte, pues no ocupa mucho espacio en nuestro disco duro. En efecto, es la que estás pensando, hablo de sexo ¡como no! ¿Pero qué pasa con ellas? A ellas, las han manipulado con todo lo demás, y el hecho de especular con el sexo, ha seguido siendo una constante. No es que el sexo haya dejado de ser pieza básica o llave en las relaciones de pareja, a cierto modo de moneda de cambio; es que aparte de eso, ahora la mente femenina está influida y manipulada por mil variables más, entre los que destaca el culto y adoración a todo lo femenino ¡porque sí! o por que yo lo valgo, y la ausencia y negación de todo lo masculino. Te diría que más por ideología, es por puro marketing al ego estético y familiar. Hipoteca, es una palabra femenina…



 Exacto, su madre y la nuestra también ¡Tú lo has dicho! Pero a ella en casa, el marketing familiar dictado por su madre, le cuenta algo aproximado al príncipe, a la Barbie y a Disney. ¿Recuerdas a la madre de Carrie? Menudo espécimen, no me extraña que la chica, estuviera frita por largarse. ¿Y qué pasa cuando se sale de casa? Pues fuera de casa, el marketing callejero les cuenta follarse a este, al otro, y al de más allá… libertad, libertad, sin ira libertad. Mucha libertad, sí… para follar y poco más. Ser moderna fuera de la vivienda parental, es follar más que tu madre. Por otro lado, el marketing que ven y oyen constantemente en los medios de comunicación es individualista, feminista y excluyente. Mientras que a nosotros hombres, toda la vida  y en todas las generaciones ancestrales, nos han dicho y dictado prácticamente lo mismo desde el origen de los tiempos: nace, crece, curra, folla, reprodúcete, paga y muere. Para que lo entiendas, tenemos el ejemplo del divorcio ¿para quién te crees que se inventó? Para el hombre desde luego que no, porque dime ¿qué hombre sale beneficiado de un divorcio?


¡NO PUEDE SER!


Pues claro que puede ser Carrie, es lo de siempre. No te preocupes mujer, no te asustes, que eso le pasa a todo el mundo, es natural como la vida misma. Es simple de entender: a ellas les han actualizado el disco duro hacia la extinción de la especie, el individualismo y el consumo y van por la versión 21de esta actualización… y a nosotros, nos han cambiado el disco duro por uno de mayor capacidad, pero la programación sigue siendo la misma, la del neandertal. O sea, la que garantiza la supervivencia de la especie. En todo caso, por adaptación al medio, quizás más al individualismo. Si juntamos a este hombre y a esta mujer ¿qué tenemos? Pues a un pollafuera individualista, y a una Carrie 2.0, que tiene su perfil de Facebook poblado con fotos de mascotas con lazos, flores, mensajes de autoafirmación, dedicatorias de pura amistad, varios arcoíris, velas, tartas, unicornios y fotos propias de auto-homenaje del estilo qué buena estoy, qué tipo tengo. ¿A dónde nos lleva esto? No sé tú, pero yo voy a seguir haciendo méritos, para que me metan en la última reserva natural de los neandertales. No me veo compartiendo fotos de mascotas con tipas que ni si quiera conozco, ni diciendo “Me gusta” a panfletos de autoafirmación feministas.

Si de verdad estás interesado en ese algo más, que nadie se atreve a publicar por miedo a que le cierren la editorial, nuestras publicaciones desde la primera hasta la última, se meten por completo en todo aquello que te quita el sueño sin pelos en la lengua y al detalle. Somos completamente independientes y nonos vamos a callar, vamos a seguir trabajando para contarte lo que quieressaber  y no conviene que sepas ¿Sabes una cosa? Se puede… ¡claro que se puede!

SEÑOR LOBO, TENEMOS UN PROBLEMA

 
¿Alguien en la sala con el lío que se ha montado tiene cojones para decir aquello de Tranquilos, yo me encargo? Me parece a mí que no, con esta cara que se os ha quedado a todos de gilipollas, lo único que cercioro, es que la habéis cagado y ahora nadie tiene lo que hay que tener para tomar las riendas de la situación. No os preocupéis, que ya lo hago yo. Soy el Sr. Lobo, soluciono problemas. Aunque si estás metido en un buen lío y estoy en tu casa con las manos en faena, mientras me pongas un buen café y te calles cuando yo hable, podrás llamarme Wiston. Haz siempre lo que yo te diga, ya que no tienes huevos para solucionar el marrón, cállate la boca y no te quejes cuando te de una orden directa. Si cometes el error de discutir conmigo, estarás cometiendo el error de hacerme perder el tiempo a mí y a los demás. Si ya metiste la pata una vez, no repitas la jugada. Cállate para poder salir de esta, si estoy aquí es por algo. Es porque tú me has llamado antes.

Está de moda esperar que venga otro a que te solucione el marrón. Seguro que si te pregunto, tú me responderás que siempre te responsabilizas de todo lo tuyo. Estoy seguro que además te lo crees, que los que pecan de cobardes, cagados e irresponsables son siempre los demás. ¿Por qué digo que está de moda?  En un mundo en el que el listo es el que se va de rositas impunemente después de haber dejado un marrón, y el tonto, o los tontos somos los que nos quedamos arreando y tirando del carro, siempre es más fácil apuntar y mirar hacia otro lado. Estoy completamente seguro que sabes de lo que te estoy hablando.

Al final ¿qué pasa? se tarda más tiempo en buscar a los culpables, para estar bien seguro que a ti no te caiga la mierda que en solucionar el problema. La casa sin barrer, como se diría vulgarmente. Eso sí, que quede claro, que no has sido tú, que ha sido otro. No hay huevos para ser el Sr. Lobo y poner las cosas en su sitio, eso es lo que pasa. ¿Qué es lo que hace Winston Wolf cuando le llaman para solucionar un problema? No se para en señalar con el dedo: recoge la información, piensa, analiza y actúa. Asume el mando, de forma que cada uno sepa lo que tiene que hacer, antes que quedarse bloqueado y acojonado en un rincón diciendo –Yo no he sido, ha sido el otro- mientras el muerto cada vez huele peor.

Es sencillo, somos irresponsables, borregos e indecisos… así nos han criado, a  excepción de puntuales y singulares casos. Y no me vengas con que eso de que eres muy alfa, pedazo de capullo. Que a la mínima que puedes escurres el bulto. Si no el mundo no estaría como está, que no todos somos políticos y banqueros a los que culpar ¿Y tú qué? El mundo de hoy necesita hombres como el Sr. Lobo, que saben tomar las riendas de una situación difícil, trabajar en equipo y pensar ante todo en solucionar los problemas que se nos presentan en el momento. Hombres capaces de hacer que los demás colaboren y que se metan en faena, porque son ellos los primeros que se meten en faena y dan ejemplo. Pero bueno, no creas que está todo hecho...

NO EMPECEMOS A CHUPARNOS LAS POLLAS

… Porque para despejar un marrón hay que mancharse, implicarse y actuar rápido. No todos tienen que coordinar, no todos han de ser capitanes, ni soldados… Todos hacemos falta, desde el primero hasta el último. Todos somos útiles y actores principales, mientras sepamos y cumplamos con la tarea que se nos ha encomendado. Primero hay que poner una solución, y cuando ya estemos todos más tranquilos y con la cabeza fría, vamos a por el hijoputa que nos ha jodido. Igual piensa que se va a salvar, que se irá de rositas y que se nos va  a olvidar que nos ha metido en la mierda. Tiene los días contados ¿Sabes por qué no se nos va a olvidar? Porque hemos sido nosotros quienes hemos tenido que pringar, limpiando el escenario que nos han dejado, y eso… No se olvida. ¿Sabes de qué te hablo? Estoy convencido que sí; pero vayamos por partes: Vamos a limpiar esto primero.

Si de verdad estás interesado en ese algo más, que nadie se atreve a publicar por miedo a que le cierren la editorial, nuestras publicaciones desde la primera hasta la última, se meten por completo en todo aquello que te quita el sueño sin pelos en la lengua y al detalle. Somos completamente independientes y no nos vamos a callar, vamos a seguir trabajando para contarte lo que quieres saber  y no conviene que sepas ¿Sabes una cosa? Se puede… ¡claro que se puede!

AUNQUE TE PUEDAN PARTIR LA CARA, por EL DUQUE

 Te has estado preparando meses para la carrera, has entrenado durísimo, has hecho series, rodajes, kilómetros y kilómetros para llegar a punto y perfecto a ese día tan señalado… a esa hora y ¿qué pasa? Rompe a llover. Si, se pone a llover. Pero no una lluvia casual, ni un chirimiri puntual, no… Una lluvia de diluvio que no cae desde los tiempos de Noé. Parece que el cielo se ha abierto para siempre, sopla un viento huracanado a 100kh, y hace un frío que pela. Ni el capitán Pescanova se atrevería a echar las redes en esa situación. ¿Algo más? Pues sí: te has levantado con un dolor en la pierna que sabes con certeza, que te va a dar problemas. Te están jodiendo. En ese momento piensas ¿abandono? ¿merece la pena? Parece un buen momento para abandonar. Te paras en la salida, haces un breve saludo, y te vas lamentando tu suerte. A fin de cuentas, con ese clima y tu pierna, jamás ibas a lograr hacer una buena marca y  lo sabes, ni lograr los honores, las palmas y el reconocimiento de los demás. Pero por dentro llevas una música diferente, que contra toda lógica te está jodiendo por dentro.

¿Nadie te juzga por abandonar? Pero debes saber que tras cada carrera hay algo que aprender. Esta carrera, no iba a ser tu carrera perfecta, tras ella no iba  a haber gloria, ni tan siquiera ibas a disfrutar. Lo más probable es que toda la carrera hubiera sido un intenso sufrimiento, una inagotable cadena de penurias que iban a poner seriamente a prueba tu capacidad de sufrimiento, tu fortaleza mental y también física, pero lo que es innegable es que hubieras aprendido mucho de la experiencia. Lo que no te mata te hace más fuerte, te endurece, te hace madurar, te hace un mejor yo que puede disfrutar más de las “carreras con todo a favor” y sobre llevar otras carreras cuesta arriba…

Como habrás intuido, no solo te hablo de correr, si no que te hablo de la propia vida. Muchas veces el viento sopla a favor, todo va rodado, las cosas son fáciles y te sientes pletórico; pero otra vez todo se hace duro y cuesta arriba y las cosas no salen sencillamente como esperas. Es en momentos como esos en los que has de decidir si continuar corriendo, sin enfrentarte a esa carrera aun sabiendo que será dura y que lo vas a pasar mal o quedarte resguardado en tu zona de seguridad, relamiéndote las heridas, lamentándote por la oportunidad perdida y tal vez llorando. Te diré una cosa:

HAY VECES QUE UN HOMBRE TIENE QUE HACER LO QUE TIENE QUE HACER
 …y ha de hacerlo aunque le partan la cara. Tiene que ponerse las zapatillas y pasar el calvario de correr 42 kilómetros baja la intensa lluvia y el frío invernal, o tiene que mantenerse con entereza ante un palo de la vida, o dar la cara y decir “si, yo he sido, he sido yo el que ha metido la pata, no ese otro, yo…” o mirar a los ojos a esa persona y decirle lo que siente, o decir esa verdad que tanto escuece…y debe hacer esto sin esperar gloria ni honores. Debe hacerlo para ser quién es. Para se fiel a la persona más importante del mundo, él mismo.

Hay, básicamente dos tipos de personas las que dan el paso al frente y los que se quedan medrando, calculando y esperando su “día de gloria”. El que da el paso enfrente cometerá errores, tendrá buenas carreras y malas carreras; de todas aprenderá muchísimo, pero disfrutará sobre todo del proceso y por la noche, llegará exhausto a casa y dormirá a pierna suelta. Una amiga me dijo hace tiempo que a un hombre hoy en día, con tanta crisis, tanta falta de identidad, tanta duda, tanto hijputismo, tanto mercadeo emocional, tanta mujer “divina”· y exigente que pide y pide  y nunca da desde su pedestal dorado del “porque tu lo vales”, con tanto feminismo mal entendido, solo le queda algo… ser hombre, ser valiente, echarle cojones.

ÉL HA DECIDIDO AFRONTARLO

Volviendo a nuestra carrera  y a nuestros protagonistas te diré que el que corrió la carrera acabo exhausto, jodido de las piernas, congelado por el frío, pero , tras una buena ducha y una siesta reparadora, ya solo se acordaba de las anécdotas, de aquel espectador, de aquel otro… incluso se echó unas risas con su compañeros de fatiga. Al que corrió la carrera le quedo el aprendizaje, la fortaleza adquirida y tan solo el  recuerdo de los buenos momentos.

El que no corrió se siguió sintiendo mal meses después, por no haber tenido valor, por no haber dado el paso, por no haber corrido y luchado. Al final, el que no corrió fue el verdadero derrotado de esta historia. Y te diré más cuando al que corrió le llego otro día, un año después, la gran carrera, con sol brillante y viento a favor, las piernas le hicieron volar y llegó la gloria y el aplauso. El que no corrió nunca estuvo realmente preparado para vivir “su gran carrera”, pero lo que es  peor, nunca entenderá del todo que la gloria no esta en el aplauso, ni en el subidón de ego por hacer algo genial, si no que el éxito es correr siempre, pase lo que pase, siendo fiel a su naturaleza, asumiendo las consecuencias, siendo honesto con sus principios, asumiendo cuestas abajo y cuestas arriba.

Si de verdad estás interesado en ese algo más, que nadie se atreve a publicar por miedo a que le cierren la editorial, nuestras publicaciones desde la primera hasta la última, se meten por completo en todo aquello que te quita el sueño sin pelos en la lengua y al detalle. Somos completamente independientes y no nos vamos a callar, vamos a seguir trabajando para contarte lo que quieres saber  y no conviene que sepas ¿Sabes una cosa? Se puede… ¡claro que se puede!

FREUD, LA EXTINCIÓN Y EL ÚLTIMO DE LOS NEANDERTALES

 El otro día me fui de cañas con Sigmund Freud y me confirmó algo que sospechaba desde hacía tiempo –En efecto querido amigo, los Modern Talking… fueron los primeros en caer- ¡Lo sabía! Pero como se pusieron de moda, nadie se daba cuenta que aquello, era el principio del fin. Mi amigo Sigmund en su tiempo, planteó una teoría sobre la naturaleza humana: decía haber descubierto fuerzas sexuales primitivas escondidas en la mente de todos los seres humanos, fuerzas que si no son controladas, llevarían a la sociedad moderna tal y como la conocemos, al caos y la destrucción. Aunque le admiro y le cito mucho porque he aprendido mucho de él, estoy soberanamente cabreado con Freud por no haberle parado los pies a su sobrino. ¿Sabes por qué? Porque desde su exploración de la mente humana, diseccionando estos impulsos animales, un sobrino suyo llamado Edward Bernays engendró la primera teoría de manipulación de masas, para tratar de hacer sostenible este invento llamado sociedad.

En efecto, animales somos. Esa es nuestra verdadera naturaleza, y sabes que en recordarte nuestra verdadera base, me va la vida. Pero para poder vivir en sociedad, tenemos que estar domesticados y adiestrados, para que no nos gobiernen los impulsos que corren de forma natural por nuestra sangre. Naturaleza humana y evolución social, no van cogidas de la mano ¿eras consciente de esto? A mí esto me jode, aunque sea el patrón común ¿Qué le vas  a pedir a un neandertal como yo? No esperes mucho más de mi, solamente una verdad incómoda. Además, otra cosa en la que no comulgo con Freud, es que pinta estos impulsos sexuales, como algo oculto; cuando en realidad estos impulsos son los que hacen que el invento marche, nos hacen seres humanos y deberíamos construir sobre ellos en lugar de negarlos en público ¿negarlos por qué? ¿de dónde hemos salido todos? Pues entonces hombre, pues entonces… ¿para qué taparlos, prohibirlos y regularlos hasta el extremo? Siempre podrás tacharme de fósil, porque tú…

¡ERES UN HOMBRE MODERNO!
 Pues tanta regulación, porque no interesa que seas libre de conocer toda tu humanidad, ni mucho menos ejercerla. El tema, es que para que consumamos y paguemos los sueldos de los de muy arriba, tenemos que estar bien controladitos ¿Sabes cómo se consigue este control de masas? Sencillo: satisfaciendo de modo controlado nuestras necesidades básicas animales e instintivas: comer, beber, entretenimiento, hogar y reproducción. Teniendo estas casillas mínimamente cubiertas con productos auténticos, o con sucedáneos, mientras haya para todos, el pueblo no se levantará en armas y seguirá pagando sus facturas. Haciendo que en cada uno de los productos que consumimos, haya una pequeña dosis de marketing que le diga a la base de tu cerebro, que lo que comes es más que lo que comes.

La cuestión es, que para que todo el mundo quepa, hay que hacer renuncias para que esto no sea una jungla de depredadores y presas. Una jungla en la que solamente se coma, se mate y se folle dicho de mala manera, pero ¿es que acaso esto no es una jungla ya? ¿No hacemos exactamente lo mismo pero con otro formato? Lo único que te pido, es que seas consciente de esto: mientras estás distraído persiguiendo migajas y comprando lo que te dicen, hay otros que son los que te lo venden ¿qué te venden? Una figura masculina castrada y manejable, absolutamente falsa y totalmente contradictoria con tu verdadera esencia, sangre, impulso y deseos. Un patrón que te puede llegar a convertir en un sucedáneo de hombre…

¿QUIERES ESTO PARA TI?

Lo dudo mucho. Por cierto ¿sabes qué es un taxón lázaro? No pienses mal. No  es que sea un concepto que haya bautizado yo por apellidarme así ¡dios me libre! Este fenómeno se da, cuando una especie que parecía estar extinguida, reaparece de pronto, tras un período de aparente ausencia. En el caso de especies que se reproducen sexualmente, o sea… como la nuestra, por mucho vidrio y laboratorio que haya, la extinción es generalmente inevitable, cuando solamente queda un individuo de la especie, o únicamente algunos individuos del mismo sexo, a los que ya no les queda “ningún sexo opuesto” con el que aparearse ¿te suena esto de algo? Dicen que el neandertal se extinguió, pero quizás, en lo más profundo de ti, sabes que eres un verdadero neandertal, por mucha mierda que te quieran vender con los cereales del desayuno. Y por más que el marketing y la política actual, te quieran convertir en una versión actualizada de los Modern Talking.

Nunca olvides esto hombre progre y moderno: tu novia un día vendrá al zoo y visitará la jaula del último neandertal. Se acercará a admirar de cerca a este espécimen enjaulado, para echarle cacahuetes, fotos, o de paso… una Voll Damn, y dirá aquello de -¡Qué mono!- No por lo guapo, si no por lo literalmente animal. Una especie en peligro de ¿extinción? Lo dudo mucho, quizás solo en las noticias. Cuando me lleven a diseccionar al museo de ciencias naturales, en mi testamento pediré, que me pongan con el dedo corazón bien levantado mirando al público ¡Que os den! Entonces entenderás, viendo la sonrisa del último de los neandertales que probablemente, tu novia, me echó algo más que fotos y que habrá neandertalitos míos sueltos por ahí, heredando el mundo. Pero no te preocupes, no es algo que dependa de ti. Tú no te puedes quedar embarazado, pero ella sí.

Si de verdad estás interesado en ese algo más, que nadie se atreve a publicar por miedo a que le cierren la editorial, nuestras publicaciones desde la primera hasta la última, se meten por completo en todo aquello que te quita el sueño sin pelos en la lengua y al detalle. Somos completamente independientes y no nos vamos a callar, vamos a seguir trabajando para contarte lo que quieres saber  y no conviene que sepas ¿Sabes una cosa? Se puede… ¡claro que se puede!

HOMBRES Y MUJERES OBJETO: EL FALSO MISTERIO DEL SEXO

 No te voy a desvelar ningún misterio como de costumbre, solamente te voy a revelar de la forma más simplificada posible, el misterio y única razón del sentido de las relaciones hombre-mujer. ¿Y sabes qué? No creo que me vayan a dar el premio Nobel por decírtelo, aunque esta explicación tenga la misma relevancia, que la decodificación del genoma humano. No creo que por su sencillez, alguien importante con gafas, bata blanca y afincado en un búnker militar, diga aquello de ¡Eureka! después de haber leído el presente texto. Y es que, aunque mi madre crea firmemente que algún día me lo darán ¿qué le voy a decir? Es mi madre y  tiene esa ilusión, el premio Nobel lo dan por otras cosas. Pues el tema, va por el lado de considerar al otro sexo como un mero objeto…

Así como suena. Así de insultante y así de miserable a ojos católicos puede llegar a ser la naturaleza; pero si venimos fabricados de serie de esta forma ¡por algo será! Y si al final, para que la especie continúe, hay que reducirlo todo a un XX + XY, pues igual nos estamos complicando demasiado, tratando de dignificar por egoísmo, miedo y vanidad puras la especie humana. Cuando precisamente, animalitos somos… y a las pruebas me remito. No digo que todo se reduzca al sexo, pero negar que todo sale de él, es una absoluta hipocresía planetaria.

Después de hacerme la pregunta: A ver… reduciéndolo todo a la mínima y necesaria expresión ¿qué es lo que en último extremo un sexo, necesita del otro sexo? La respuesta me pareció escalofriante, pero no por ello menos verdadera. ¿Qué es lo que obviando el formato y para que la especie humana continúe, hombres y mujeres le pedimos en última instancia al sexo opuesto? Joder, vaya imagen que me vino a la mente; pero reduciéndolo todo, lo que salió fue esto:

ELLAS NOS PIDEN ESTO A NOSOTROS
 Ni qué decir tiene, que “la forma natural de inseminar a una mujer” es la mejor de todas; pero poniéndome en plan moderno y aceptando los avances de la ciencia en cuestiones de reproducción, en última instancia lo que ella necesita para quedarse embarazada, está dentro de ese frasco. Esperma, ese es nuestro valor. Toda la parafernalia, el cuento, la historia, el cortejo, la familia, los hijos, el romanticismo, las flores, las cenas, las dudas de pareja, las peleas, las infidelidades, los desengaños y sobre todo, los buenos momentos, se reducen a que un tipo como tú y como yo, una día realizó una transferencia de esperma. Sin este paso, ni tú, ni yo, ni ella, ni la madre que la parió, estaríamos aquí y ahora hablando.

Y aquí todas: la guapa y la fea, la alta y la baja, la gorda y la delgada, la joven y la vieja, la buena y la mala, la rica y la pobre, la de derechas y la feminista lesbiana de extrema izquierda, se ponen de acuerdo. Cada una de ellas, precisa del contenido de este frasco, pese a quien pese, para quedar encintas. El cómo el esperma llega a fecundar el óvulo, es cuestión de elegir un procedimiento; pero todas y cada una de ellas, tienen que “pasar por ventanilla”, para que un donante les haga una visita, directa o artificialmente. ¿Y sabiendo esto hay hombres que lo regalan? Yo la verdad, me plantearía muy seriamente el ponerle precio.

NOSOTROS LES PEDIMOS ESTO A ELLAS

¿Hace falta que lo diga? ¿en serio? ¿tengo que describirlo? No creo que haga falta a estas alturas darle vueltas a lo mismo de siempre. Solamente diré que una cosa lleva  a la otra, y que si el sexo le quita tanto tiempo material a otras tareas, es por ser un requisito de obligado cumplimiento para cualquier hombre, en cualquier relación con una mujer. Por cierto señora… sí la del fondo, la que se escandaliza y se echa las manos a la cabeza, usted también está aquí presente gracias a un momento de compatibilidad de necesidades, en la que un hombre y una mujer, en un determinado momento, se pusieron de acuerdo.

Y digo yo, viendo cómo está el mundo, con lo avanzada y apocalíptica a la par, que resulta esta sociedad, en la que parece que ser fiel al instinto, es pecado, o privilegio; y más motivo de desacuerdo, que de reconocimiento y unión entre hombres y mujeres ¿por qué narices no nos vamos todos al lado simple de la balanza? El grado de gilipollez en aire, a día de hoy, es más espeso que una niebla londinense y se puede cortar con cuchillo. Como reza el lema de un conocido partido político: fijémonos en lo que nos une, y no en los que nos separa. Al final, hombres y mujeres, por muy objeto que nos veamos, vamos a tener que estar de acuerdo en algo ¿has visto qué fácil?

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TENEMOS QUE HABLAR-parte III: EL DESENLACE

ÉL: Alucino contigo.
ELLA: La que alucina hoy contigo soy yo, porque sabes que te adoro y me muero por verte y estar contigo y que he tenido un día de perros y perras, que en lo único que pensaba era en este rato contigo y no entiendo nada de esta conversación. Llego loca, sudando, muerta de cansancio, pero con unas ganas locas de verte y muy emocionada y no bajas del burro, porque no te doy más explicaciones, ni me arrastro por el suelo, ni te suplico perdón porque no te he cogido el móvil. Dices que tú alucinas... ¿tú?
ÉL: Sí y lo sabes. Si no fuera así… bueno, eso. Si no fuera así, todo me daría más igual, pero no es el caso. Sabes que llevo tiempo sin ilusionarme por nada, y si me meto, me meto de verdad.
ELLA: Ya y ahora te sale meterte conmigo, pero de mala manera no de la buena... ¿o te sale meterte de la buena conmigo?
ÉL: Pues a lo mejor contigo sí que me sale.
ELLA: Jajajajajajaja ahora sí que alucino de verdad... jajajajaja... madre mía... el hombre de hierro hecho mantequilla...
ÉL: ¿Qué pasa? ¿Te hace gracia?
ELLA: Pues pasa que es curiosa la forma que tienes de expresar tus sentimientos hacia mí, en forma de reproche. Se te nota que estás frustrado y totalmente desconcertado y lo expresas así, dándome caña... pero sabes que yo te quiero vida aunque seas así de gili...
ÉL: Gili no… gilipollas, dilo con todas las letras. Es así como me siento ahora.
ELLA: Gilipollas no eres, pero hoy lo estás... MUY gilipollas, la verdad.
ÉL: Sí, tengo que reconocer que me he asustado; esa es la verdad. Y lo primero que me he preguntado cuando me has dicho –Tenemos que hablar- es ¿Qué he hecho mal?
ELLA: Mira, siento que me haya salido en ese tono, lo cierto es que tampoco le he dado importancia a cómo lo he dicho, pero desde luego no quería que sonara así. Después de la nochecita y del día de trabajo pues iba con la mala leche puesta y me ha salido como me ha salido, pero lo que tenía era ganas de verte y de olvidarme del mundo... Tampoco creo que sea para atacarme así después de todo...
ÉL: Desde luego, no soy el ombligo del mundo, no…
ELLA: Ni  tú ni nadie lo somos...
ÉL: Y bueno, a todo esto ¿Cómo has dejado al perro?
ELLA: Pues en casa del portero que lo está cuidando hasta que llegue yo, por si acaso le volvía a dar el jamacuco. Ahora cuando llegue me lo subo a casa.
ÉL: Si bueno… y tendrás que estar pendiente ¿estás muy cansada?
ELLA: He superado el umbral del agotamiento la verdad, y lo tuyo me ha dado la puntilla final ya no siento ni padezco.
ÉL: OK me callo. No has pegado ojo ¿quieres irte a casa a dormir?
ELLA: No es que quiera dormir es que NECESITO caer en coma profundo, desactivar mi cerebro y que el mundo desaparezca.
ÉL: Lo entiendo perfectamente
ELLA: Gracias, sólo quiero levitar hasta mi cama y morir, si me tomo otra cerveza a lo mejor lo consigo.
ÉL: Igual es mucho tute, pero si quieres…
ELLA: Lo que quiero es pestañear y aparecer mágicamente en mi habitación... ¿si quiero qué?
ÉL: Si quieres puedo hacerte la cena, así descansas. Yo me encargo.
ELLA: Buffffff..... Tampoco quiero que te pongas ahora a cocinar.
ÉL: No, no pasa nada
ELLA: ¿Podemos irnos?
ÉL: Claro que sí, levantamos el chiringuito de aquí, y mientras vas a casa a ver cómo está Rocky, me voy al Opencor de abajo y compro algo para hacerte la cena.
ELLA: ¿Y qué va a hacer el chef?
ÉL: Mucho quieres saber tú.
ELLA: hombre por si me tienta más que nada...
ÉL: ¿Te apetece?
ELLA: Me apetece, pero no me apetece que me estreses ni que te vuelvas a poner como antes... Y si prometes no aprovecharte de mi estado de baja guardia para ser malo...
ÉL: Claro que me voy a portar bien ¡jejejeje!
ELLA: Tu concepto de portarse bien difiere bastante del mío... Seguro que me sorprendes con alguna especialidad culinaria… mmmmm ¿qué será?
ÉL: ¿Cómo qué? Pues… no te he hecho todavía mi famoso y reconocido arroz negro.
ELLA: No me has hecho, todavía, muchas cosas...
ÉL: Puede ser…
ELLA: ¿Arroz negro?  no serás de esos madrileños que aprenden a hacer el arroz en el programa de cocina para solteros del Canal Cocina... o una de esas recetas de manual de “100 recetas para conquistarla por el estómago” y luego removéis el arroz mientras lo cocináis y sale pastoso. Porque lo último que necesito hoy es comerme un mal arroz... es decir... ahí sí que no tendría piedad contigo.
ÉL: Lo dudo mucho, porque en cuanto lo pruebes… con lo que tú eres, me vas a pedir matrimonio.
ELLA: Seguro que ese arroz se lo haces a todas las incautas que no saben ni freír un huevo y se dejan fascinar con tu carisma de gran chef.
ÉL: Solo lo hago en las ocasiones especiales.
ELLA: Ocasión especial...pues igual es hasta más especial de lo que tú piensas...
ÉL: ¿Igual me llevo una sorpresa?
ELLA: O dos...
ÉL: Muy segura te veo, para lo cansada que estás.
ELLA: Puedo perder el conocimiento, pero no la determinación. Hoy la sorpresa te la llevas puesta.
ÉL: Bueno… ya veremos quién sorprende a quién ¿nos vamos?
ELLA: Levitando...

Fin de la serie TENEMOS QUE HABLAR. Si te perdiste LA DISCUSIÓN

Si de verdad estás interesado en ese algo más, que nadie se atreve a publicar por miedo a que le cierren la editorial, nuestras publicaciones desde la primera hasta la última, se meten por completo en todo aquello que te quita el sueño sin pelos en la lengua y al detalle. Somos completamente independientes y no nos vamos a callar, vamos a seguir trabajando para contarte lo que quieres saber  y no conviene que sepas ¿Sabes una cosa? Se puede… ¡claro que se puede!

TENEMOS QUE HABLAR-parte II: LA DISCUSIÓN

ELLA: Si claro, ahora no te hagas el asustado ni la víctima, en serio hoy no cuela... de corbata dice...
ÉL: Pues sí, de corbata ¿Qué te crees? ¿Qué no tengo sangre en las venas o qué?
ELLA: Lo que me pregunto es si tienes algo en el cerebro...
ÉL: O sea, que me estoy rallando solo ¿eso es lo que me quieres decir?
ELLA: No, me estás rallando a mí.
ÉL: ¿Tú sabes qué cara se me ha quedado cuando me has dicho –Tenemos que hablar-? ¿A ti a qué te sonaría eso? Estaba en el trabajo y no he podido concentrarme en todo el día.
ELLA: Intento hacerme una idea, pero tampoco ha sido para tanto, si quisiera decirte algo te lo diría y punto, por eso te he dicho que tenía muchas ganas de verte nene y estar contigo y así tocarte y achucharte un poquito ¿sí?
ÉL: Pues yo no me río, a mí no me hace gracia. No sé qué es lo que te pasa por la cabeza.
ELLA: Pues tú, me pasas por la cabeza tú. Y ahora mismo, no es que me pases, es que me la martilleas, pero yo te sigo queriendo igual.
ÉL: Me siento como un imbécil ¿sabes? A mí esto no me ha pasado con ninguna tía. ¿Te pido algo, o vas a seguir riéndote en mi cara?
ELLA: Ya me lo pido yo, no sea cosa que ahora también me acuses de tratarte como un lacayo. Claro que no te ha pasado nunca con ninguna... práctica te falta la verdad, porque hijo… de verdad, tampoco es que sea algo tan dramático. Y no es que me ría de ti, es que estoy tratando de tomarme todo el chaparrón de la forma más ligera posible y que tú lo veas igual y te rías un poquito conmigo.
ÉL: Pues no, debe ser que no he estado con tantas… a lo mejor tenía que haber estado con más tías para tener más práctica ¿qué quieres que te diga?
ELLA: La práctica lleva a la excelencia, así que ya sabes: a practicar... ¡que falta te hace!
ÉL: Sí, será eso.
ELLA: Mi amor estás nervioso y ofuscado, eres como un leoncito enjaulado pero ¿qué pasa?
ÉL: Pues sí, lo estoy. No te voy a mentir.
ELLA: Por qué nos vamos a casa...
ÉL: Pues porque no.
ELLA: Me apetece estar tranquila contigo y que hablemos o que no hablemos pero estar a solas y tranquilos.
ÉL: A mí también me gustaría estar más tranquilo, pero es que no dejo entrar en mi vida a cualquiera; y si lo hago, es porque me creo de verdad que estamos juntos.
ELLA: Amor ya lo sé, te comprendo y a mí me pasa igual pero estoy aquí ¿vale?
ÉL: O se está o no se está.
ELLA: Buffff a mí el todo o nada ese, qué quieres que te diga... paso de extremos.
ÉL: Pues a mí no me da igual ojalá me lo diera… pero no es así.
ELLA: Pues a mí lo que no me da igual es el drama y esto ya me está cansando un poquito.
ÉL: Sí, ya sé que la cago, ya sé que no soy perfecto.
ELLA: Ya sé que no eres perfecto, pero me gustas y te adoro, bueno hoy no tanto, ¿es que acaso no te importa cómo me siento ni lo que me pasa?
ÉL: Pues claro que me importa ¿cómo no me va a importar? ¿Crees que si me diera igual me habría puesto cómo me he puesto?


ELLA: Hombre, pues si te importo, alucino bastante con la forma que tienes de expresarlo, porque si no fuera porque estoy zombie y por los suelos, hace rato que me habría pirado. Esa es la verdad, porque estás insoportable no… ¡lo siguiente!
ÉL: Yo con lo que alucino, es que parece que a veces todo para ti es súper-importante, y otras veces parece que te da todo igual… y mira, no lo entiendo.
ELLA: Lo que yo no entiendo ¡es cómo un hombre puede ser TANNNN neuras joder!
ÉL: No. Perdona, yo no soy un neuras, es que ya te he dicho que estas cosas no me pasan nunca.
ELLA: ¿Y conmigo si?
ÉL: Sí, contigo sí.
ELLA: ¿Y por qué me tenía que tocar a mí el único hombre que se come más la cabeza que diez tías juntas con la regla en la misma habitación?
ÉL: Pues porque sí.
ELLA: Vamos a tomarnos otra, a ver si el alcohol te anestesia la parte borde porque amor... estás que te sales, literalmente.
ÉL: No me apetece tomar otra.
ELLA: Pues no te la tomes, yo sí.
ÉL: Me apetece más irme.
ELLA: Pues vete amor, y ya hablaremos otro día.

Continúa en EL DESENLACE. Si te perdiste ¿QUÉ ESTÁ PASANDO AQUÍ?

Si de verdad estás interesado en ese algo más, que nadie se atreve a publicar por miedo a que le cierren la editorial, nuestras publicaciones desde la primera hasta la última, se meten por completo en todo aquello que te quita el sueño sin pelos en la lengua y al detalle. Somos completamente independientes y no nos vamos a callar, vamos a seguir trabajando para contarte lo que quieres saber  y no conviene que sepas ¿Sabes una cosa? Se puede… ¡claro que se puede!

TENEMOS QUE HABLAR-parte I: ¿QUÉ ESTÁ PASANDO AQUÍ?

Estás a punto de presenciar en riguroso directo una discusión del estilo “Cariño, tenemos que hablar”. ¿Te lo han dicho alguna vez? Ya sabes, cuando escuchas eso al otro lado del teléfono, seas quien seas y vengas de donde vengas, sabes a lo que te puedes enfrentar. ¿Qué le pasa por la cabeza a ella cuando estas palabras salen de su boca y te las ofrece con un tono que hace que te preocupes? ¿Cómo reacciona un tío cuando escucha esto sin saber el por qué? Cada uno y cada una tienen su versión, su vida, su pasado, su manera de entender las cosas y de expresarlas. Queremos que sepáis que nos lo hemos pasado muy bien construyendo esta historia, quizás demasiado frecuente hoy en día, haciendo el trato de quedarnos con lo bueno. Le hemos puesto mucho cariño y la hemos disfrutado. Queremos que dejes de creer en cuentos de hadas y tengas un buen ejemplo, de lo que les pasa a muchas parejas o proyectos de pareja hoy en día, que están ello y no saben muy bien a dónde van. Por cierto, ELLA es Dos GinTonics por favor, y ÉL ¿pues quién va a ser? El mismo de siempre, un servidor. ¿Qué pasará? ¿Se irá todo a la mierda? Vamos a ponernos al día con lo que les ha ocurrido a estos dos…

¿QUÉ ES LO QUE LE HA PASADO A ÉL?: Había quedado con ella a las 20:00H en el O’Reilly’s y estaba llegando veinte minutos tarde. Ella nunca hacía estas cosas. Había pedido una Murphy’s para hacer tiempo, y que ya iba por la mitad, mientras se machacaba un padrastro de los nervios, hasta el punto de hacerse sangre. Después de tanto tiempo de ir a su bola ¿quién le mandaba pillarse de nuevo por una tía? –Esto me pasa por gilipollas y por blando- pensaba para sí mismo, mientras iba a darle otro beso a la pinta. No estaba disfrutando la cerveza, no le quitaba la ansiedad. Se la estaba bebiendo demasiado deprisa, sin paciencia. Para cuando ella llegara, ya se la habría liquidado.

Llevaba mucho tiempo sin discutir con una mujer; sobre todo porque hasta ese momento, no le había importado realmente ninguna. Desde el último ostión con una ex que le dejó muy tocado, hacía desde el principio por no implicarse, y si no comulgaba con alguna, se quitaba de en medio limpiamente. Punto. Sin problemas, con dejar de llamar bastaba. Pero a ella no podía ponerla en la misma escala, aunque quisiera hacerlo, o no lo expresara. En la barra había una camarera nueva a la que no conocía y que no daba conversación. Ese día no estaba Fran, el dueño, con el que sí tenía confianza, y los nervios, le estaban comiendo las entrañas. Ella le había llamado a mediodía, con un extraño tono de voz nada habitual y un –Tenemos que hablar- ¿qué quería decir eso?

¿QUÉ ES LO QUE LE HA PASADO A ELLA?: –¿Vas a tardar mucho en hacérmelo?, es que tengo el taxi esperando y me va a salir por dos picos y medio- dijo nerviosa dando con el tacón en el suelo y apoyada en el mostrador. Sin dejar de mirar el reloj y resoplar porque ya pasaban 20 minutos de las 20:00H y ella jamás llegaba tarde a sus citas y menos si había quedado con él, eso le molestaba mucho. Había tenido una mañana caótica en el trabajo, en la que no había tenido tiempo ni de comer, precedida de una noche “movidita” en la que no le habían dejado “pegar ojo” literalmente. Pero aún así, el día había merecido la pena. Le había llamado para quedar con él por la noche, en algún sitio de copas para así celebrarlo, porque por fin había decidido tirarse a la piscina y darle las llaves de casa que él le había pedido alguna que otra vez de forma muy sutil. –Si pudiera entrar a tu casa tendrías la bañera preparada cuando llegaras cansada de cada viaje- pero ella nunca le había dicho abiertamente, ni sí ni no.

Simplemente había ignorado la petición. Después de dos matrimonios fallidos, se juró y perjuró a sí misma y a todo aquél que quisiera escuchar su discurso  –Yo jamás volveré a compartir el mismo techo con nadie, amor si, sexo también, pero tú en tu casa y yo en la mía, que así es como se mantiene la chispa. La convivencia lo aniquila todo- Se había acostumbrado a no tener a nadie esperándola en casa, a no rendir cuentas de qué haces, ni cuándo, ni dónde ni con quién, tenía muy claro que su vida era suya y sus llaves también. Pasaba de dramas. Es más, había desarrollado una alergia al dramatismo y a los reproches, por eso le había costado tantísimo decidirse. No era una invitación a vivir juntos, era más un acto de confianza. Ella quería hacerle saber, que tenía las llaves de su vida y que podía entrar de lleno cuando quisiera. Por fin el cerrajero terminó, le dio la copia de la llave, ella sacó un billete de 10€ del monedero, se lo tiró en el mostrador y salió corriendo de cabeza al taxi.


ÉL: Vaya… ya pensaba que no venías.
ELLA: ¡Hola mi amor! ¡Cómo no voy a venir si habíamos quedado!
ÉL: Es que nunca llegas tarde, por eso te lo digo.
ELLA: Bufff  ya lo sé y lo siento, pero ahora mismo estoy fatal necesito tomar algo y que me beses, pero no en ese orden.
ÉL: ¿Se puede saber qué pasa?
ELLA: Nada vida... que tenía ganas de verte y estar contigo ¿por qué estás así de seco?
ÉL: Anoche te llamé dos veces y te mandé un mensaje antes de irme a dormir. No me contestas y hoy estoy en el curro, me llamas y me dices que –Tenemos  que hablar- ¿Cómo quieres que esté?
ELLA: Ya lo sé pero es que anoche no podía, tuve que llevar a Rocky al veterinario de urgencias, porque le dio un ataque de epilepsia. Con el susto me dejé el móvil y las llaves dentro de casa y cuando volví tuve que despertar al portero para que me abriera. No tuve acceso al  móvil hasta las 7:00H de la mañana y tampoco me apetecía ponerme a dar explicaciones a nadie a esas horas la verdad.
ÉL: Debo ser el tío más gilipollas del mundo, porque no lo entiendo. A mí eso ni se me ocurre ¿te imaginas que yo actuara así contigo?
ELLA: Seguramente algún día lo harás porque eres tío y los tíos hacéis ese tipo de cosas sin justificación alguna. Pero ¿sabes qué pasa? Que después de una noche así en la que casi me da un síncope y no he dormido nada y después de un día asqueroso en el trabajo sólo pensaba en ti y en las ganas que tenía de verte y estar contigo. Pero la mala leche que llevaba en el trabajo no me ha permitido llamarte antes,  por eso te he llamado a las 14:00H para vernos hoy porque necesitaba verte y hablar y estar contigo.
ÉL: ¿No me lo puedes decir de otra forma? Llevo todo el día con los huevos de corbata.

Continúa en LA DISCUSIÓN

Si de verdad estás interesado en ese algo más, que nadie se atreve a publicar por miedo a que le cierren la editorial, nuestras publicaciones desde la primera hasta la última, se meten por completo en todo aquello que te quita el sueño sin pelos en la lengua y al detalle. Somos completamente independientes y no nos vamos a callar, vamos a seguir trabajando para contarte lo que quieres saber  y no conviene que sepas ¿Sabes una cosa? Se puede… ¡claro que se puede!