POR QUÉ NO TENGO NOVIA, por DANIEL DÍEZ


–¿Sigue en pie esa invitación a un chocolate con churros en tu casa?- Traducido: Me voy a acostar contigo. Lo que no me contaba es que estaba mal con su novio y ya estaba buscando alternativas, y de  paso, no sentirse mal. Le di largas. Sabía de sobra que era un calentón y me estoy cansando un poco de ser el tampón emocional de las chicas que lo pasan mal, porque se están planteando dejarlo con el novio. Sí, a muchas mujeres les sonaría raro esto y dirían: ¿Un tío rechazando un polvo fácil? Pues sí maja. Que algunas sois un dolor de huevos, y mejor solo que soportando vuestras cagadas o siendo vuestro juguetito al que usar entre relación y relación. Me estaba acordando de esta chica, porque en realidad el chocolate y los churros los compré. Si el calentón inicial pasaba y si al final lo dejaba definitivamente con el novio, no lo descartaba del todo. Pero… pasó lo que tenía que pasar. La mujer en cuestión se buscó a otro y luego ya no me necesitaba. ¿Y qué pasó? Pues el chocolate lo tiré ayer porque estaba caducado. No sabía yo que estas cosas caducasen tan pronto.

Me la encontré en un Pub no hace ni quince días. Resulta que hizo como que no me veía. Me acerco, saludo y me habló con una inexpresión y una apatía que me dio incluso miedo. Mi teoría es que estaría con el novio y será uno de esos celosos que si ven a su novia hablando con un tío montan un pollo. Pero cuidado, por norma general, la celosa patología se busca celosos patológicos. O por lo menos, los tolera como algo normal. Pues ayer, con lo del chocolate a la basura, me dio por mirar su Whatsapp. A ver si en la foto salía ese nuevo maromo. Pues no, no había foto. Pero curiosamente, me había bloqueado. Y resulta, que también me había borrado del Facebook. ¡Tela marinera! Me sentí la persona más utilizada del mundo. O sea, traducción: Si me das lo que quiero, nos relacionamos… si no, te saco de mi vida totalmente. ¿Qué fue de aquello de Podemos ser amigos que no se cree nadie? Pues en efecto, que no se lo cree nadie.

Dice Erich Fromm en su El Arte de Amar: […] demostrar que el amor no es un sentimiento fácil para nadie, […] que la satisfacción en el amor individual no puede lograrse sin la capacidad de amar al prójimo, sin humildad, coraje, fe y disciplina. En una cultura en la cual esas cualidades son raras, también ha de ser rara la capacidad de amar. Quien no lo crea, que se pregunte a sí mismo a cuántas personas verdaderamente capaces de amar ha conocido […] ¿A cuántas personas verdaderamente capaces de amar has conocido? Esa es la pregunta. Y la respuesta, por lo menos para mí, es bien sencilla: Muy poca. Veo los muros de Tuenti y Facebook de esas chicas que después de estar en una etapa de soltería no deseada, encuentran un novio. Esas chicas que en realidad, su listón estaba más que bajo, que una vez encontrado noviete, dejan de salir por la noche (salían a divertirse y bailar, ya me entiendes…) y también dejan un poco (o un mucho) de lado a sus amistades.

 Pero a lo que voy, es que sus muros (casualmente) empiezan a llenarse de comentarios “de amor”, de la maravillosa que es la vida, de lo bonito que es el amor y lo genial que es su pareja. Me descojono. En realidad, eso no es amor. Es enamoramiento. Un estado de la razón alterado que te hace sentir bien, que te impide ver los defectos de la otra persona y hace que sientas como algo verdadero todo lo que te pasa. Y por lo tanto, se da ese razonamiento inverso de: Si me siento bien a su lado, es que él es especial y lo nuestro algo verdadero. Pasará un año, dos o tres, y esa persona pasará de ser un semi-dios bajado del Olimpo, a ser un “el mismo hijo de puta de siempre que nunca cambiará” ¿Entonces? Qué fácil es querer cuando tu naturaleza te lo pone fácil… pero eso en realidad no es amor. No hay nada más nefasto, como invertir en una pareja, estando enamorado. Vaya, justo lo contrario a lo que nos dicen por todos los lados. No me hagas caso si no quieres. Que de hecho, no me lo vas a hacer. Así te irá como le va a casi todos.

EL PIVÓN


Un día quedé con una chica. La verdad es que la chavala era un pivón. La típica que eres la envidia de todos los tíos yendo con ella al lado. Y me la llevé a dar una vuelta. Bueno, pues menuda rayada. Madre de dios. A ver: El hombre promedio, por como tiene organizado el cerebro, para quitarse los problemas de la cabeza, tiende a archivarlos y no volver a ellos hasta otra ocasión. El cerebro de la mujer es diferente. Tiende a necesitar sacar esos problemas fuera. ¿Y cómo lo hace? Pues hablándolo, contándoselo a alguien. Y ahí estoy yo de paseo por el campo, con una chica que no hace más que contarme sus problemas…. Y madre, que se ahogaba en un vaso de agua. A ver, si salgo un una chica que no hace más que contarme sus problemas…. ¿De verdad esa es una buena compañía? Con mis amigos no me pasa eso. Me divierto mucho más.

–Dani, los tienes cuadrados. ¿No te la has follado?- Pues no majo, no. Además, me ponía el sexo como caramelo y condición a tener una relación con ella. –Y mira, no, o tienes más que ofrecer que sexo, o paso. Y por lo que veo, lo que sabes ofrecer es proyectar tus problemas en mí para aliviarte tú- Al final, me apetece quedar con mis amigos y no con ella. Dicha chica, cuando entendió que no iba a pasar nada entre los dos, dejó de hablarme. Bueno, me saluda sin mucho énfasis y punto. He pasado de ser súper genial, divertido, listo, etc. a ser igual que el resto. Otra vez más,  una forma de amor inversión: Si me “quieres” yo “te quiero” y si no, que te den por el culo. Imagínate una relación con alguien que está contigo, o mejor dicho, que tendrá “sentimientos” hacia ti mientras le interese. Porque esta chica está haciendo eso. Dando a cambio de algo. Y si no, cierra el grifo.

Cuantas veces habré oído eso de –Es que yo lo di todo y él nada- Bueno, dicho así, parece que todo ha de ser una inversión. Pero en realidad las cosas no han de ser así. Quizá, lo que se ha de buscar, es una persona con verdadera capacidad de amar. Que lo haga sin pedir nada a cambio, y una vez lo encuentre, le utilice como paño de lágrimas y punto. Porque si no, entraremos en lo que veo normalmente: oferta y demanda. Tanto doy si recibo. Y si encuentro a alguien que tiene mucho que dar, mucho mejor. Por el momento, lo único que ha pasado por mi vida son mujeres que:

1. No son capaces de dejar a su pareja sin antes catar al siguiente y ver si el cambio es a mejor.
2. Mujeres que no te ven como potencial pareja, pero les vienes estupendamente para ese tiempo de soltería. Quizá “mi pinta” o “fama” de ligón también ayude. Por otra, desde mi punto de vista, totalmente injusta.
3. Mujeres que no saben vivir sin pareja en el que eres un objeto para su realización personal y que te irás al carajo cuando dejes de cumplir esas condiciones.
4. Mujeres que se enamoran de ti pero que en realidad no te conocen. Es una bomba de relojería que puede terminar muy mal.
5. Chicas que están condicionadas para elegir al mejor postor de todo lo disponible.
6. Mujeres que son un verdadero tostón como compañía.
7. Bueno… y las que pasan de mí, que alguna habrá.

Podría poner algún punto más, pero creo que se me entiende. Y también soy consciente que si alguna mujer está leyendo esto, seguro que no se siente identificada. Mis amigas dirán que me junto con mujeres muy raras, o algo parecido, etc…. Pero los hombres me darán bastante la razón. De nuevo la guerra de sexos. Pero en algo sí les voy a dar la razón: Me gustan las mujeres guapas. Creo que la pasión también es un elemento a tener en cuenta. Y estas, como frecuentemente están muy en demanda, se olvidan de dar y se vuelven egoístas del todo. ¿Y qué pasa si eres hombre y piensas solo con la polla? Pues que te vuelves un hombre sin criterio real y te van a dar muchos palos… vete a alguna asociación de divorciados y empieza a tener miedo al matrimonio. Yo que tú lo tendría. ¿Y qué pasa si te vuelves selectivo? Pues que tendrás que decir que no muchas veces aunque no te apetezca, para evitar males futuros y tendrás que aprender a estar a gusto contigo mismo solo. Porque ahí está el truco: Para tener pareja, primero has de aprender a estar bien solo. No se puede buscar pareja desde la necesidad. Pero venga, os dejo que me metáis caña.

Gimme a $dollar BB! Es una historia que te podría pasar a ti. Por eso te la pongo en la cara, para que veas lo bueno y lo malo, al  dejar lo de siempre a un lado. No todos se atreverían a dar este paso, y más sabiendo que quien arriesga, puede ganarlo todo… pero también perderlo todo. ¿Qué ocurre cuando un hombre no tiene nada que perder? Esta historia es un puñetazo a lo que crees que está bien, porque te darás cuenta que hay muchas cosas que no dependen de ti, y que marcan la frontera entre tus valores, y tus deseos más egoístas. Una vez más te diré, que los cojones, no se compran en ninguna tienda y siempre hay consecuencias; pero a lo mejor tiene que pasar algo, para que te atrevas por fin a dar el salto. ¿Estás esperando a que te pase algo?
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