LAS TRADUCCIONES DEL “PODEMOS SER AMIGOS” por EL DUQUE

 Alguien soltó la frasecita, mientras al fondo de la sala, se oyó una carcajada cuán estruendo. Los aplausos ante tal ejercicio de interpretación, solo pudieron ser ahogados por una ovación, digna de la entrega de los Oscar de Hollywood… Sé que reírme abiertamente de esta coletilla a muchos les hará saltar de sus asientos y a otros muchos les parecerá retrograda y hasta cavernícola, pero he de reconocer que me río cuando alguien si quiera insinúa que las cosas puedan ser así. Vaya por delante que no estoy en contra de la amistad hombre-mujer. Más adelante diré en qué condiciones creo en esa amistad, lo que digo sencillamente es que a mí, en la vida, no me gusta generalmente confundir churras con merinas. Una cosa es la amistad y otra bien distinta estas gilipolleces del “podemos ser amigos”, que en mi humilde opinión a mí me suena a ofensa personal ¿por qué? Veamos en qué contextos se suele usar y veamos entonces, el por qué esto no se lo cree ni Rita la Cantaora.

Cuando tu chica te deja y te dice “podemos ser amigos”. Ufff! ¿Te lo traduzco? Significa en realidad: “Me he estado zumbando a otro en ciento cincuenta posturas, y esto ya es insostenible, así que me siento algo culpable. Si aceptas mi amistad me sentiré de puta madre a pesar del hecho anecdótico, de que llevamos ya tres meses acostándonos”. Esta  coletilla aquí se usa como tabla exculpatoria y por tanto nada tiene que ver con la amistad. Salvo que quieras servir a ese fin; es decir, a que tu ex chica aparte de ponerte los cuernos, se sienta encima legitimada por ti y por todo el mundo, la mejor conducta, se me antoja el  echarme a reír: “Allá tú con tu culpabilidad reina mora; si te sientes culpable o mal por algo será, así que apechuga con lo que has hecho”.

En una relación, si esa relación te ha marcado de verdad y ha habido amor, la amistad posterior es complicadísima, sufriente e hiriente para la parte a quien se deja. Por supuesto puede y debe quedar muchísimo cariño, e incluso podéis felicitaros los cumpleaños y las navidades pero siendo realistas, cuando ha habido una verdadera historia de amor es cuasi imposible convertir todo ese pasado, todas esas sensaciones y pasiones en pura amistad. Si la relación fue simplemente sexual, no tiene sentido que se hable de amistad. No os conocéis lo suficiente. Sí, puede que un día aquello germinase en amistad, pero de momento no tiene sentido.

Cuando una tía que te gusta te dice que no, pero que “podemos ser amigos”. Traducción: “Me das algo de pena, así que te doy este bonito premio de consolación, mi amistad  y el perrito piloto”. Aquí no ha habido cama, ni ha llegado la sangre al río. Salvo que tú no seas de los que sobreviven al rechazo, deberías de rechazar los premios de consolación. Sencillamente no los necesitas. Hay millones de peces en el mar y el rechazo es una parte anecdótica del complejo mundo de las relaciones hombre-mujer. Un hombre entero, te aseguro que es un tío que lo ha intentado y lo intenta muchísimas veces, y por tanto es un tío al que le han rechazado unas cuantas veces también; eso sí, sobrelleva perfectamente el hecho indudable de que no se puede gustar a todo el mundo.

Seamos claros. Tú no necesitas compasión y si la necesitas mal vamos, así que ponte las pilas. Un ganador nunca aceptaría de buen grado el premio de consolación. Haz un ejercicio de sinceridad contigo mismo; si quieres acostarte con una tía ¿Por qué llevarte a cambio una amistad?. La amistad nunca debería ser ni premio de consolación ni moneda de cambio. Si quieres acostarte con una tía, eso es lo que quieres y si ella no quiere… mala suerte, pero la amistad es otra cosa y demasiado grande como para ensuciarla así.

Cuando una tía que te gusta y te rechaza te dice algo así como “…pero es que yo te veo como un amigo”. Traducción: “Para mí no tienes pene”. No sé, macho, algo has hecho mal porque esta tía no se cree que tengas minga. Para esta tía eres una especie rara de tía mutante y peluda asexual y achuchable. Vamos, como su peluche o peor caso mascota, a la par que paño de lágrimas recurrente. En este caso y tras oír esto solo te quedan dos opciones: convertirte de verdad en un tío sin pene y pasarte el resto de tus días viendo como esta pava se acuesta con medio mundo y encima te lo cuenta con pelos y señales, o bien mandarla a la mierda por el insulto que te acaba de propinar en toda la geta y al menos hacerte consciente de que  tienes pene. Una tía que te dice esto, no te respeta como hombre y creo imposible tener una amistad con alguien que no te respeta como hombre… salvo que estés pensando en operarte, ¡claro! Viendo lo visto…

¿ENTONCES es posible la amistad hombre-mujer?

La respuesta es tan obvia que hasta ofenda la pregunta. Por supuesto que es posible pero nunca en los contextos que te acabo de exponer y sobre todo es posible y sana siempre que no tengas que cortarte el pene previamente. Más que nada porque eso duele. ¿A qué me refiero? Te lo explicaré en términos sencillos. Yo la polaridad la uso siempre excepto en dos casos: relaciones profesionales y relaciones con familiares (primas y demás…). En relaciones profesionales para mí tratar con una mujer es como hacerlo con un hombre; no meto ningún sesgo sexista a mi actuación pues en la profesión somos iguales y lo que valoro es la profesionalidad no otras cuestiones. En el resto de contextos si uso la polaridad. Soy un hombre con todas las connotaciones y pulsiones que vienen de serie. Por supuesto que puedo tener amigas. Me gusta tener amigas y me dan un buenísimo contrapunto, pero nunca dejo de ser un hombre.

Si tengo pareja no hay problema, río las gracias, cuento chistes, y punto; eso sí, no dejo nunca de ser un hombre ni deja de gustarme “gustar” al igual que a ellas les gusta ponerse monas aunque estén con un amigo.  Si no tengo pareja y mi amiga esta buena, por supuesto que trataré de acostarme con ella. Para mí el sexo es algo absolutamente normal y nunca lucho contra mi deseo. Nunca dormiría con una amiga sin que nada pasara, porque sencillamente por cuestión de principios, siendo un hombre, un cuerpo de mujer en mi cama, solo tiene cabida y sentido si es para follar. Precisamente porque creo en la amistad y precisamente porque valoro la amistad como algo inmensamente valioso, creo que no debe mezclarse la amistad con otras cosas… Sería como ensuciarla ¿no crees?

Gimme a $dollar BB! Es una historia que te podría pasar a ti. Por eso te la pongo en la cara, para que veas lo bueno y lo malo, al  dejar lo de siempre a un lado. No todos se atreverían a dar este paso, y más sabiendo que quien arriesga, puede ganarlo todo… pero también perderlo todo. ¿Qué ocurre cuando un hombre no tiene nada que perder? Esta historia es un puñetazo a lo que crees que está bien, porque te darás cuenta que hay muchas cosas que no dependen de ti, y que marcan la frontera entre tus valores, y tus deseos más egoístas. Una vez más te diré, que los cojones, no se compran en ninguna tienda y siempre hay consecuencias; pero a lo mejor tiene que pasar algo, para que te atrevas por fin a dar el salto. ¿Estás esperando a que te pase algo?
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