GIMME A $DOLLAR BB! Te podría pasar a ti - PRESENTACIÓN

 La noche que comencé esta historia, fue una madrugada bastante rara, y como me pasa a veces, no podía dormir. No me había pasado nada en concreto, pero fue una noche de las jodidas, de esas en las que se te junta todo bajo la almohada, y la acabas pagando con el sueño. Una noche, en la que  por no tener manera física posible de poder encenderme un cigarro en casa, la ansiedad que sentí por algo que a un no fumador le pueda parecer ridículo, me hizo salir a la calle en busca de alguien que me diera fuego. Puedes pensar Joder… ya te vale tío. Fue un En busca del fuego en toda regla. Pero cuando lo normal para un fumador es quedarse sin tabaco, cosa que hubiera aguantado como otras tantas veces, a mi me pasó justo al contrario. Me quedé sin fuego. Salí a la calle en plena madrugada y me encontré con una persona, que me inspiró para poder empezar esta novela. Pude comprobar que de noche, pasan muchas cosas cuando dormimos y que hay gente, que vive de otra forma. Con alguien así enfrente, te das cuenta que no lo sabes todo. ¿Crees acaso tú que lo sabes todo? Y si lo sabes todo… ¿entonces qué haces aquí? Esta es la historia de un tío que se da cuenta, que algunas cosas estaban a su alcance solamente con echarle huevos.

Es la historia de un tipo cualquiera, como tú y como yo, que un buen día revienta. Así de simple: está harto de ir por el renglón marcado y manda a la mierda a todos aquellos que por un lado u otro, le están jodiendo la vida. Dice ¡basta! Pero ¿por qué revienta? Porque ve, que de nada le sirve seguir tragando y comienza a cruzar la línea. No te estoy hablando de ningún político, empresario o banquero. Te hablo de un tío que podrías ser tú mismo, y que en todo caso se come sus propias consecuencias, y de hecho, se las come. Eso quiero que te quede claro. Está harto y que ve que al no tener nada que perder, y nada con lo que puedan tenerle cogido, decide dar ese salto, que tantas veces te ha pasado por la cabeza. Lo hace, con consecuencias porque nada es gratis, pero se da cuenta en propia piel, que hay cosas que podía haber hecho antes. ¿Mujeres? Desde luego. Estoy seguro que más de algún idealista del matrimonio, se pondrá nervioso con este texto.
                                                             

 ¿Llevas la vida que quieres vivir? Te he hecho una pregunta seria y la respuesta es de sí o no. Supongo que haces lo que puedes y que siempre te termina faltando algo, pero vas tirando, como todo hijo de vecino. Te esfuerzas todos los días y a veces no es suficiente. O igual no te esfuerzas… y te dedicas a escurrir el bulto mientras no te pillen. Eso solamente lo sabes tú. Lo fácil no tiene lugar en la vida de un adulto. Creo que si ya tienes dos dedos de frente, te habrás dado cuenta de ello, y que en efecto, todo tiene un precio. Si no es dinero, es esfuerzo; si no es voluntad, es compromiso; si no es legal, es delito. Punto. Por no hablar del tiempo y las oportunidades, que no se recuperan nunca. ¿A qué te puede llevar el dejar de decir que sí a todo? Oye mira… hasta aquí hemos llegado ¿Cuántas veces has pensado en soltarle eso a quién te está cargando? Pues se puede hacer ¿eh? La cuestión es tener los huevos para hacerlo.

¿Eres capaz de pensar en algo que no sea sexo, dinero, trabajo y evasión? Probablemente no, porque es un resumen bastante simple de lo que es la vida. No he nombrado la Felicidad, qué palabra ¿verdad? ¿Hay alguien que pueda decir que tiene todo lo que quiere en la vida? Sí, ya sé… Siempre habrá algún casado católico, de los que se hablan al cuello de la camisa bajo permiso, que diga que sí, mientras su mujer le da una patada por debajo la mesa para que responda, en mitad de una reunión de parejas, cuando su cuñado le toma el pelo en público… pero si estás solo y no tienes que pedirle cuentas a nadie, pero precisamente por ello eres tú mismo quien soporta todas las cargas ¿Qué pasa cuando un día te hartas y decides hacer todo lo que no has hecho antes por prudencia y por no salirte del guion?



Mírate al espejo y dime qué ves ¿ves a un tío feliz? ¿ganas lo que tienes que ganar y follas lo que tienes que follar? Y si no lo haces ¿por qué no? Te hablo claro, porque me hace gracia que toda dosis de felicidad, implica siempre un grado de auto-engaño, o de distorsión de la percepción. Y que por el contrario, la infelicidad siempre conlleva grandes dosis de realismo. Y más cuando todo bicho viviente, quiere ser feliz ¿no debería ser al revés? En eso estamos de acuerdo todos, OK, pero hay algunos que lo intentan y otros que se auto-engañan. Feliz es solamente el que termina de aceptarse delante del espejo de su conciencia, y está completamente seguro de que lleva la vida que realmente quiere vivir. Lo demás es mierda y teoría. Si desconectas, puede llegar el día en que te mires al espejo y no te reconozcas ¿crees que exagero?

Gimme a $dollar BB! Es una historia que te podría pasar a ti. Por eso te la pongo en la cara, para que veas lo bueno y lo malo, al  dejar lo de siempre a un lado. No todos se atreverían a dar este paso, y más sabiendo que quien arriesga, puede ganarlo todo… pero también perderlo todo. ¿Qué ocurre cuando un hombre no tiene nada que perder? Esta historia es un puñetazo a lo que crees que está bien, porque te darás cuenta que hay muchas cosas que no dependen de ti, y que marcan la frontera entre tus valores, y tus deseos más egoístas. Una vez más te diré, que los cojones, no se compran en ninguna tienda y siempre hay consecuencias; pero a lo mejor tiene que pasar algo, para que te atrevas por fin a dar el salto. ¿Estás esperando a que te pase algo?
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