CUANDO A HARRY Y A SALLY, SE LES PASÓ LA TONTERÍA, por EL DUQUE

 ¿Existe el amor eterno? Es curiosa la pregunta y por eso mismo quería escribir tratando de darle una posible respuesta ¿Quieres que te conteste a esa pregunta? Pues lo haré del tirón. Verás, por eso te he dicho antes que a lo que tú llamas amor, ni de coña es para siempre. A lo que tú llamas amor, que es propio de Disney y de las pelis de Meg Ryan dura más o menos 2 añitos, como mucho. El llamado amor romántico, ese que te llena el estómago de mariposas, es bonito, precioso diría yo. Te hace sentir vivo y ha inspirado tantísimas poesías y canciones que solo por eso deberían declararlo patrimonio inmaterial de las humanidad. Pero ese amor romántico, no es eterno y sobre todo no es a lo que yo llamaría amor. El amor romántico surge por el poder de la atracción, que es meramente biología y química en movimiento. Se cultiva por cosas como la motivación por el logro(es decir el que esa persona nos lo ponga difícil para conseguirla), por el famoso tira y afloja, o lo que llaman los psicólogos el refuerzo intermitente. Es decir, el amor romántico es eso, romántico pero no es verdadero amor. Se puede estar enamorado/a  de alguien, que de hecho te maltrata o que ni si quiera esta enamorado de ti. Como diría la canción “no es amor… es una obsesión…” pues eso.

Pocas cosas hacen más daño a la pareja, que la idealización del amor Disney o del amor romántico. De hecho hay muchas personas que viven enganchadas al amor romántico, como otras lo están a la adrenalina y necesitan tirarse de un puente. El “enganchado” al enamoramiento vive condenado a ir de pareja en pareja, de flor en flor, viviendo a tope  y sufriendo luego las diversas rupturas a las que esta, sin duda condenado. Otra típica confusión es confundir amor con sexo. Al igual que decíamos con el amor romántico, en realidad el deseo es algo instintivo, animal, es algo que nos marca la piel. Podemos desear a cientos de miles de personas a lo largo de nuestra vida y gracias a Dios que existe el deseo pues, junto al amor romántico es lo que hace finalmente que no nos metamos en una cueva de autocomplacencia y finalmente nos emparejemos y procreemos. Pero es importante que no confundamos churras con merinas,  y que sepamos que el hecho de que “nos ponga” la vecina del 5º o el fontanero con una llave del quince… no significa, ni que les amemos, ni que tengamos necesariamente que tirárnoslos. Es normal desear a muchas personas, incluso a lo largo del día y no hay que luchar contra ello, simplemente aceptarlo y verlo como un síntoma de que gozamos de buena  salud. Lo raro sería ni sentir ni padecer síntomas de atracción, algo no marcharía bien.

¿Qué es amar? Solo un verbo. Amar es un verbo que se realiza y en el que es vital una cosa que no esta nada de moda hoy en día: la voluntad ¿Qué eso? se oye decir al fondo… Es cierto, vivimos en una sociedad que cada vez premia menos la voluntad y cada vez aplaude más el hacer lo que me salga de los santos cojones. Si amigo, otra cosa más que solo tiene el ser humano: voluntad. Antiguamente se solía ejercitar la voluntad, pero hoy en día queda de carca hablar de esto… La voluntad es lo que permite al ser humano hacer cosas que no le apetecen ni un clavel, y le permiten llevar hasta las últimas consecuencias sus objetivos. Entonces ¿es posible el amor para siempre? Pues depende. Depende única y exclusivamente de si quieres o no quieres. Si quieres puedes. Si decides amar a alguien le amaras, si decides dejar de amarlo también lo conseguirás. Lo creas o no esto no es algo que salga de la nada ni que venga de fuera, es algo que tú decides. Bueno, mejor dicho: tú decides tu parte, pero falta que la otra parte también tome la misma decisión. Te recuerdo que estamos hablando de amar, no de sentir una atracción, ni de una pasión obsesiva. Estamos hablando de tomar una decisión ¿entendido?

¿DEJAMOS DE HACER EL TONTO O QUÉ?

¿Y que significa? Básicamente yo diría que es: compartir tu vida con la otra persona, compartir tu intimidad, implicarse del todo en la vida del otro y dejar que el otro se implique en la propia, follar mucho, cuidar del otro y dejarse cuidar, aceptar con indulgencia los cientos de defectos que tiene el otro y también los propios, ser totalmente sincero…Y muchas más cosas que dan hasta para un tomo enciclopédico. Amar de verdad, en el hombre supone en cierto sentido la muerte del ego. El hombre a lo largo de su vida atraviesa diversas fases, y no es hasta el final cuando de verdad madura, cuando acepta su propia muerte, cuando realmente deja de un lado sus egoísmos, sus deseos de vida eterna, su  miedo a ser dañado, cuando de verdad estará listo para ese amor verdadero del que hablo. Disney aquí no tiene nada que hacer. Te estoy hablando de dos seres humanos cometiendo fallos, metiendo la pata, haciéndose daño, a veces un daño irreparable, deseando a otras personas y decidiendo no follárselas. Te hablo de vejez, de fealdad, de gordura, te hablo de marrones, de problemas económicos, de horas sin dormir por el llanto de un niño, te hablo de esfuerzo.

Si de verdad estás interesado en ese algo más, que nadie se atreve a publicar por miedo a que le cierren la editorial, nuestras publicaciones desde la primera hasta la última, se meten por completo en todo aquello que te quita el sueño sin pelos en la lengua y al detalle. Somos completamente independientes y no nos vamos a callar, vamos a seguir trabajando para contarte lo que quieres saber  y no conviene que sepas ¿Sabes una cosa? Se puede… ¡claro que se puede!
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