YO, ME, MÍ, CONMIGO… NOSOTROS: INDIVIDUALISMO VS. TOTALITARISMO

 Tenemos un futuro bastante complicado a la vista. Creo, que no se presenta complicado porque vayamos a tener un apocalipsis sísmico o meteorológico… que también puede pasar, y no me extrañaría al paso que vamos, pero eso no tendría solución. No te hablo del fin del mundo, y si lo es, nos jodemos y punto. Con lo de complicado y difícil, me refiero a que nos va a obligar a cambiar la manera de ver las cosas sí o sí. Decimos que somos libres aunque sea mentira, hemos nacido donde hemos nacido, y no es que sea Matrix, es que estamos dentro de una sociedad desarrollada, en la que para que todos quepan hay que limitar la libertad individual en la que está basada. Todos somos libres como individuos, hasta un límite ¿cuál es ese límite? La convivencia y la sostenibilidad del entorno. ¿Esto se cumple? No, desde luego que en la realidad no se cumple ni de coña, pero es lo que está establecido sobre el papel, en la normativa, legislación, educación y política. En occidente se nos ha enseñado a ser individuos de libertad limitada en la práctica, individuos libres sobre el papel ¿a qué suena bonito? Claro que sí, pero estamos como estamos, y si estamos como estamos, es que hay algo en este modelo de individuo libre acotado que no funciona en el largo plazo, o mejor dicho en conjunto.

Si lo miras desde tus propios ojos, te puedes ver libre hasta que quieras hacer algo, desde el ejercicio de tu libertad que moleste, y que no sea compatible con el abc dictado. Basta con que quieras sobrepasar una barrera, o llegar más lejos que el resto, o vivir a tu manera, para que te des cuenta, que en realidad solamente somos libres sobre papel. Tenemos un cajón, más o menos grande, pero a fin de cuentas un cajón individual, que nos ofrece unas posibilidades, pero no la libertad completa con la que supuestamente, hemos nacido. Te recuerdo que hasta aquí, estamos hablando de occidente ¿OK?

Ahora vámonos a la otra parte del mundo, a oriente. En oriente no miran el uno sino el conjunto. Podemos hablar de una conciencia colectiva, de un por el bien común,  de una anulación del individuo, o de las libertades del mismo, en función de un sistema colectivo, que no se para a pensar en sindicalismos, derechos individuales, privilegios ganados o diferencias de mérito. El oriental hace lo que se le dice, o mejor dicho, hace lo que tiene que hacer. Al oriental nunca le han hablado de unidad y de libertad, si no de conjunto y de avance colectivo. Es una pieza más del motor, que no se plantea una sola reivindicación. La masa, la conciencia colectiva, el totalitarismo, el bien común, el sentido del deber, son conceptos orientales.


¿Y LO MÍO QUÉ?


Esa es una pregunta occidental. Ya está el otro… cállate un rato anda, ya te vas después a manifestarte, pero deja escuchar a los demás, que están hablando los mayores. Ahora ambos dos, oriente y occidente nos estamos viendo obligados a participar el uno del otro ¿por qué? Decimos que oriente se está abriendo al mundo, y por otro lado, vemos que occidente, está retrocediendo. Ninguno de los dos sistemas, puede perpetuarse hasta el infinito, sin que la gente que los hace funcionar, acabe quemada, saturada, carente o saltando pidiendo justicia social, derechos, igualdad, pero a fin de cuentas… libertad y que no te toquen los cojones, que te dejen vivir en paz.

El problema es que estas dos formas de percibir la realidad social, no son compatibles, pero tal y como está yendo el mundo, por la propia supervivencia humana en sociedad, van a tener que encajar por narices, dándole cada una a la otra, la parte que le falta; pero sin mezclarse ¿a qué me refiero? A los occidentales nos parecerá que nos están sometiendo, y los orientales les parecerá que están ganando libertad, hasta que quedemos más o menos parejos, y pueda haber un equilibrio. En unos años, la opción de trabajar, determinará no solamente el estatus social, si no probablemente la vida entera de la persona por contrato ¿crees que exagero? ¿crees acaso que un individualismo en el extremo puede sostenerse? Mira cómo estamos ahora.

El problema de haber nacido en occidente, es que nos han hecho creer a ti y a mí, que somos el ombligo del mundo: el hombre blanco de pasaporte elegante que hace turismo. El oriental tiene otro disco duro muy diferente: a él le han hecho creer que es parte de un todo, y que ha de comportarse para que todo funcione sin ser protagonista. Se mueve con el grupo y cuando asume una obligación, sabe lo que tiene que hacer, porque todos lo hacen. El individuo siempre querrá ser un ciudadano de primera, porque es lo que le han dicho que es. El totalitario, siempre optará por ser ciudadano de segunda, delegando en la conciencia colectiva, su cometido, su profesión y sus opciones. A todos nos llegará un momento, en el que tengamos que decidir; si no ahora… tiempo al tiempo.

Si de verdad estás interesado en ese algo más, que nadie se atreve a publicar por miedo a que le cierren la editorial, nuestras publicaciones desde la primera hasta la última, se meten por completo en todo aquello que te quita el sueño sin pelos en la lengua y al detalle. Somos completamente independientes y no nos vamos a callar, vamos a seguir trabajando para contarte lo que quieres saber  y no conviene que sepas ¿Sabes una cosa? Se puede… ¡claro que se puede!
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