¿TU PENE TE CONTROLA?

 Hoy nuestro pene va a tener un especial protagonismo. Hoy no importa el tamaño… no porque no sea importante, sino porque hoy no viene a cuento del sermón. Hoy lo que importa mucho más que su tamaño, su utilidad o su frecuencia de uso, es su gobierno o control ¿OK? Porque ¿quién manda a quién? Sabiendo que casi todo lo bueno, y casi todo lo malo, a los tíos nos entra a la altura del pene, deberíamos tenerlo en mente a la hora de utilizarlo, o no utilizarlo. Una enfermedad de transmisión sexual, sería muy buena metáfora para definir tu conformismo complaciente, sumisión y resignación, respecto al sexo femenino. Te lo he dicho ¿alguna vez? más de una: tu pene es tuyo, y no deberías ceder su gobierno a otra persona que no fueses tú. Te lo he dicho tantas veces, y estoy tan cansado de recordártelo, que creo que para que no se te olvidé, cualquier día de estos tendré que subir un video con una tía buena en pelotas, repitiéndote esta actitud de diez formas distintas, para que al menos así, prestes atención. En el fondo, creo que no lo pillas, pero ya verás por qué… voy a explicarme con mayor claridad aun si cabe, pequeño hermano esclavo del pene:

Simplemente, es que no te cabe en la cabeza la idea de contenerte, y por eso mismo por sacártela a la mínima que tienes oportunidad, haces el pollafuera, lo que a ella le da una buena agarradera para cogerte a modo de collar de perro. Creo que más gráfico no puede ser ejemplo, ya que por ahí es por donde te arrastran, te entran los placeres y los gustos ¿un deporte? ¿una técnica? ¿un sistema de auto-control? Está claro, si tú no te sabes controlar, ella lo va a tener cada vez más y más fácil para hacer y deshacer contigo. Tu pene te gobierna, y ella gobierna tu pene, es una cadena muy simple de poder ¿quieres aprender a auto-controlarte? No sé si te has planteado alguna vez, el no tirarle la caña a todo lo que se mueve y tenga vagina por ejemplo, para ligar por aquello de la estadística. Es un buen punto para empezar y no le haces daño a nadie. Es también una forma de ejercitar tu criterio y afinar más con lo que quieres. ¿Tienes paciencia o te va a dar una pataleta llorona? ¡¡¡¡Joooo… es que no me sale como en la película!!! Pero ¿tú qué te crees? ¿que esto es magia y que abres y cierras los ojos y todo cambia solo? De ninguna manera.

Ese conformismo tuyo, es el que te jode a ti el primero, me jode a mí y nos jode a todos, porque nos devalúa. No las culpes a ellas por eso, no seas imbécil. Si no tienes criterio, ni voluntad porque no la ejercitas, ni un mínimo de autocontrol, no te quejes porque te traten como a una mascota, porque es así como te comportas: vas con el collar colgando esperando a que alguna te lo coja para sacarte a pasear. Sí y digo nos, de a nosotros, por eso te echo encima este sermón, que una vez más obviarás haciendo caso omiso comportándote como un perfecto perrito amaestrado. Cada vez que lo haces, que cedes o regalas tu auto-control, estás tirando a la basura, millones de años de evolución, revoluciones, supervivencia, esfuerzo, voluntad y victorias en batallas liberadas por tus ancestros, que las ganaron, y gracias  a los cuales, estás hoy aquí plantado como un pasmarote, quedando tu realidad reducida solamente a ver qué le dices a la rubia de turno. Ella no tiene la culpa de que tú no tengas ni autocontrol ni criterio.

¡SI, TE ESTOY HABLANDO A TI!


Además mira, aparte que es malo para ti, es malo para ellas ¿sabes por qué? Aparte que le estás haciendo un favor al de la moto, y si antes el tío trabajaba poco para llevárselas de calle, ahora va a tener que trabajar menos aún; porque se las estás dejando en bandeja para la cama, ya que no quieres salir de tu caseta de mascota, nada más que para mover el rabo de vez en cuando, además por cuenta propia, que no es pecado, ni es bueno, ni es malo… pero el cuerpo te acaba pidiendo una mujer real. Después cuando el de la moto le haya dado “lo suyo”, vendrá a ti a contártelo en 3D y en tiempo real. Pero bueno… eso ya lo sabes tú.  Lo peor de todo, es que el conformista, acaba siendo peligroso ¿por qué? Porque de estar siempre arrastrándose y devaluándose, llega el momento en el que visualmente de cara a las tías se vuelve un eunuco. Y sí, digo visualmente, porque no es que lo vean literalmente… es que lo notan y lo perciben, creándoles una repelencia creciente, ya que no ven un hombre, sino un sucedáneo.

El conformista pollafuera gabardinero se acaba dando cuenta, que no pasa… y se frustra, al comprobar que no es detectado por el radar de hombres que lleva cada fémina en la base de su cerebro. ¿Y qué pasa? Pues que se cabrea, empieza a culpar a las mujeres de todas sus desgracias, se vuelve misógino y poco a poco va dando cada vez más miedo. Es lo que llaman las tías cuando quedan por meetic o por edarling “un tipo raro”. ¿Qué es un tipo raro? Pues un tío que hace tiempo que dejó de ser detectado por el radar femenino, y que le vale lo mismo ocho que ochenta. Un hombre, que probablemente se quede con el collar, de la primera tía que le de sexo (probablemente pagando algún condicionante colateral por el camino) y que le putee lo justo, para que a él le entre miedo a quedarse solo y no se quiera ir, por considerarse afortunado. ¿Crees que nuestros ancestros se han pegado tantas hostias y aguantado tantas vidas y tantas guerras, tantas plagas enfermedades y demás peligros en el pasado, para que vengas tú ahora y por no saber controlarte “un poquito” lo eches todo a perder? Por favor…

Si de verdad estás interesado en ese algo más, que nadie se atreve a publicar por miedo a que le cierren la editorial, nuestras publicaciones desde la primera hasta la última, se meten por completo en todo aquello que te quita el sueño sin pelos en la lengua y al detalle. Somos completamente independientes y no nos vamos a callar, vamos a seguir trabajando para contarte lo que quieres saber  y no conviene que sepas ¿Sabes una cosa? Se puede… ¡claro que se puede!
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