CONFESIONES DE UN "DON NADIE": YO TAMPOCO NACÍ ALFA por EL REVERENDO

 Hola panda de gañanes, pollafueras, esclavos del pene, salidos e inconscientes ¿cómo estáis? ¿bien? Tranquilos que no os voy a echar ninguna lápida encima, que esto que os voy a contar hoy, es una autocrítica de este mindundi que os habla. Así que sin que sirva de precedente, hoy me voy a poner blando y a parir, que eso también sé hacerlo. Hasta el punto de parodiarme si es necesario, para que las bromitas se te queden grabadas en la base del cerebro reptiliano primario, si es que te queda parte de él, claro. Tengo un ego como un camión de grande, eso sí… más saludable que el de cualquier chuloputas, y bastante más tóxico que el de Máximo Meridio, el Gladiador, hombre al que si no me equivoco a todos o casi todos, nos gustaría parecernos. Si no te quieres parecer a Máximo, es que te pasa algo ¿te queda sangre en las venas? Igual ya no, pero insisto… tranquilo; esto es una confesión y una autocrítica algo egocéntrica, que en caso alguno, va dirigida a tu alma de doncella desconsolada. Si te sientes identificado, con cualquier cosa de las que te cuente aquí y ahora… tú sabrás por qué.

Empezaré por decir que como tantos otros, yo tampoco nací alfa ¿por donde iba? Sí, te había dicho que a más de uno, nos gustaría ser cómo Máximo ¿verdad? Pues macho… nos lo han vendido muy mal, porque no es que salga muy bien parado el hombre ¿por qué? Habrá liberado a Roma, pero le mataron a la mujer y a su hijo, se supone que mientras estaba luchando por una causa mayor. Algo parecido le pasó a William Wallace, y por el mismo patrón y por muy bonito que lo pinten, también se cargaron al guerrero Aquiles, matándolo ¿por el talón? Joder… tanto honor y tanta gloria, para que un pinpín cobarde y afeminado, llamado Paris, más flojo que una tuerca de playmobil, venga y de un flechazo desde la retaguardia… te mande al otro barrio. Así no, así no juego de ninguna manera. Por más que me quieran contar…

Me he dado cuenta de algo, además estando de muy mala hostia: cuando uno quiere tomarse la vida en serio, siempre toma sus propias referencias como pilares a los que agarrarse, o pensamientos e ideas de personas ilustres y honorables, a las que admirar y reproducir en la vida diaria. Ahora te pregunto ¿para qué? ¿para que te den por culo? ¿para que te maten a la mujer y a los hijos? ¿para diñarla en un atentado terrorista? ¿para alcanzar la gloria? Uno coge un modelo a seguir, se lo cree, trata de reproducirlo y… ¿y qué? ¿qué pasa? Te acabas obcecando en unas ideas, que ni dios sigue, total para… que quizás algún admirador o admiradora, te aplaudan desde lejos, te den dos palmaditas en la espalda, y te feliciten por el trabajo bien hecho. ¿Qué ocurre al otro lado de la balanza? Pues lo de siempre, que el hijoputa siempre triunfa.

Si, en efecto es una realidad incómoda, que nos jode a más de uno. Pero es que no parece haber un término medio, entre ser un hombre de honor que termina admirado y muerto, o un auténtico hijoputa, que se marcha de rositas y debiendo dinero, y que quizás, solamente pague en la vejez a dos días de morirse. Pues mira no, por ahí no paso ¿no hay un termino medio o qué? ¿Acaso los que somos normales y del montón, tenemos que apuntarnos a una ONG llena de feministas y homosexuales para salvar ballenas? ¿acaso tenemos que admirar modelos lejanos heroicos como Máximo, que aparte de no tocar nuestra realidad diaria, solamente nos garantizan el saber que “lo estamos haciendo bien”? Y por otra parte, si eres un puto sensible, y te vas a tomar una fanta de naranja con la chica que te gusta… ¿cuánto crees que va a tardar el hijoputa en quitártela de las narices? No es que te la quite, es que es ella la que se va a ir con él, con los ojos cerrados ¡capullo!


¡SENSIBLE! YA TE PUEDES LARGAR…


Es así de simple, el éxito no está pensado para aquellos que siguen un patrón definido, fuera de su egoísmo, sus necesidades, o su propio yo. ¿El hijoputa? Va a resultar que es el que más sabe… Supongo que estarás esperando alguna conclusión brillante digna de este espacio ¿verdad? De esas conclusiones que nos marcan siempre en negrita cursiva “para tontos”, para que sepamos todos, que es lo importante de todo el contenido… Pues te van a dar bien dado, porque en este artículo, no la hay. Y si la hay, solamente puede ser una, simple y básica, que cuán ansioso borrego, estás deseando pillar, para apuntar, memorizar y reproducir por cuenta ajena, para no tener que sentirte responsable de tomar tus propias decisiones. Así que, bueno… igual te la suelto para que te calles. Que sepas, que la única conclusión que cabe aquí, solamente puede ser una: ¡BÚSCATE LA VIDA!

Si de verdad estás interesado en ese algo más, que nadie se atreve a publicar por miedo a que le cierren la editorial, nuestras publicaciones desde la primera hasta la última, se meten por completo en todo aquello que te quita el sueño sin pelos en la lengua y al detalle. Somos completamente independientes y no nos vamos a callar, vamos a seguir trabajando para contarte lo que quieres saber  y no conviene que sepas ¿Sabes una cosa? Se puede… ¡claro que se puede!
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